Météo France, la agencia meteorológica oficial de Francia, ha presentado una denuncia ante la brigada de la gendarmería del aeropuerto Charles de Gaulle por presunta manipulación de sus sensores de temperatura. La denuncia llega tras detectar varias anomalías en las lecturas registradas durante abril que, de forma llamativa, coincidieron con apuestas altamente rentables en Polymarket, la plataforma de mercados de predicción más conocida del mundo.
Las irregularidades se detectaron en dos fechas concretas: el 6 y el 15 de abril. En ambos casos, los termómetros instalados en el aeropuerto parisino registraron subidas bruscas de temperatura que no se correspondían con los datos de estaciones meteorológicas cercanas. El ejemplo más llamativo ocurrió la tarde del 15 de abril: los sensores marcaron 22 grados a las 21.30 horas, cuando la temperatura máxima real de ese día había sido de 18 grados antes de que cayera la noche. Un salto térmico de cuatro grados sin explicación meteorológica plausible.
En paralelo a esas subidas, los registros de humedad del aeropuerto mostraron un desplome repentino, lo que refuerza la hipótesis de una intervención externa sobre los sensores. Sébastien Brana, vicepresidente de la asociación climática Infoclimat, fue uno de los primeros en alertar públicamente sobre la situación. Según Brana, aunque los fallos técnicos ocurren de forma ocasional, que se repitan dos veces en poco tiempo de manera idéntica resulta estadísticamente muy improbable sin una acción deliberada. La asociación compartió los datos anómalos con Météo France, que después procedió a inspeccionar la estación y presentar la denuncia formal.
Ganancias de hasta 35.000 dólares en Polymarket
Lo que convierte este caso en algo más que un simple fallo técnico es la coincidencia con movimientos de capital en Polymarket. Esta plataforma permite a sus usuarios apostar sobre todo tipo de eventos, desde resultados electorales hasta condiciones meteorológicas concretas, como la temperatura máxima registrada en una ciudad en un día determinado. El 6 de abril, un usuario que había apostado a que la temperatura en el aeropuerto superaría los 21 grados se embolsó 14.000 dólares. Nueve días después, otro apostante ganó 21.000 dólares al acertar que ese día se superarían los 18 grados. En total, las ganancias derivadas de estas dos jornadas superan los 35.000 dólares.
La naturaleza de estas apuestas las hace especialmente vulnerables a este tipo de fraude: si alguien puede alterar físicamente la lectura de un termómetro oficial, puede convertir una apuesta perdedora en ganadora con relativa facilidad. Paul Marquis, meteorólogo y fundador del portal especializado E-Meteo Service, declaró al diario Le Figaro que un aumento tan brusco de temperatura de forma natural le parece "bastante sospechoso", aunque reconoció que es difícil afirmarlo con certeza absoluta.
Un secador de pelo como posible instrumento
La hipótesis más extendida sobre el método empleado apunta a algo tan rudimentario como un secador de pelo. En redes sociales han circulado imágenes, aún sin verificar, en las que una persona aplica calor directamente sobre una estación meteorológica. Esta teoría no es descabellada: Brana explicó al diario Le Monde que las sondas del aeropuerto están ubicadas junto a una carretera, perfectamente accesibles para cualquier persona que se acerque con el equipo adecuado. No se necesitaría ningún acceso restringido ni conocimiento técnico avanzado para ejecutar la manipulación.
Laurent Becler, portavoz de Météo France, confirmó que los técnicos de la agencia ya han examinado los sensores y la estación meteorológica completa. Tras ese análisis, la agencia formalizó la denuncia por "manipulación del funcionamiento de un sistema automatizado de procesamiento de datos", aunque no ha facilitado detalles adicionales sobre las irregularidades concretas encontradas. La policía del aeropuerto remitió todas las consultas a las autoridades judiciales, y las autoridades aeroportuarias declinaron hacer declaraciones.
Un caso que pone en alerta a los mercados de predicción
Este episodio no es el primero que salpica a Polymarket en los últimos meses. La plataforma también aparece mencionada en el caso de un soldado estadounidense imputado por haber aprovechado información privilegiada sobre la operación para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro para realizar apuestas rentables. Aunque se trata de casos distintos, ambos ilustran un problema creciente en los mercados de predicción: su vulnerabilidad ante quienes tienen acceso a información o pueden manipular los datos que determinan el resultado de las apuestas.
Polymarket opera principalmente con criptomonedas y está regulada de forma laxa en muchas jurisdicciones, lo que complica la persecución de este tipo de fraudes. La investigación en Francia dependerá ahora de si la gendarmería logra identificar a los autores a través de las cámaras del aeropuerto o del rastro financiero dejado en la plataforma. El caso abre un debate sobre si los mercados de predicción que usan datos del mundo real necesitan protocolos de verificación más robustos para evitar que cualquier persona con un secador de pelo pueda alterar sus resultados.