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Amancio Ortega, el mayor casero del mundo

El fundador de Zara acumula un patrimonio inmobiliario de 21.200 millones de euros repartido en 13 países

Por Carlos García·domingo, 26 de abril de 2026Actualizado hace 44 min·5 min lectura·1 vistas
Ilustración: Amancio Ortega, el mayor casero del mundo · El Diario Joven

Amancio Ortega cumplió 65 años en 2001 con una fortuna ya considerable gracias a Inditex, el grupo textil que fundó y que agrupa marcas como Zara. Ese mismo año tomó dos decisiones que multiplicarían su riqueza de forma espectacular: llevó Inditex a Bolsa —sus acciones se han revalorizado más de un 1.100% desde entonces— y creó Pontegadea, el vehículo familiar desde el que empezó a invertir en bienes inmuebles. Veinticuatro años después, con 90 años, Forbes lo ha coronado como el multimillonario con mayor patrimonio inmobiliario del planeta.

La cartera de propiedades de Ortega alcanza en 2025 un valor de 25.000 millones de dólares, unos 21.200 millones de euros al cambio actual, según los datos de Forbes. En el ranking general de fortunas, el empresario leonés afincado en A Coruña ocupa el décimo puesto mundial, con un patrimonio total estimado en 148.000 millones de dólares, impulsado principalmente por su participación en Inditex, de la que controla cerca del 60% del accionariado. Por delante de él figuran nombres como Elon Musk, Jeff Bezos o Serguéi Brin.

El motor de todo este crecimiento son los dividendos que recibe de Inditex, que han aumentado más de 2,5 veces en la última década. En 2026, el grupo textil le transferirá un dividendo récord de 3.234 millones de euros correspondientes al ejercicio 2025. Ese flujo constante y creciente de liquidez es lo que ha alimentado la expansión inmobiliaria. Manuel Romera, director del sector financiero de IE Business School, lo resume con claridad: Ortega ha optado por invertir esos beneficios en activos de calidad, con poco riesgo, buena recurrencia de ingresos y escasa volatilidad.

De las tiendas de Zara a los rascacielos de media Europa

Los primeros vínculos inmobiliarios de Pontegadea eran casi domésticos: Ortega era dueño de los locales donde Inditex instalaba sus tiendas y cobraba el alquiler a sus propias marcas. El salto cualitativo llegó en 2004, cuando adquirió el edificio de la Castellana 92 en Madrid, antigua sede de Terra —la filial de Telefónica que implosionó tras el pinchazo de la burbuja tecnológica— por su excelente ubicación frente al distrito financiero de Azca. Ese inmueble, que después albergó al despacho Baker & McKenzie y hoy es sede del banco de inversión A&G, marcó la filosofía que iba a guiar todas las compras siguientes: ubicación prime, calidad máxima, inquilinos solventes.

En 2011 llegó una de sus operaciones más emblemáticas en España: la compra de la Torre Picasso, en el corazón de Azca, por 400 millones de euros a FCC. Cinco años después adquirió la Torre Foster —actualmente sede de Moeve—, una de las Cuatro Torres al norte de la Castellana y el segundo edificio más alto de España, por 490 millones. Esta última operación arrastró posteriormente investigaciones judiciales relacionadas con el vendedor, vinculado a casos de blanqueo de capitales, aunque sin implicar al comprador.

Londres, Nueva York y el salto a Norteamérica

Londres ha sido históricamente una de las plazas preferidas de Pontegadea. En 2013, el holding desembolsó 550 millones por Devonshire House, un gran edificio de oficinas y retail en Piccadilly. En 2019 protagonizó su operación más cara en la capital británica: la adquisición de The Post Building, sede de McKinsey, por 700 millones. A ese expediente se suman transacciones como Adelphi —680 millones en 2018—, la antigua sede de la BBC reconvertida en oficinas o varios inmuebles en Oxford Street. Sin embargo, el Brexit y la corrección del mercado inmobiliario británico tras la guerra de Ucrania dejaron huella: el valor de sus activos en Reino Unido cayó de 3.113 millones en 2022 a 2.747 millones en 2023.

Norteamérica se ha convertido en otro eje central. Sergio Fernandes, director de mercado de capitales de la consultora JLL en España y Portugal, destaca que Ortega es un gran amante del mercado americano y que ha apostado por Amazon tanto como inquilino de oficinas como de activos logísticos. En 2022, Pontegadea pagó 800 millones de euros por el Royal Bank Plaza en Toronto, la mayor transacción por un activo individual de su historia. Ese mismo año adquirió siete naves logísticas en Estados Unidos —en Texas, Pensilvania, Wisconsin, Carolina del Sur, Virginia y Tennessee— por 905 millones, con inquilinos como Amazon, Nestlé, FedEx o Home Depot. En 2025 repitió en Canadá con la compra del edificio Canada Post en Vancouver, actualmente ocupado por Amazon.

Una estrategia basada en activos 'core' y liquidez de mercado

La filosofía inversora de Pontegadea sigue unos principios muy definidos. Primero, solo mercados líquidos donde sea fácil desinvertir, como Estados Unidos o Reino Unido. Segundo, activos icónicos o de nueva construcción. Tercero, inquilinos de primer nivel con contratos a largo plazo. Fernandes lo sintetiza así: la estrategia apunta a propiedades en las que prácticamente tendría que derrumbarse el mundo para que perdieran valor, lo que le lleva desde Nueva York y Seattle hasta Londres, París o Madrid.

Otra característica de los últimos años es el aumento del tamaño medio de cada operación. Con 3.000 millones de dividendos anuales que gestionar y un equipo reducido, tiene más sentido cerrar pocas operaciones de 500 u 800 millones que muchas de 100, y además en ese rango la competencia es menor, explica Fernandes.

Hoy, Pontegadea controla más de 200 propiedades repartidas en 13 mercados: España, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Irlanda, Portugal, Francia, Países Bajos, México, Corea del Sur, Italia, Alemania y Luxemburgo. Una cartera que hace una década valía 6.719 millones y que ahora triplica esa cifra. El hombre que montó el mayor grupo de moda del mundo ha construido, casi en paralelo, el mayor imperio inmobiliario privado del planeta.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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