El mercado cripto lleva semanas generando expectativas de un posible giro de ciclo, pero los analistas técnicos piden cautela. Tanto el bitcoin como el ethereum están mostrando señales de fortaleza que no se veían desde hace meses, aunque ambas criptomonedas afrontan resistencias clave que determinarán si el rebote es sostenible o simplemente un movimiento temporal dentro de una tendencia bajista más amplia.
El bitcoin superó recientemente el rango de los 75.000-77.000 dólares, una zona que actuaba como un muro técnico por concentrar los máximos de marzo de 2024, los mínimos de 2025 y los altos del pasado mes de marzo. Ese nivel ya ha quedado atrás, y ahora la criptomoneda líder asoma por encima de la resistencia decreciente que conectaba sus máximos históricos con los de enero. No es un movimiento menor. Sin embargo, el verdadero test está en el hueco bajista mensual de febrero, situado en los 84.560 dólares del futuro continuo del bitcoin en el mercado CME. Mientras ese nivel no se supere con claridad, el escenario alcista seguirá siendo una hipótesis, no una certeza.
El ethereum comparte una situación técnica similar. Su hueco bajista mensual de febrero se localiza en los 2.709 dólares en el futuro equivalente. Los analistas coinciden en que solo cuando ambos huecos se cierren se podrá hablar de un antes y un después para el conjunto del mercado de criptoactivos. Hasta entonces, las señales son prometedoras pero insuficientes para declarar el inicio de un nuevo gran ciclo alcista.
Las mineras de bitcoin, un termómetro del sector
Más allá de las propias criptomonedas, hay un indicador que los inversores especializados siguen con atención: el ETF CoinShares Valkyrie Bitcoin Miners (WGMI), que replica la evolución de las empresas dedicadas a la minería de bitcoin. Este fondo cotizado llegó a caer un 50% desde octubre hasta los mínimos de finales de marzo, pero lo más relevante es que esos mínimos coincidieron exactamente con los máximos históricos previos del índice, los registrados a finales de 2024. En análisis técnico, esto se llama un retest sobre soporte, y el hecho de que el precio haya rebotado desde ahí con fuerza es una señal que el mercado no suele ignorar.
Este tipo de movimientos en el ETF de mineras tiende a anticipar lo que luego hace el propio bitcoin, ya que las empresas del sector son altamente sensibles al precio de la criptomoneda y a las expectativas del mercado. Si el rebote del WGMI se consolida, podría ser uno de los argumentos más sólidos a favor del escenario alcista.
Strategy, Coinbase y Mara Holdings: tres empresas bajo el foco
Entre las compañías más directamente ligadas al ecosistema cripto, tres concentran buena parte de la atención inversora en este momento.
Strategy, anteriormente conocida como MicroStrategy, anunció esta semana que se ha convertido en el mayor tenedor corporativo de bitcoins del mundo, con 815.061 unidades en su balance, superando al ETF iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock, que acumula 802.824. En el plano técnico, la acción dibujó a principios de febrero un patrón de martillo semanal, una figura asociada habitualmente a los suelos de mercado, con el mayor volumen de negociación de su historia. Desde ese soporte en los 104,17 dólares, el valor ha iniciado una reestructuración alcista. La siguiente resistencia relevante se sitúa en torno a los 230 dólares.
Coinbase, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas de Estados Unidos, también encontró suelo en febrero en la zona de los 142-144 dólares, un rango que ha actuado como soporte horizontal en varias ocasiones: septiembre de 2024, abril de 2025 y hace apenas dos meses. Para quienes apuesten por una recuperación del bitcoin, Coinbase se presenta como un vehículo alternativo con potencial hacia sus máximos históricos en el medio plazo, aunque con un nivel de stop loss claro en los 139 dólares en cierres.
Mara Holdings, anteriormente Marathon Digital y una de las mayores mineras y tenedoras de bitcoin del mundo, lleva moviéndose dentro de un canal bajista desde finales de 2023. La novedad es que el precio ha rebotado desde la base de ese canal, lo que técnicamente abre la puerta a un movimiento hacia la parte alta, que en este momento se sitúa cerca de los 20 dólares.
¿Qué hace falta para confirmar el giro?
El resumen del momento actual es que las condiciones de mercado han mejorado de forma notable respecto a los peores momentos del ciclo bajista. Las empresas del sector han encontrado soportes relevantes, los ETF de mineras están rebotando desde zonas técnicas lógicas, y las propias criptomonedas han superado resistencias que hace semanas parecían lejanas. Pero falta ese empujón final: el cierre de los huecos bajistas mensuales de febrero en bitcoin y ethereum. Sin esa confirmación, el mercado sigue estando en tierra de nadie, con señales positivas pero sin la validación técnica que marcaría el inicio de una nueva etapa alcista con garantías.