Alphabet, la matriz de Google, ha cerrado un acuerdo para invertir 10.000 millones de dólares en Anthropic, la startup de inteligencia artificial creadora del asistente Claude. La operación incluye además una cláusula por la que Alphabet podría inyectar hasta 30.000 millones adicionales si se cumplen determinados objetivos, lo que elevaría el compromiso total a 40.000 millones. La transacción se realiza con una valoración de Anthropic de 350.000 millones de dólares, según adelantó Bloomberg News.
La noticia ha generado sorpresa en el sector porque Google desarrolla en paralelo su propia familia de modelos de inteligencia artificial, Gemini, que compite directamente con Claude en el mercado de asistentes y herramientas generativas. Que la compañía de Mountain View apueste miles de millones por un rival interno refleja hasta qué punto las grandes tecnológicas prefieren no quedarse fuera de ninguna de las apuestas más prometedoras del sector, aunque eso suponga financiar a la competencia.
Los mercados han recibido la noticia con optimismo. Las acciones de Alphabet subieron más de un 1% en el Nasdaq tras conocerse el acuerdo, situándose en torno a los 343 dólares y acercándose de nuevo a su máximo histórico de 350 dólares, registrado a principios de febrero. En el último año, el título acumula una revalorización superior al 110%, llevando la capitalización bursátil de la compañía por encima de los 4,15 billones de dólares.
Anthropic, en el centro de la tormenta inversora
La operación llega apenas unas semanas después de que Anthropic cerrara una ronda de financiación de 30.000 millones de dólares con una valoración entonces de 380.000 millones. En esa ronda participaron nombres como Nvidia, Microsoft, GIC, Coatue, D. E. Shaw Ventures, ICONIQ y MGX. En los días previos al anuncio de Alphabet, varios medios especializados apuntaban a que distintos fondos y grupos financieros se habían interesado en entrar en la compañía con una valoración de hasta 800.000 millones, cifra que la situaría a un paso del valor que OpenAI alcanzó en su última ronda.
El otro gran protagonista de las últimas semanas en torno a Anthropic es Amazon. La compañía fundada por Jeff Bezos ya era uno de los principales accionistas de la startup y, en un movimiento reciente, ambas empresas ampliaron significativamente su relación. Anthropic se comprometió a invertir más de 100.000 millones de dólares en los próximos diez años en los servicios en la nube de Amazon Web Services (AWS), asegurándose así la infraestructura computacional necesaria para escalar sus modelos. A cambio, Amazon invertirá 5.000 millones de dólares ahora y otros 20.000 millones en el futuro, condicionados al cumplimiento de ciertos objetivos comerciales. Estas cantidades se suman a los 8.000 millones que el gigante del comercio electrónico ya había comprometido anteriormente.
Musk, SpaceX y la carrera por Cursor
Fuera del entorno de Anthropic, Elon Musk también ha movido ficha en el tablero de la IA. SpaceX, su compañía de cohetes y satélites que recientemente se fusionó con xAI —la startup de IA del propio Musk—, anunció un acuerdo que le otorga el derecho a adquirir Cursor, una herramienta de programación asistida por inteligencia artificial, por 60.000 millones de dólares a finales de este año. El acuerdo contempla también una opción alternativa: pagar 10.000 millones por el trabajo conjunto ya desarrollado entre ambas compañías.
El movimiento de SpaceX se produce, además, en pleno proceso de salida a bolsa de la compañía, que según diversas fuentes del sector podría captar hasta 75.000 millones de dólares con una valoración de dos billones, lo que la convertiría en la mayor OPV de la historia. La carrera entre los grandes actores tecnológicos por posicionarse en los segmentos más estratégicos de la IA generativa no da señales de frenarse.
DeepSeek y el frente chino
Más allá del ecosistema norteamericano, la china DeepSeek negocia su propia megaronda con los gigantes tecnológicos Alibaba y Tencent. La startup, que a principios de 2025 sacudió los mercados globales con el lanzamiento de un modelo de IA de bajo coste que puso en duda la supremacía de las empresas occidentales, alcanzaría con esta operación una valoración de 20.000 millones de dólares.
Todo este flujo de capital llega en un momento de euforia para la industria de los semiconductores. Compañías como Intel, Texas Instruments, AMD o Nvidia registran fuertes subidas en bolsa ante las perspectivas de demanda ligadas a la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. La pregunta que se hacen cada vez más analistas es si las valoraciones actuales reflejan el potencial real del sector o si el mercado está descontando escenarios de crecimiento que todavía están lejos de materializarse.