Apple ha confirmado que John Ternus asumirá la dirección ejecutiva de la compañía el 1 de septiembre de 2026, cuando Tim Cook pase a ejercer como presidente del consejo. Con 51 años, la misma edad que tenía Cook cuando sustituyó a Steve Jobs en 2011, Ternus se convierte en el tercer CEO de la historia de Apple y el primero con un perfil puramente técnico desde la era Jobs.
El nombramiento no ha sorprendido a quienes siguen de cerca la empresa. Ternus lleva más de dos décadas dentro de Apple y ha sido pieza clave en los lanzamientos más relevantes de los últimos años, desde la transición al chip Silicon hasta el desarrollo del iPhone, el iPad y los AirPods. Su ascenso no es el resultado de una apuesta arriesgada, sino la culminación de una trayectoria construida desde dentro, en línea con la política histórica de Apple de promover talento propio para los puestos de máxima responsabilidad.
De las piscinas de competición a los laboratorios de Apple
Nacido en mayo de 1975 en California, Ternus estudió ingeniería mecánica en la Universidad de Pensilvania. Antes de decantarse por la técnica, destacó como nadador de competición en la modalidad de velocidad, una disciplina que comparte con la ingeniería ciertos rasgos: precisión, constancia y capacidad para ejecutar bajo presión. Optó por construir cosas antes que por una carrera deportiva de élite, y esa decisión marcaría toda su vida profesional.
Sus primeros pasos en el sector tecnológico fueron en Virtual Research Systems, una firma ligada a la primera generación de realidad virtual en los años noventa, donde trabajó en tecnologías de visualización inmersiva. Aquella experiencia temprana con entornos virtuales resulta hoy especialmente significativa, dado que décadas después lideraría el desarrollo del Apple Vision Pro, las gafas de realidad mixta con las que la compañía intenta abrir una nueva categoría de producto.
En 2001 se incorporó a Apple, justo cuando la empresa atravesaba su etapa de reconstrucción bajo el regreso de Steve Jobs. Comenzó en puestos técnicos vinculados al hardware del Mac y fue escalando posiciones de forma progresiva. En 2013, fue nombrado director de ingeniería de hardware, con responsabilidad sobre líneas estratégicas como Mac, iPad y AirPods, y en 2020 amplió su área al liderazgo sobre el desarrollo del iPhone, convirtiéndose en uno de los ejecutivos con mayor peso dentro de la organización.
La huella del chip propio y el control vertical
Si hay un hito que define la era Ternus en Apple, es la transición de los ordenadores Mac desde los procesadores de Intel a los chips diseñados por la propia compañía, los llamados Apple Silicon. Ese movimiento, completado a lo largo de 2020 y 2021, reforzó el control vertical de Apple sobre su ecosistema, mejoró la eficiencia energética de sus dispositivos y amplió la distancia tecnológica con sus competidores en el segmento de portátiles y ordenadores de sobremesa.
Esa filosofía de integración total entre hardware y software es uno de los ejes que definirán su mandato como CEO. A lo largo de los años, Ternus ha ido ampliando su influencia más allá de la ingeniería pura, involucrándose en decisiones sobre diseño de producto, posicionamiento y hoja de ruta tecnológica. Dentro de Apple se le describe como un ejecutivo metódico, con gran capacidad para traducir complejidad técnica en productos comprensibles para el consumidor, y con una autoridad reconocida por los equipos de ingeniería.
En su primer mensaje público tras el anuncio de su nombramiento, Ternus definió a Cook como su mentor y como un ejecutivo visionario, dejando clara la voluntad de continuidad institucional en la transición.
Un relevo ordenado en un momento exigente
Aunque Apple sigue siendo una de las empresas más valiosas del planeta, el contexto en el que Ternus asume el liderazgo plantea desafíos reales. Google y Microsoft han tomado ventaja en la carrera por la inteligencia artificial generativa, mientras que el iPhone, durante más de una década el principal motor de ingresos de la compañía, muestra señales de madurez en sus tasas de crecimiento. La empresa busca abrir nuevas categorías, reforzar su ecosistema de servicios y posicionarse en la IA sin sacrificar la experiencia de usuario que la ha diferenciado históricamente.
En ese escenario, el perfil de Ternus encaja con lo que Apple necesita: alguien capaz de impulsar nuevas plataformas tecnológicas sin romper con la disciplina operativa y la coherencia de producto que han caracterizado los quince años de Tim Cook. No es un cambio de rumbo, sino una apuesta por profundizar en la dirección ya marcada, pero con mayor énfasis en la innovación técnica en un sector que se transforma a una velocidad sin precedentes.
En lo personal, Ternus mantiene un perfil deliberadamente discreto. A diferencia de otros ejecutivos de su nivel, ha evitado el protagonismo mediático y apenas ha hecho declaraciones públicas sobre su vida privada, algo que según sus propias palabras no tiene intención de cambiar. Lo que sí queda claro es que, a partir de septiembre de 2026, tendrá sobre sus hombros el peso de una de las empresas más influyentes e imitadas del mundo tecnológico.