Cuatro astronautas de la NASA han regresado a la Tierra tras completar la misión Artemis 2, el primer vuelo tripulado a la órbita lunar desde que el programa Apolo cerrara su última misión hace 53 años. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen aterrizaron el sábado después de casi diez días en el espacio, en lo que supone un momento clave para la exploración espacial del siglo XXI.
La tripulación, que todavía asimila la magnitud de lo vivido, describió la experiencia con palabras que recuerdan a las de los pioneros del espacio. «La Tierra era como un bote salvavidas flotando en el universo», fue una de las primeras frases que compartieron al regresar. Un testimonio que refleja el impacto emocional de contemplar nuestro planeta desde la distancia que solo la órbita lunar permite.
La misión Artemis 2 ha sido el paso necesario para validar los sistemas de la cápsula Orion y el cohete SLS con tripulación a bordo, antes de que futuras misiones lleven de nuevo a seres humanos a pisar la superficie lunar. El programa Artemis de la NASA contempla un regreso tripulado a la Luna como trampolín hacia objetivos más ambiciosos, incluida la exploración de Marte.
El viaje marca un hito porque durante más de cinco décadas ningún ser humano había viajado tan lejos de la Tierra. La última vez que una tripulación alcanzó la órbita lunar fue en diciembre de 1972, con la misión Apolo 17. Desde entonces, toda la actividad tripulada se ha limitado a la órbita terrestre baja, principalmente en la Estación Espacial Internacional.
Con el éxito de Artemis 2, la NASA refuerza su hoja de ruta para las próximas fases del programa, que incluyen un alunizaje tripulado previsto en los próximos años. La misión también tiene un componente simbólico importante: Victor Glover se convierte en el primer astronauta afrodescendiente en viajar a la órbita lunar, y Christina Koch en la primera mujer en hacerlo. Jeremy Hansen, por su parte, es el primer canadiense en participar en una misión de este alcance.
El regreso de la cápsula Orion se produjo sin incidentes, lo que refuerza la confianza en la tecnología desarrollada para el programa. Los cuatro tripulantes se encuentran en buen estado de salud y pasarán los próximos días en controles médicos y sesiones de debriefing antes de compartir públicamente más detalles sobre la misión.