Stellantis ha anunciado que en 2027 comenzará en España su plan de electrificación con la producción de nuevos vehículos eléctricos en la planta de Figueruelas (Zaragoza). La compañía fabricará allí los modelos Opel Corsa y Peugeot e-208, basados en la plataforma STLA Small, que se adjudicó España el pasado enero para el año 2025.
Este proyecto español forma parte del ambicioso plan estratégico FaSTLAne 2030, con inversiones de 60.000 millones de euros durante cinco años centrados en tecnología y nuevos lanzamientos. En concreto, la inversión destinada a las plantas de Zaragoza y Vigo superará los 1.000 millones de euros.
A esta cifra se suman los 4.100 millones que Stellantis y su socio chino CATL invertirán mediante la joint venture Contemporary Star Energy para construir una gigafactoría de baterías en Figueruelas. Esta instalación comenzará operaciones parciales a finales de 2024 y tendrá una capacidad de producción de hasta 50 gigavatios hora (GWh).
La producción en España se ampliará con la fabricación de una nueva familia de vehículos eléctricos pequeños en las plantas de Vigo y Figueruelas. Además del Opel Corsa y el Peugeot e-208, este año llegará el modelo Leapmotor B10, fruto de la alianza de Stellantis con el fabricante chino Leapmotor, con quienes han creado la joint venture Leapmotor International.
Este vehículo eléctrico, que se ensamblará en Zaragoza, tendrá continuidad con un todocamino eléctrico de Opel previsto para 2028, también basado en el B10. Con estos modelos, la fábrica de Figueruelas continuará produciendo también el Lancia Ypsilon y reforzará su carga de trabajo.
Por otro lado, el plan FaSTLAne ofrece certidumbre sobre el futuro de la planta de Madrid. Actualmente produce el Citroën C4, cuya fabricación cesará en 2029. A partir de 2028, la filial española de Leapmotor International, participada mayoritariamente por Stellantis, asumirá la propiedad de esta factoría.
Madrid estrenará modelos eléctricos nuevos de Leapmotor desde ese año, con una segunda referencia adicional confirmada por Antonio Filosa, consejero delegado de Stellantis. Este movimiento supone un paso estratégico para aprovechar al máximo la capacidad industrial de la empresa en Europa, que prevé incrementar del 60 % actual a un 80 % para 2030, aunque reducirán la capacidad productiva global europea en más de un 9 %, a 800.000 vehículos.
Además, Stellantis reubicará parte de su producción en otras instalaciones europeas. La fábrica francesa de Rennes comenzará a fabricar vehículos del fabricante chino Dongfeng, mientras que la planta de Poissy se reconvertirá para enfocarse en actividades vinculadas con la economía circular, abandonando su función de producción tradicional.
Este ambicioso plan estratégico refleja el compromiso de Stellantis con la transformación eléctrica y sostenible de su producción, particularmente en España, uno de sus pilares industriales en Europa. El enfoque en nuevos modelos eléctricos y la infraestructura para baterías permitirá al grupo reforzar su posición en un mercado cada vez más competitivo y alineado con las políticas de descarbonización.
Más información sobre estas iniciativas puede consultarse en el comunicado oficial de Stellantis y en detalles sobre la gigafactoría y la inversión en España disponibles en prensa sectorial especializada.