Los principales bancos boutique de Wall Street, como Evercore, Lazard y Moelis, apostaron por reclutar a banqueros estrella con altos salarios esperando una recuperación del mercado que aún no ha ocurrido en toda su magnitud.
Desde 2022, estas firmas han dedicado al menos el 60% de sus ingresos netos a remunerar a sus empleados, un nivel que en la industria se considera muy elevado. Esta tendencia parece consolidarse, aunque inicialmente se estimaba que era temporal y que disminuiría a medida que se estabilizara la actividad.
Peter Orszag, CEO de Lazard, aseguró en 2024 que esperaba que esta proporción bajara por debajo del 60%, pero la realidad muestra que el aumento en los costes salariales persiste. Por ejemplo, la relación de gastos de Lazard alcanzó el 69,9% en el primer trimestre de 2026, y Evercore aún se mantiene por encima del 60%, según informó su director financiero, Tim LaLonde.
El alza en los costes se debe a la contratación masiva de banqueros sénior despedidos de grandes bancos durante la desaceleración postpandemia. Estos profesionales requieren un tiempo para generar cartera propia, generalmente debido a cláusulas de no competencia y a que necesitan construir su base de clientes, lo que ralentiza los ingresos para sus nuevos empleadores.
Para atraer talento a firmas más pequeñas, las boutiques ofrecieron salarios garantizados los primeros dos años, junto con altas comisiones posteriores, en teoría para compensar el tiempo de consolidación. Esto se ha traducido en incrementos significativos en ingresos por asesoría, con PJT Partners creciendo más del 80% y Moelis casi un 60% entre 2022 y 2025.
Sin embargo, la actividad de fusiones y adquisiciones de tamaño medio, pilar del negocio de estas boutiques, no ha repuntado al nivel esperado. La incertidumbre geopolítica, elevadas tasas de financiación y un mercado de capital riesgo en pausa frenan la dinamización del sector.
Estas circunstancias han obligan a los bancos boutique a continuar con contrataciones costosas justamente cuando los ingresos aún tardan en materializarse. Lazard, por ejemplo, sumó 28 banqueros senior en 2025, el doble de su objetivo inicial, lo que ha elevado su ratio de costes salariales.
Los ejecutivos de estas firmas se muestran, sin embargo, optimistas y justifican el gasto como inversión para captar personal clave con la esperanza de un repunte futuro. Devin Ryan, analista en Citizens JMP, destaca que la demanda por talento refleja el optimismo en el sector, aunque advierte que el mercado de contratación es complicado.
En paralelo, algunos bancos exploran la aplicación de inteligencia artificial para reducir costes asociados a banqueros junior y mejorar la eficiencia, volviendo a equipos más pequeños sin sacrificar calidad, tal y como admitió Orszag. Sin embargo, esta estrategia todavía genera escepticismo entre ejecutivos de firmas boutique y grandes bancos.
Además, el mercado castiga a estas boutiques en bolsa, donde sus acciones han rendido peor que el índice S&P 500 y que los grandes bancos con unidades de trading más rentables.
Existe la posibilidad de que un prolongado estancamiento en la actividad de mercado medio lleve a ajustes de plantilla para contener los costes, como ha hecho Perella Weinberg con recortes recientes.
En resumen, la apuesta de los bancos boutique de Wall Street por mantener a banqueros estrellas con remuneraciones elevadas continúa, a pesar de un escenario económico complicado y resultados aún por consolidarse. Esto puede marcar un cambio en sus modelos de negocio, donde se destina mayor proporción de ingresos a sueldos en lugar de a dividendo.
Más información sobre el desempeño sectorial se puede consultar en Financial Times, mientras que el análisis en profundidad de la banca de inversión está disponible en Expansion.
Esta situación refleja el reto que enfrentan las firmas especializadas para equilibrar la búsqueda de talento con la rentabilidad en un mercado volátil y creciente competencia.