Línea Directa y Cirsa han registrado retrocesos significativos en sus cotizaciones tras su debut en el mercado bursátil español. Desde su salida a Bolsa en 2023, las acciones de Línea Directa acumulan una caída superior al 25%, mientras que las de Cirsa retroceden cerca del 15% un año después de su estreno en el parqué. No obstante, a pesar de estas caídas, ambas compañías cuentan con el respaldo de analistas y gestores de fondos que ven un potencial considerable a medio y largo plazo.
La firma de inversión española Horos Asset Management (AM) ha sido la última en apostar por estas dos compañías dentro del Mercado Continuo, incorporándolas a su fondo Horos Value Iberia. Este fondo, que ha crecido más del 7% en lo que va de año y acumula un alza del 95% desde 2018, ve en Línea Directa y Cirsa una oportunidad para inversores que busquen aprovechar las valoraciones actuales para obtener rentabilidades atractivas.
Horos AM había centrado su apuesta en el sector asegurador en Catalana Occidente. Sin embargo, tras la opa de exclusión sobre esta última, a la que se opuso la gestora, decidieron cambiar de estrategia y entrar en Línea Directa. Javier Ruiz, director de inversiones de Horos AM, explica: "Aunque inicialmente veíamos más atractiva a Catalana Occidente, el momento actual de Línea Directa nos parece propicio para iniciar inversión. El mercado no refleja la mejora sustancial del negocio". Resalta además la rentabilidad histórica de Línea Directa, con retornos sobre fondos propios que superan el 25%, muy por encima de la media del sector.
En cuanto a Cirsa, Horos AM ya tenía una exposición previa a través de deuda de su producto Horos Patrimonio. Sin embargo, han decidido vender esa deuda emitida con vencimiento en 2029, tras obtener buenos resultados, para tomar posición directa en Bolsa. Esta decisión responde a la confianza en el modelo de negocio de Cirsa, líder o segundo operador en juegos en España, Italia, América Latina y Marruecos. La gestora valora su alta rentabilidad, con márgenes EBITDA y retornos sobre capital de dos dígitos, lo que permite escalar mediante adquisiciones rentables en cortos plazos.
Un punto de consideración es la participación mayoritaria del 75% que Blackstone mantiene en Cirsa. Esta situación limita el volumen de acciones disponibles en mercado y afecta la valoración, pero también representa una oportunidad, ya que la cotización no refleja la solidez de su negocio ni su capacidad de generación de caja, según Javier Ruiz.
Por otro lado, Horos AM ha realizado ajustes en su fondo internacional Horos Value International. Ha salido de posiciones en Acerinox, tras recoger plusvalías, y en Talgo, debido a las incertidumbres generadas por operaciones corporativas frustradas, participación de empresas públicas como SEPI, y problemas relacionados con retrasos en entregas y penalizaciones. Asimismo, han vendido la pequeña posición que mantenían en Aperam. Actualmente mantienen participaciones destacadas en Acciona Energía, Meliá y Gestamp.
La apuesta de Horos AM por Línea Directa y Cirsa refleja una tendencia en el mercado donde gestores buscan valores infravalorados tras procesos complejos de salida a Bolsa o por estructuras accionarias con fuerte presencia de grandes inversores. La confianza en la mejora operativa y en las perspectivas de crecimiento de estas compañías es el motor principal para la toma de posiciones a medio y largo plazo.
Estos movimientos también invitan a los inversores particulares y profesionales a analizar detenidamente las oportunidades que pueden surgir de la volatilidad y los descensos bursátiles en valores con fundamentos sólidos y liderazgo en sus sectores. Según los datos de Horos AM y el análisis financiero del Mercado Continuo, aprovechar estos momentos de incertidumbre puede suponer una rentabilidad considerable, especialmente en compañías que históricamente han presentado retornos elevados sobre el capital empleado.
En definitiva, la decisión de Horos AM de incorporar a Línea Directa y Cirsa a su fondo clave es un voto de confianza a la capacidad de ambas empresas para superar dificultades recientes y generar valor para sus accionistas en los próximos años.