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Renfe y Adif crean un centro conjunto para mejorar la información al viajero

El proyecto busca coordinar en un mismo espacio a todos los actores del sistema ferroviario y ofrecer datos más fiables en tiempo real.

Por Carlos García·sábado, 25 de abril de 2026·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Renfe y Adif crean un centro conjunto para mejorar la inform · El Diario Joven

Renfe y Adif han puesto en marcha una iniciativa conjunta para uno de los puntos más críticos del ferroviario español: la información que reciben los viajeros cuando algo falla. El proyecto central es la creación de un centro de control integrado que reúna en un mismo espacio físico al administrador de infraestructuras —responsable de vías e instalaciones— y al operador ferroviario, encargado de la circulación de los trenes, los maquinistas y la comunicación con los usuarios. El objetivo es que la coordinación sea inmediata y que los mensajes que llegan a los pasajeros reflejen la realidad, sin discrepancias entre lo que anuncia un panel y lo que ocurre en el andén.

El problema que se intenta resolver no es menor. Cualquier usuario habitual del tren conoce la situación: un altavoz anuncia una vía de salida, el tren acaba marchando desde otra, y la pantalla sigue mostrando información desfasada. Esa desconexión tiene una causa estructural: hasta ahora, quien gestiona la infraestructura y quien opera el tren han trabajado en silos distintos. El centro integrado pretende eliminar esa brecha. Según fuentes de Renfe recogidas por la agencia Efe, el propósito es "avanzar para mejorar la información y que sea lo más real posible".

El CGO, pieza clave del sistema

El Centro de Gestión de Operaciones (CGO) es el núcleo operativo desde el que Renfe coordina circulaciones e incidencias y garantiza la información en tiempo real tanto a los viajeros como al personal de a bordo. En este momento, cerca de 30 personas trabajan simultáneamente en dos divisiones dentro del CGO: una operativa, que gestiona la circulación, y otra informativa, orientada a la atención al usuario. La herramienta principal que utilizan es Copérnico, un sistema de seguimiento de circulación e incidencias en tiempo real donde se centraliza todo el registro de información.

Las cifras que maneja el CGO dan idea de la envergadura del reto: Renfe opera actualmente sobre 1.200 kilómetros de vía, con 272 trenes, 982 circulaciones diarias, 900 maquinistas y 107 estaciones bajo gestión. El CGO, además, supervisa las líneas asignadas a Rodalies Catalunya y puede apoyar otras si la situación lo requiere. Coordinar todo eso en tiempo real, con incidencias imprevisibles, es un trabajo de alta complejidad que justifica la apuesta por reforzar tanto el personal como los sistemas.

El primer paso concreto ya está en marcha: la implantación de la figura del transmisor, un perfil específico cuya función es conectar el Centro de Regulación de Circulación (CRC) —dependiente de Adif— con el propio CGO de Renfe. Este enlace humano es el que permite que la información fluya entre las dos organizaciones sin que se pierda en el camino. Para reforzar ese flujo, desde principios de febrero se ha ampliado la presencia de personal informativo en las cabeceras intermedias, con especial atención a estaciones de origen, destino y de paso como Mataró o Granollers Centre, puntos con alta demanda en la red de cercanías catalana.

Más personal y formación específica

El refuerzo humano es uno de los elementos más tangibles del plan. Se han incorporado 25 nuevos trabajadores al CGO, todos ellos con formación específica en Rodalies, y se ha publicado una convocatoria interna adicional para sumar 48 personas más al sistema. Estos movimientos responden a una carencia reconocida por la propia empresa: la plantilla disponible no era suficiente para mantener la calidad informativa que exige una red con casi mil circulaciones diarias.

Desde Renfe reconocen que el camino es largo. "Queda camino por hacer, pero hemos empezado a hacer un camino de mejora continuo", señalan sus portavoces. Es una declaración honesta que admite que los problemas actuales no se resolverán de la noche a la mañana, pero que al menos identifica las causas y traza medidas concretas. La credibilidad de esas medidas dependerá, en gran parte, de si el centro integrado llega a materializarse con la suficiente ambición y de si la coordinación entre Renfe y Adif supera las inercias institucionales que históricamente han dificultado su colaboración.

El contexto del Senado

El anuncio de estas mejoras llega en un momento de especial escrutinio para el sector. Esta semana arranca en el Senado la Comisión de Investigación sobre el estado de la red ferroviaria española, convocada tres meses después del accidente de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas. Las primeras comparecencias incluyen a los presidentes de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Adif y Renfe, así como al secretario general del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf).

El informe preliminar de la CIAF apunta a una rotura en la soldadura del carril como causa probable del siniestro, con elementos adicionales bajo análisis: muescas en ruedas de trenes anteriores, una caída de tensión registrada 22 horas antes del accidente y pruebas metalográficas todavía pendientes de resolución. En ese contexto político y social, la apuesta por la información al usuario no es solo una mejora de servicio: es también una respuesta a la presión ciudadana e institucional sobre la seguridad y la transparencia del sistema ferroviario. La pregunta ahora es si los plazos serán a la altura de las expectativas.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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