Las negociaciones para la fusión entre la empresa española Puig y la estadounidense Estée Lauder han quedado definitivamente canceladas, generando un fuerte impacto en los mercados. Este inesperado giro ha provocado que las acciones de Puig sufran una caída de hasta el 14% en la bolsa española, mientras Estée Lauder reacciona con un aumento de más del 10% en Wall Street.
Desde que comenzaron los rumores sobre la posible unión, las acciones de Puig habían ganado más de un 13% en apenas dos meses. Sin embargo, la confirmación de que las conversaciones no llegaron a buen puerto ha supuesto un ajuste inmediato en las posiciones de los inversores, que rápidamente vendieron sus títulos para adaptarse a la nueva realidad.
Los analistas ya habían anticipado esta reacción. Según los expertos de Renta4, la noticia de la ruptura es negativa para Puig, dado que todo indicaba que la combinación de ambos grupos era factible. Por su parte, Jefferies había asignado una probabilidad del 75% al éxito de la fusión, un dato que refleja el nivel de sorpresa tras la cancelación.
El mercado respondió con rapidez y fuerza. Antes de la apertura en el Ibex, desde Renta4 alertaron sobre una potencial corrección de los precios hacia los niveles previos a los rumores. La analista de Bankinter Elena Fernández-Trapiella también señaló que Puig podría volver a cotizar cerca de los 15,57 euros por acción que tenía antes del anuncio, frente a los 17,64 euros en los que cerró en la jornada previa a conocer la ruptura.
Al comenzar la sesión, la cotización de Puig experimentó problemas para fijar precios debido al volumen elevado de órdenes de venta y cayó rápidamente más de un 13%. Finalmente se estabilizó en torno a los 15 euros, recuperando la mayoría del terreno perdido tras la euforia inicial, aunque sigue marcando su mayor descenso desde su salida a bolsa en 2024.
Este retroceso ha despertado el interés de los fondos de inversión y analistas, que ven valor en la empresa tras la caída. Renta4 incluso apunta que esta caída podría representar una oportunidad para adquirir acciones de Puig a precios más atractivos.
En contraste, Estée Lauder, la empresa compradora, también ha vivido una reacción notable. Tras la noticia de la ruptura, sus acciones subieron un 10% en las operaciones fuera del horario habitual estadounidense. Según Fernández-Trapiella, esta reacción responde a que se esperaba que Estée Lauder hiciera una oferta con prima que podría haber afectado a su beneficio por acción en el corto plazo, por lo que los inversores han comprado aprovechando la ausencia de ese impacto inmediato.
Este capítulo marca un punto de inflexión para Puig en el Ibex y para los inversores que confiaban en la consolidación del sector de la cosmética y fragancias a través de esta alianza transatlántica. La empresa española deberá ahora replantear su estrategia para continuar creciendo sin el respaldo de Estée Lauder.
La cancelación también refleja la complejidad y los riesgos que implican las grandes operaciones de fusión en mercados tan competitivos, donde incluso acuerdos cercanos pueden caer en el último momento. La evolución de Puig post-ruptura será clave para valorar la capacidad del grupo de mantenerse competitivo a nivel global.
Para un seguimiento detallado del mercado y análisis financiero, puede consultarse información complementaria en fuentes especializadas como Renta4 o Jefferies.