Stoneshield Capital, la gestora española fundada por Juan Pepa y Felipe Morenés, ha reforzado su presencia en Exolum al adquirir un 15% adicional de la compañía al fondo canadiense Omers. Esta operación se suma al 5% que Stoneshield mantenía desde enero de 2026, por lo que su participación asciende ahora hasta el 20%. La cifra no ha sido revelada oficialmente, pero la valoración correspondiente a esta porción de la participación podría acercarse a los 1.000 millones de euros.
Paralelamente, se ha anunciado que una firma de inversión global, con activos superiores a 100.000 millones de dólares bajo gestión, ha comprado el 10% restante de la participación de Omers en Exolum, que se aproximaba al 25%. Esta filtración acerca la configuración accionarial de Exolum a una distribución en la que Stoneshield emerge como el principal socio privado tras la operación.
Omers, antes de esta desinversión parcial, había realizado una refinanciación importante en diciembre de 2025, captando 770 millones de euros para fortalecer su posición en Exolum. La maniobra de Stoneshield se produce en un contexto en el que estas participaciones en infraestructuras energéticas se revelan como activos clave para la inversión a largo plazo.
El acuerdo, que se espera cerrar durante el tercer trimestre de 2026, está sujeto a las aprobaciones regulatorias pertinentes y a condiciones estándar en este tipo de operaciones. Según el acuerdo alcanzado, Stoneshield Capital asumirá tres de los cinco asientos del consejo de administración previamente ocupados por Omers, fragmentando la influencia entre ambos nuevos socios principales.
Exolum destaca en el sector por su amplia red de oleoductos, sumando 4.000 kilómetros operativos en España y otros 2.000 en Reino Unido. Su infraestructura incluye 68 terminales con una capacidad superior a 11 millones de metros cúbicos, configurándola como una referencia global en la logística de combustible de aviación. Además, da servicio a más de 48 aeropuertos internacionales, entre los que están Heathrow, Gatwick, Stansted, y también nodos relevantes en España, Portugal y América Latina.
La empresa emplea a más de 2.300 personas y declaraba ingresos anuales superiores a 800 millones de euros, datos que reflejan la solidez y relevancia de la compañía en un sector crítico para la movilidad y el transporte global.
Los cofundadores de Stoneshield, Felipe Morenés y Juan Pepa, han señalado que Exolum representa una plataforma de infraestructura "HALO" singular, destacando su carácter irreemplazable en la red energética, la resiliencia de sus flujos de caja y su potencial para crecer vinculado a la transformación de los sistemas energéticos internacionales.
Exolum: un actor clave en la infraestructura energética
La infraestructura que maneja Exolum es fundamental en el contexto europeo y mundial, dada la dependencia del transporte aéreo en combustibles líquidos. Su posición estratégica en aeropuertos y terminales clave asegura un papel esencial en la cadena de suministro de combustible, especialmente ahora que el sector avanza hacia la implementación de combustibles sostenibles y una transición energética más verde.
La apuesta de Stoneshield por ampliar su control en Exolum puede interpretarse como una visión estratégica para posicionarse en el segmento de infraestructura energética, que goza de flujos estables y protección ante la volatilidad de mercados más especulativos. La inversión en infraestructuras con perfiles de riesgo moderado se ha convertido en un objetivo principal para fondos e inversores institucionales, como reflejan operaciones similares en toda Europa.
Estrategias de inversión y crecimiento en el sector
La entrada de Stoneshield en Exolum, inicialmente en enero de 2026 con un 5%, junto con entidades como Banca Marcha, se ha consolidado ahora con esta ampliación. La salida parcial de Omers también alinea la redistribución del capital con una diversificación del accionariado entre instituciones internacionales centradas en activos estables y de largo plazo.
Además, las inversiones en este tipo de activos permiten a los gestores explotar oportunidades de crecimiento, no solo por la capacidad instalada sino por la posible incorporación de nuevas tecnologías y procesos más sostenibles que reduzcan la huella de carbono de la actividad de Exolum, en línea con las tendencias globales.
Implicaciones y futuro para el sector energético
El mercado energético europeo está experimentando una transformación acelerada, con una fuerte presión en la descarbonización y la eficiencia operativa. Empresas como Exolum, con infraestructuras consolidadas, están llamadas a jugar un papel dual: mantener el suministro tradicional mientras lideran el cambio hacia combustibles menos contaminantes.
La entrada ampliada de Stoneshield puede aportar no solo capital, sino también estrategia e impulso para la innovación dentro del sector. Los detalles financieros de la operación, aunque no públicos, indican la relevancia del activo y las perspectivas positivas que genera en un mercado que valora cada vez más la estabilidad y la capacidad de adaptación energética.
Este movimiento también refleja cómo las gestoras españolas se posicionan con fuerza en activos internacionales, aportando experiencia local y acceso a mercados globales. En un contexto de incertidumbre económica, estas apuestas por infraestructuras resistentes y estratégicas ofrecen una vía para diversificar y asegurar retornos a largo plazo.
La inversión continuará siendo vigilada de cerca para evaluar su impacto en la gobernanza de Exolum y en la dinámica del sector, donde la competencia por activos estratégicos permanece intensa y en evolución constante.
Para más información sobre infraestructuras energéticas y el papel de los fondos de inversión, puede consultarse el sitio oficial de Exolum y análisis de mercado en Mercados de Energía.