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Galenicum supera los 300 millones y apunta a 654 en 2031

La farmacéutica catalana crece un 11% en 2025 y ahora apuesta por los genéricos de Ozempic para duplicar ingresos.

Por Carlos García·sábado, 25 de abril de 2026Actualizado hace 2 h·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Galenicum supera los 300 millones y apunta a 654 en 2031 · El Diario Joven

La farmacéutica catalana Galenicum ha cerrado 2025 con sus mejores cifras históricas: 303 millones de euros en ingresos, un 11% más que el año anterior. Con este resultado, la compañía con sede en Esplugues de Llobregat cumple el objetivo estratégico que se fijó hace cuatro años, cuando el fondo de capital riesgo Peninsula adquirió el 20% de su accionariado con una hoja de ruta clara: superar los 300 millones en 2025. Objetivo cumplido, y ahora toca pensar en el siguiente.

La empresa, fundada por Joaquim Domingo, J.W. Büchen y Alejandro Olló, no se detiene ahí. Su informe anual recoge un nuevo plan a medio plazo con una ambición considerable: alcanzar los 654 millones de euros en ingresos en 2031, lo que implica un crecimiento anual compuesto del 14,8% durante los próximos cinco años. En términos prácticos, Galenicum quiere duplicar su tamaño en poco más de un lustro. Para lograrlo, ha identificado un motor de crecimiento que no pasa desapercibido en ningún rincón del sector farmacéutico global: los medicamentos para la diabetes y la pérdida de peso.

El genérico de Ozempic, la gran apuesta

El nombre que lo cambia todo es semaglutida, el principio activo detrás de Ozempic, el fármaco estrella de Novo Nordisk que ha revolucionado el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2 en los últimos años. Galenicum trabaja en su versión genérica con vistas a comercializarla en 2031. Además, la compañía también tiene en el radar la liraglutida, principio activo de Saxenda, cuya versión genérica prevé lanzar antes, en 2028.

Para acelerar este proceso, Galenicum ha cerrado recientemente un acuerdo con Lupin, una de las grandes farmacéuticas indias especializadas en genéricos, para distribuir semaglutida en 23 países. En virtud de este pacto, la empresa catalana asumirá el desarrollo, la fabricación y el suministro de las formulaciones acabadas del producto. La alianza con Lupin no solo refuerza la cadena de suministro, sino que también le da a Galenicum presencia en mercados donde de otro modo le costaría más entrar.

La compañía compara el potencial de estos fármacos con el de medicamentos esenciales como el paracetamol o la metformina, productos que hoy forman parte de la cesta básica de cualquier sistema sanitario del mundo. El argumento tiene lógica: si los GLP-1 como semaglutida se consolidan como tratamientos de primera línea para la obesidad —una condición que afecta a más de 890 millones de personas según la Organización Mundial de la Salud—, la demanda de versiones genéricas asequibles será masiva en cuanto expiren las patentes.

Inversión récord y expansión internacional

El crecimiento de Galenicum no es solo una cuestión de proyecciones. En 2025, la empresa destinó 47 millones de euros a inversiones, un 27% más que en el ejercicio anterior. Ese gasto refleja una apuesta real por ampliar capacidades productivas y preparar la infraestructura necesaria para los lanzamientos previstos. La compañía opera desde su planta de fabricación en San Agustín de Guadalix, en Madrid, y su sede central en Esplugues de Llobregat, y da empleo a 900 personas.

En cuanto a su alcance geográfico, Galenicum ya está presente en más de 70 países. Uno de los movimientos más recientes en esta dirección es la presentación de los primeros expedientes para entrar en Arabia Saudita bajo su marca Vitae, lo que abriría las puertas a un mercado farmacéutico del Golfo Pérsico en plena expansión. Además, en 2025 lanzó Tacgalen, un fármaco para el tratamiento de la psoriasis, lo que demuestra que la compañía no pone todos los huevos en la cesta de los genéricos de adelgazamiento, sino que sigue diversificando su portafolio.

Un modelo de negocio que mira al largo plazo

Lo que hace singular el caso de Galenicum es la coherencia entre sus objetivos y su ejecución. En 2021, cuando Peninsula entró en el capital, la empresa se comprometió públicamente a alcanzar los 300 millones en cuatro años. Lo ha conseguido. Ahora se fija una meta más ambiciosa —654 millones en 2031— y lo hace con un plan concreto: alianzas estratégicas internacionales, inversión en I+D centrada en fármacos de alta demanda y expansión en nuevas geografías.

El contexto del sector también juega a su favor. El mercado global de medicamentos genéricos está en expansión estructural, impulsado por la presión de los sistemas sanitarios para contener el gasto y por el vencimiento progresivo de patentes de fármacos blockbuster. En ese escenario, una empresa como Galenicum —con capacidad de fabricación propia, experiencia regulatoria en múltiples mercados y acuerdos con socios sólidos— está bien posicionada para capturar una parte relevante del crecimiento. Si los plazos se cumplen, 2031 podría ser el año en que esta farmacéutica catalana deje de ser un actor mediano del sector para convertirse en un referente europeo en genéricos.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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