Estée Lauder, gigante del sector de la belleza, ha desvelado una ampliación significativa de su plan de ajuste global, con el objetivo de optimizar sus operaciones y su eficiencia, lo que implicará la reducción de hasta 10.000 puestos de trabajo. Este anuncio coincide con la publicación de los resultados de su tercer trimestre fiscal, que reflejan un incremento del 5% en los ingresos, alcanzando los 3.712 millones de dólares, aunque con una caída del 44% en el beneficio neto, que se situó en 89 millones de dólares. Estos movimientos estratégicos se enmarcan en un periodo de intensas negociaciones para una potencial fusión con la empresa española Puig, un acuerdo que redefiniría el panorama global de la cosmética y la perfumería.
Durante los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal 2025-2026, Estée Lauder ha consolidado una facturación de 11.422 millones de dólares, marcando también un crecimiento del 5% respecto al año anterior. En contraste con los números rojos del mismo periodo previo, la compañía ha reportado un beneficio de 298 millones de dólares. Este desempeño financiero se ve impulsado, según la dirección de la empresa, por la implementación de su ambicioso plan de transformación y eficiencia, denominado "Beauty Reimagined". Stéphane de La Faverie, CEO de Estée Lauder, ha destacado el sólido comportamiento acumulado, especialmente el crecimiento a doble dígito en ventas orgánicas de fragancias y el buen desempeño en tres de sus cuatro regiones operativas, con China continental a la cabeza. Más detalles sobre su desempeño financiero pueden consultarse en su portal de inversores.
El ambicioso plan de reestructuración
El núcleo de la estrategia de Estée Lauder pasa por una reestructuración profunda que busca reorganizar y optimizar diversas áreas de negocio, simplificar y acelerar procesos internos, y externalizar ciertos servicios. La compañía también persigue una evolución de su estrategia de comercialización y sus modelos de venta para adaptarse mejor a las dinámicas del mercado actual. Inicialmente, el plan contemplaba una reducción de entre 5.800 y 7.000 empleos, cifra que ahora se ha elevado hasta una horquilla de entre 9.000 y 10.000 salidas, lo que representa un aumento considerable en el alcance del ajuste. Esta decisión se ha comunicado con la intención de finalizar las aprobaciones de estas iniciativas específicas para finales del año fiscal 2026.
El incremento en el número de despidos se explica en más de un 70% por la reducción de puestos directamente relacionados con la demostración de productos en puntos de venta. Esta medida afecta a establecimientos con baja productividad en los canales de grandes almacenes y puntos de venta independientes. La estrategia de la compañía es reorientar su enfoque hacia canales de alto crecimiento y mayor rentabilidad. Esta reorganización subraya la importancia de la eficiencia operativa y la adaptación a las nuevas tendencias de consumo en el sector, priorizando la inversión en áreas con mayor potencial de expansión.
Una vez que todas las iniciativas del programa de reestructuración sean aprobadas e implementadas, Estée Lauder estima que los costes totales asociados ascenderán a entre 1.500 y 1.700 millones de dólares antes de impuestos. Este montante incluye gastos relacionados con el personal, ajustes de activos, rescisiones de contratos y otros costes operativos vinculados a la ejecución del plan, superando las estimaciones iniciales de entre 1.200 y 1.600 millones de dólares. La inversión en esta reestructuración masiva es vista como necesaria para asegurar la competitividad y el crecimiento a largo plazo de la empresa en un mercado cada vez más exigente.
La fusión con Puig: un gigante en ciernes
Paralelamente a estos ajustes internos, Estée Lauder se encuentra inmersa en negociaciones cruciales para una posible fusión con la firma española Puig, conocida por su fuerte presencia en fragancias y moda. Según reportes periodísticos, las conversaciones podrían llevar a una oferta pública de adquisición (OPA) sobre el 100% de las acciones clase B de Puig, valoradas entre 18 y 19 euros por título. Este acuerdo potencial configuraría un nuevo gigante en la industria de la belleza y el lujo, creando una entidad con una cartera de marcas diversificada y un alcance global aún mayor. La estructura propuesta para el grupo resultante incluiría a William P. Lauder y Marc Puig como copresidentes, unificando la experiencia y visión de ambas compañías. La confirmación de esta operación transformaría significativamente el panorama competitivo y estratégico del sector. Puedes explorar el perfil de Puig para más información.
La reacción de los mercados no se hizo esperar. Las acciones de Estée Lauder experimentaron una subida cercana al 4% en Wall Street el pasado viernes, a mitad de sesión, reflejando una respuesta positiva de los inversores a la estrategia de ajuste y a las perspectivas que abre la posible fusión. Este movimiento bursátil sugiere que el mercado valora favorablemente tanto las medidas de eficiencia interna como el potencial de crecimiento y sinergias que la unión con Puig podría generar. La combinación de una reestructuración estratégica y una expansión ambiciosa a través de fusiones marca la hoja de ruta de Estée Lauder en su búsqueda por mantener el liderazgo en la industria global de la belleza.