Duro Felguera ha recibido la homologación judicial de su plan de reestructuración, tras la decisión del juez Rafael Abril del Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón. La resolución, emitida el lunes, avala el plan presentado por la compañía para su grupo empresarial y las filiales Calderería Pesada, Mompresa, Operaciones y Montajes y Energy Storage.
Varias entidades acreedoras, entre ellas Romgaz, principal productor de gas de Rumanía, y otros proveedores como Zgounder Mining, Asturfluid, Luongo Consulting, Aerzen Ibérica y empresas vinculadas a General Electric, se habían opuesto a la homologación. Sin embargo, el juez ha desestimado íntegramente estas demandas, rechazando las críticas sobre diferentes aspectos del plan y la petición de inclusión en el concurso por parte de algunos.
El plan establece una reestructuración financiera en la que se aplica un 100% de quita a los créditos ordinarios y subordinados, abarcando también pasivos contingentes relacionados con litigios históricos, como el arbitraje de Djelfa por 408 millones de euros. Por contra, solo los créditos privilegiados garantizados por avales reales, que suman 17,34 millones de euros, serán reestructurados mediante su conversión en un préstamo participativo con vencimiento en diciembre de 2029.
El total de la deuda en las cinco sociedades implicadas asciende a 2.056,78 millones de euros; pese a ello, el grupo solo deberá hacer frente al 0,84% de estos pasivos. La inyección de 120 millones de euros realizada por la SEPI en 2021 queda fuera del proceso de saneamiento.
El plan fue aprobado el 21 de octubre de 2025 por el consejo de administración de Duro Felguera con el objetivo de garantizar la viabilidad del grupo y evitar el concurso. Tras solicitar la homologación judicial una semana después, la resolución del juez representa un paso decisivo para ejecutar dicha estrategia financiera y empresarial.
Eduardo Espinosa, presidente ejecutivo de Duro Felguera, afirma que la homologación "resuelve de forma clara y definitiva el desequilibrio histórico" de la compañía. Añade que esta aprobación abre una nueva etapa que permitirá a la entidad recuperar su liderazgo como empresa asturiana con proyección internacional.
El plan incluye una recapitalización que combina una reducción de capital para absorber pérdidas acumuladas y una ampliación de capital por 10 millones de euros suscrita por Grupo Prodi, principal accionista. Entre la venta de la sede central y esta ampliación, la compañía prevé disponer de hasta 23 millones de euros de liquidez para iniciar su nueva etapa.
En términos operativos, Duro Felguera se enfocará en reorganizar sus actividades en cuatro áreas clave: Energía, Mining & Handling, Industria y Energy Storage. Con ello, busca implantar una mayor disciplina en la selección de proyectos, alejándose de un crecimiento basado únicamente en volumen, que anteriormente había generado problemas. Tras la finalización del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), la plantilla mantiene más de 500 trabajadores.
Al margen de la ampliación de capital, Grupo Prodi ha presentado cartas de intención para invertir unos 300 millones de dólares en dos proyectos en México: una planta de fertilizantes y una central de ciclo combinado. Estos acuerdos son preliminares y su materialización aún está pendiente de confirmación.
Este avance judicial en la homologación del plan de reestructuración representa una oportunidad para Duro Felguera de superar sus dificultades financieras y reposicionarse en el mercado global con una estrategia más clara y sostenible. Su impacto será clave para la industria tecnológica y energética, especialmente en Asturias, donde la empresa históricamente ha tenido un papel protagonista.
Para más información sobre la sentencia y detalles del proceso, se puede consultar la página oficial del Juzgado de lo Mercantil de Gijón. Además, detalles sobre la participación de la SEPI en el sector industrial pueden encontrarse en el sitio del Ministerio de Industria.