Durante los tres primeros meses de 2026, un total de 2.447 municipios españoles no registraron ninguna operación de compraventa de viviendas. Además, en otros 3.932 municipios, el número de ventas fue de 10 o menos, según las últimas estadísticas publicadas por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y recogidas por Servimedia.
Esto significa que en 6.379 municipios, que representan un 78% del total, la actividad inmobiliaria fue prácticamente inexistente en este periodo. La distribución de esta situación no es homogénea entre las comunidades autónomas, con Castilla y León liderando el ranking de municipios con poca o nula actividad, donde alcanza el 95%.
Le siguen Aragón con un 93%, Navarra con un 90%, Extremadura con un 88% y La Rioja con un 87%, todas ellas regiones con una baja densidad de compraventas en sus municipios. En el extremo opuesto, destacan la Región de Murcia, donde solo cinco de sus 45 municipios registraron 10 o menos ventas, lo que supone un 11%. Canarias (31%), Baleares, la Comunidad de Madrid (43% en ambos casos) y Asturias (46%) completan la lista de comunidades con mayor actividad inmobiliaria.
Por otro lado, las ciudades más grandes del país concentran la mayoría de las transacciones. Madrid encabeza las cifras con 9.474 compraventas en el primer trimestre, más del doble que Barcelona, que registró 4.025. No obstante, ambas ciudades experimentaron una caída en sus operaciones del 16% y 10%, respectivamente, con respecto a los datos del mismo periodo de 2025.
En el siguiente nivel, Valencia (2.445), Sevilla (2.392) y Zaragoza (2.041) también superaron las 2.000 ventas de viviendas. Además, municipios como Murcia, Alicante, Torrevieja, Málaga, Córdoba, Las Palmas, Orihuela y Palma cerraron el trimestre con más de 1.000 transacciones inmobiliarias.
Entre los municipios con más de 500 compraventas, destacan cinco que registraron incrementos respecto al primer trimestre del año pasado: Las Palmas de Gran Canaria (+14,8%), Roquetas de Mar (+11,8%), Vitoria-Gasteiz (+6,6%), Sevilla (+3,9%) y Albacete (+2,7%).
Sin embargo, otras localidades sufrieron caídas importantes en sus operaciones inmobiliarias. Las mayores bajadas se observaron en Alcalá de Henares (-36,4%), Jerez de la Frontera (-34,8%), Almería (-34,2%), Castellón de la Plana (-33,1%), Estepona (-32,9%) y Terrassa (-32%).
Estos datos reflejan un panorama complejo para el mercado inmobiliario español en los primeros meses de 2026, donde la actividad se concentra en grandes ciudades y en menor medida en algunos municipios turísticos o administrativos, mientras que un gran número de localidades registran un estancamiento o ausencia total de compraventas.
Para entender este fenómeno es importante considerar factores demográficos, económicos y sociales, como la despoblación rural, la crisis del sector, el encarecimiento de la vivienda o la menor movilidad residencial. Además, la disparidad regional evidencia que las áreas con mayor dinamismo económico y urbano continúan acumulando la mayoría de las operaciones, mientras que las zonas rurales o menos pobladas se enfrentan a un mercado prácticamente paralizado.
Este contraste plantea retos importantes en términos de políticas públicas y estrategias de mercado para equilibrar la actividad inmobiliaria y fomentar un desarrollo territorial más homogéneo en España, especialmente en regiones altamente afectadas por la falta de operaciones, según los informes del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Para más información sobre las estadísticas completas y análisis regionales, puede consultarse el informe oficial del Ministerio de Vivienda en su web, así como el análisis de mercado detallado en Servimedia.
Este contexto invita a reflexionar sobre las tendencias actuales del mercado y las medidas que podrían implementarse para revitalizar las compraventas en áreas con baja actividad, un factor clave para la recuperación económica y social de muchas zonas en España.