El pasado 13 de junio de 2026, el Gobierno de Estados Unidos ordenó a Anthropic suspender el acceso a sus modelos de inteligencia artificial más potentes, Mythos 5 y Fable 5, para usuarios extranjeros. Esta restricción supone la primera vez que Estados Unidos aplica un control de exportación directo a modelos de IA.
La decisión surgió tras recibir un informe interno de Amazon que señalaba que Fable 5 podía detectar vulnerabilidades en programas informáticos mediante consultas específicas, algo que, en teoría, sus filtros de seguridad debían impedir. Andy Jassy, CEO de Amazon y uno de los principales accionistas de Anthropic, trasladó estas preocupaciones a altos cargos de la Administración Trump, incluidos el secretario del Tesoro y el director nacional de ciberseguridad.
Tras verificar las afirmaciones, la Casa Blanca decidió imponer los controles de exportación sobre estos modelos para ciudadanos extranjeros, incluyendo a empleados no estadounidenses de Anthropic. Antes de la prohibición, el Gobierno pidió a la empresa que corrigiera las vulnerabilidades o retirara voluntariamente los modelos, pero la negativa de Anthropic a colaborar reforzó la decisión gubernamental.
Anthropic respondió bloqueando el acceso a Mythos y Fable para todos sus usuarios para cumplir con la normativa. La compañía calificó las vulnerabilidades señaladas como «relativamente básicas» y afirmó que otros modelos públicos de IA tienen capacidades similares. Además, consideró que la prohibición se basó en un «malentendido».
Esta medida afecta directamente a muchos investigadores extranjeros de Anthropic, que ahora no pueden trabajar con los modelos más recientes. La imposibilidad de aplicar un bloqueo selectivo por nacionalidad obligó a desactivar ambos modelos para todos los usuarios, sin afectar al resto de la familia Claude.
La prohibición podría afectar la estrategia de salida a Bolsa de Anthropic prevista para este otoño, en un contexto donde competidores como OpenAI mantienen diálogo activo con la Administración Trump y cuentan con sistemas de ciberseguridad propios.
La relación entre Anthropic y el Gobierno estadounidense lleva meses deteriorándose. Mientras el Pentágono considera a Anthropic un riesgo para la cadena de suministro, el expresidente Trump ha criticado duramente a su dirección. Algunos expertos creen que esta tensión política ha influido en la rapidez y dureza de la medida, aunque desde la Casa Blanca se insistió en que la decisión responde exclusivamente a preocupaciones de seguridad.
Esta acción se enmarca en un contexto de mayor control estatal sobre la inteligencia artificial avanzada, reflejado en una orden ejecutiva reciente que refuerza la supervisión gubernamental sobre estos modelos y plantea inclusive la posibilidad de que el Ejecutivo adquiera participaciones en empresas tecnológicas.
Por último, la medida ha generado críticas por haberse dictado por acción ejecutiva sin un proceso público ni participación del Congreso. Anthropic ha pedido que futuras restricciones se basen en procedimientos legales transparentes, justos y fundamentados en pruebas técnicas, defendiendo que esta actuación no cumple dichos principios.
Para más detalles, puede consultarse la información publicada por The Wall Street Journal y las declaraciones oficiales de Anthropic en su comunicado reciente.
Este episodio marca un precedente en la regulación de la inteligencia artificial en Estados Unidos, donde la seguridad nacional y la competencia tecnológica están obligando a las autoridades a tomar medidas inéditas.