La operadora portuguesa de telecomunicaciones Meo, propiedad de Altice Portugal, tiene previsto facilitar la salida por mutuo acuerdo de aproximadamente 1.200 empleados en el marco de un proceso de transformación interna. Esta medida llega tras obtener del Gobierno portugués el estatus de empresa en reestructuración, un reconocimiento concedido en enero de 2026 con vigencia hasta el 30 de junio.
El estatuto de empresa en reestructuración permite a Meo superar los límites legales habituales para rescindir contratos por mutuo acuerdo, además de garantizar el acceso de los afectados al subsidio de desempleo. Según ha explicado la compañía, esta iniciativa busca asegurar la sostenibilidad financiera del grupo y se desarrolla mediante un programa donde prevalecen las soluciones voluntarias, siempre de la mano de las representaciones sindicales de los trabajadores.
Meo ha insistido en que cada baja será libre e informada, y mantiene que esta estrategia es clave para adaptarse a un entorno marcado por la transformación tecnológica y la digitalización, así como para redirigir su actividad hacia nuevas áreas de negocio. La empresa había iniciado en 2025 otro programa que combinaba rescisiones amistosas, prejubilaciones e incentivos a la jubilación, alineado con esta misma visión de actualización y modernización del negocio.
Esta reestructuración se produce en un contexto de tensiones laborales, ya que los sindicatos del sector han criticado la situación de los empleados y las propuestas salariales de Meo para 2026, que consideran insuficientes. A pesar de ello, en abril se cerró un acuerdo colectivo que incluye un aumento salarial del 2,5 % efectivo a partir del 1 de julio.
La medida adoptada por Meo no es aislada dentro del sector de las telecomunicaciones en Europa, donde las empresas buscan equilibrar la presión competitiva y las demandas tecnológicas con la optimización de costes y la transformación digital. Casos similares se están viendo en otros países, donde las operadoras están optando por programas de bajas voluntarias para adaptar sus plantillas a la nueva realidad del mercado.
El Gobierno portugués, mediante el Ministerio de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social, ha jugado un papel clave al otorgar la autorización para que esta reestructuración se lleve a cabo dentro del marco legal que protege a los trabajadores, asegurando el acceso a subsidios que mitiguen el impacto económico. Este tipo de medidas buscan, por un lado, evitar despidos forzosos que puedan generar conflictos laborales, y por otro, permitir a las empresas afrontar los cambios necesarios para su viabilidad futura.
En definitiva, Meo sigue un camino que muchos otros actores del sector ya han emprendido, intentando combinar la reducción de plantilla con renovaciones internas y estímulos para que las bajas sean mayoría voluntarias, un equilibrio delicado en un sector marcado por una rápida evolución tecnológica y la competencia creciente tanto nacional como internacional.
Para conocer más sobre el sector y las decisiones empresariales, se recomienda seguir las actualizaciones del Ministerio de Trabajo portugués y consultar informes del sector telecom en Europa, como los publicados en la Comisión Europea y en organismos especializados.