La 85ª edición de la Feria del Libro de Madrid ha terminado este domingo con un balance provisional de 7,26 millones de euros en facturación y alrededor de 600.000 visitantes, cifras inferiores a las registradas en 2025. Este descenso se atribuye principalmente a varias circunstancias externas que han influido en la afluencia y las ventas.
Eva Orúe, directora de la feria, explicó en rueda de prensa que la coincidencia con eventos de gran envergadura, como la visita del papa León XIV, y las recomendaciones oficiales para evitar desplazamientos al centro de la ciudad, impactaron negativamente en el movimiento de público durante la feria. A esto se sumó una alerta de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para el último fin de semana, que condicionó la jornada del domingo, llegando incluso a plantear un cierre anticipado a las 15:00 horas.
Estas circunstancias llevaron a reducir la facturación en 430.000 euros respecto a los datos provisionales del año precedente y complicaron la posibilidad de una recuperación en las cifras durante el cierre del evento. La directora indicó que hasta el jueves 11 de junio se habían vendido 430.845 ejemplares y se había registrado algo menos de 600.000 visitantes con teléfono móvil, usuarios que sirve para medir la afluencia. Por su parte, en 2025 se contabilizaron 450.226 ejemplares vendidos y 604.695 visitantes.
Los resultados definitivos se conocerán el 17 de junio, cuando se hayan procesado las cifras del último fin de semana, aunque ya se anticipa que la edición de 2026 no alcanzará las mismas marcas del año anterior. Pese a ello, Orúe resaltó que los días laborables continúan consolidándose como los más fuertes en ventas dentro de la feria, mientras que los fines de semana mantienen su papel clave para atraer a grandes masas de visitantes, especialmente en torno a las firmas de autores reconocidos.
Además de las cifras, esta edición ha destacado por el reconocimiento Dis-Friendly otorgado a la feria por su compromiso con la accesibilidad e inclusión, una novedad que refuerza la visión integradora del evento. La programación cultural ha tenido una buena acogida, con una amplia oferta en los diferentes espacios, aspecto cuya valoración definitiva formará parte del balance final.
Mirando hacia el futuro, la feria se prepara para su 86ª edición en 2027, que coincidirá con el 60 aniversario de su celebración en el Jardín del Buen Retiro y los 50 años de la Asociación de Librerías y de Editores de Madrid. La temática escogida para entonces será "las memorias", un eje que busca profundizar en el papel del libro y sus agentes en la conservación y transmisión de la memoria cultural en sus múltiples formas.
Se espera que la próxima feria promueva un diálogo amplio sobre memorias personales, familiares, literarias, territoriales y colectivas, reconociendo además a las librerías como lugares fundamentales para la recomendación, conversación y vínculo cultural. También se atenderá especialmente la conexión entre la feria y el parque del Retiro, un espacio con un fuerte valor sentimental para generaciones de lectores.
Esta orientación reflexiva hacia las memorias busca impulsar un evento que no solo sea una plataforma comercial, sino también un espacio de encuentro cultural y memoria colectiva, contribuyendo a fortalecer la identidad literaria y cultural de Madrid y su comunidad.
Para más información sobre la feria y sus próximas ediciones, se pueden consultar las notas oficiales en la web de la Feria del Libro de Madrid y análisis del impacto en medios culturales como EFE.