España se está afirmando como un centro estratégico europeo para la movilidad eléctrica gracias a la producción de nuevos modelos de vehículos eléctricos (VE) en plantas nacionales de destacados fabricantes como Volkswagen, Cupra y Skoda.
Estas marcas del Grupo Volkswagen han iniciado ya la producción de sus nuevos coches eléctricos pequeños en España, una apuesta que responde a la creciente demanda en Europa y que busca consolidar al país como un epicentro de fabricación de vehículos eléctricos. Además, la presencia de fábricas de baterías en Sagunto (Valencia) para Volkswagen y Seat, así como las plantas de Stellantis y CATL en Zaragoza, fortalece la infraestructura nacional para esta transición.
Entre los modelos que ya se fabrican en España destacan el Volkswagen ID. Polo y el Cupra Raval, ambos vehículos eléctricos del segmento B con autonomías que alcanzan hasta 450 kilómetros, producidos en la planta de Seat en Martorell (Barcelona). Por su parte, Skoda ha lanzado recientemente el Epiq, un SUV urbano eléctrico de 4,17 metros, que se produce en la fábrica de Volkswagen en Navarra junto al Volkswagen ID. Cross, previsto para ser presentado próximamente y que estará disponible en otoño.
El Skoda Epiq marca un hito como el primer vehículo de la firma checa fabricado en territorio español. Ofrece tres opciones de potencia, entre 116 y 211 CV, y dos capacidades de batería, permitiendo autonomías entre 310 y 440 kilómetros. Su precio parte de los 22.800 euros tras descuentos, una oferta atractiva para el mercado europeo.
Volkswagen, por su parte, ha presentado el ID. Polo, su modelo eléctrico más compacto y económico hasta la fecha, producido también en Martorell. Está disponible con potencias similares a las del Epiq y baterías de hasta 52 kWh, suficientes para recorridos de hasta 449 kilómetros con una sola carga. La versión deportiva ID. Polo GTI llega a los 226 CV, consolidando una oferta variada.
El Cupra Raval, fabricado igualmente en Martorell, es el primer vehículo eléctrico diseñado, desarrollado y producido íntegramente en España por la marca española. Con 4,05 metros de longitud y una autonomía de 450 kilómetros, su precio de salida es de 24.200 euros, con opciones de financiación atractivas para el comprador.
En cuanto al Volkswagen ID. Cross, será producido en la planta de Landaben (Navarra) y llegará al mercado en otoño. Este SUV eléctrico combina potencia, autonomía y espacio interior amplio, con un precio inicial estimado en 28.000 euros.
España también alberga la fabricación de vehículos eléctricos pertenecientes a Stellantis, que produce en sus plantas de Zaragoza, Vigo y Madrid modelos como el Peugeot E-208 y E-2008, Citroën ë-C4 y ë-C4 X, Opel Corsa Electric y Lancia Ypsilon Elettrica. Además, la colaboración entre Stellantis y el fabricante chino Leapmotor traerá la producción de varios modelos eléctricos en Zaragoza y Madrid, incluyendo el SUV Leapmotor B10.
A su vez, la empresa conjunta hispano-china Ebro tiene planeado iniciar la producción de un utilitario eléctrico en Barcelona antes de que finalice 2024, aprovechando tecnología china del grupo Chery. También se prevé la fabricación de los modelos Omoda 5 y Jaecoo 5 EV en la misma factoría, aumentando así la oferta de vehículos eléctricos 'made in Spain'.
Estos desarrollos consolidan a España como un actor clave en la revolución de la movilidad eléctrica en Europa, gracias no solo a la producción de vehículos sino también a la capacidad industrial y logística para la fabricación de baterías y componentes clave. Esto genera empleo, atrae inversión y posiciona al país en una industria estratégica para la transición energética y tecnológica del continente.
La apuesta industrial de marcas como Volkswagen, Cupra y Skoda, junto a otros fabricantes, apunta a que en 2024 habrá en el mercado europeo cerca de una veintena de modelos eléctricos fabricados en España, cubriendo distintos segmentos y necesidades de los consumidores.
Para más detalles, puede consultarse la información oficial de Seat, la planta de Volkswagen Navarra o los modelos de Skoda.
La implicación de España en la movilidad eléctrica refuerza su papel en la economía europea, al ser un punto clave para la fabricación y distribución de vehículos eléctricos en un contexto de creciente regulación medioambiental y demanda global de automóviles sostenibles.
Esta transformación industrial representa un cambio de paradigma en el sector automovilístico español, que históricamente se ha centrado en motores de combustión, y ahora se adapta a las exigencias de un futuro eléctrico, donde la innovación tecnológica y la capacidad productiva local serán decisivas para la competitividad.
En resumen, la producción de estos nuevos modelos de Volkswagen, Cupra y Skoda en España no solo supone un avance tecnológico y comercial, sino que consolida al país como un polo fundamental en la cadena de valor de la movilidad eléctrica europea.