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Sawe bate el maratón de Londres con 1:59:30

El keniano se convierte en el primer atleta en correr un maratón oficial por debajo de las dos horas en competición real.

Por Carlos García·lunes, 27 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura·5 vistas
Ilustración: Sawe bate el maratón de Londres con 1:59:30 · El Diario Joven

Sabastian Sawe tardó 1 hora, 59 minutos y 30 segundos en recorrer los 42,195 kilómetros del Maratón de Londres 2025. El atleta keniano no solo ganó la prueba: atravesó una frontera que el atletismo de fondo llevaba décadas persiguiendo. Menos de dos horas para la distancia más simbólica del atletismo de resistencia. Una media de 2 minutos y 50 segundos por kilómetro durante toda la carrera, sin una sola pausa, sin margen para el error.

Hasta ahora, la barrera de las dos horas había sido derribada únicamente en condiciones controladas. En octubre de 2019, Eliud Kipchoge completó el reto INEOS 1:59 Challenge en Viena con un tiempo de 1:59:40, pero aquella marca no fue homologada por World Athletics al tratarse de un evento diseñado específicamente para romper ese límite: liebres rotativas, hidratación en movimiento con bicicletas y un circuito plano sin competencia real. Lo de Sawe en Londres es diferente: es una carrera oficial, con dorsales, rivales y todas las variables que implica competir de verdad.

La zapatilla que pesa menos que un smartphone

Detrás de ese registro hay tecnología. Sawe corrió con un modelo de zapatilla de competición que ronda los 97 gramos por unidad, una cifra que sitúa al calzado entre los más ligeros jamás utilizados en una maratón de élite. Para poner eso en perspectiva: un smartphone de gama media pesa entre 180 y 200 gramos. Adidas, la marca que equipa al atleta keniano, ha desarrollado en los últimos años una generación de zapatillas con placas de carbono y espumas de alta respuesta energética que han revolucionado los tiempos en pruebas de fondo. No es el único factor, pero tampoco es menor.

El debate sobre el papel del calzado en el rendimiento atlético no es nuevo. World Athletics, el organismo que regula el atletismo mundial, estableció en 2020 una normativa que limita el grosor de la suela a 40 milímetros y prohíbe más de una placa rígida en el interior. Las marcas han aprendido a maximizar el rendimiento dentro de esos márgenes, y los resultados son visibles en cada gran maratón de los últimos tres años: los tiempos caen de forma sistemática.

Un atleta que llegó sin hacer ruido

Sabastian Sawe no era, hasta este domingo, el nombre más reconocible del atletismo mundial de fondo. Con algo más de 20 años y procedente del Valle del Rift keniano, la región que ha producido a buena parte de los mejores fondistas de la historia, Sawe había acumulado resultados sólidos en pruebas de media distancia antes de dar el salto al maratón. Su progresión ha sido rápida, pero no ha estado exenta de trabajo sistemático y de un equipo técnico que ha sabido gestionar sus cargas de entrenamiento.

Kenya sigue siendo la potencia indiscutible del maratón mundial. Desde Kipchoge hasta la nueva generación encabezada ahora por Sawe, el país africano produce corredores con una combinación de altitud de entrenamiento, estructura muscular y capacidad aeróbica que todavía no ha encontrado rival consistente a nivel global. La preparación habitual de estos atletas incluye sesiones de entrenamiento a más de 2.000 metros de altitud, lo que incrementa la producción de glóbulos rojos y mejora el transporte de oxígeno en sangre.

Qué significa este registro para el atletismo

La pregunta que sobrevuela ahora el mundo del atletismo de fondo es cuánto queda por bajar. Hace veinte años, un maratón por debajo de 2:05 era una proeza extraordinaria. Hoy, varios atletas han corrido por debajo de 2:02. Y ahora Sawe ha colocado el listón en 1:59:30 en condiciones de competición real, algo que hace apenas una década parecía terreno de la ciencia ficción.

Los fisiólogos del deporte señalan que el límite humano teórico en el maratón podría estar en torno a 1:57 o incluso 1:58, según los modelos biomecánicos más optimistas. Pero esos cálculos siempre han subestimado la capacidad de los atletas para sorprender. Lo que sí parece claro es que la combinación de tecnología en el calzado, metodología de entrenamiento avanzada y una nueva generación de corredores africanos está acelerando una evolución que parecía haberse estancado.

El Maratón de Londres, considerado junto a los de Berlín, Chicago, Nueva York, Boston y Tokio como una de las seis majors del atletismo mundial, ha vuelto a ser escenario de historia. Sawe cruzó la línea de meta con el tiempo que muchos pensaban que tardaría décadas en llegar. Y lo hizo corriendo, no volando, aunque la diferencia esta mañana fue mínima.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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