Tienes 22 años, acabas de terminar el grado en Informática o en Comunicación Digital, y te lanzas al mercado laboral con el portátil bajo el brazo. Lo que encuentras no es exactamente lo que te prometieron: las ofertas para perfiles junior han caído, las empresas piden experiencia desde el primer día y los puestos de entrada que históricamente absorbían a los recién graduados están siendo cubiertos, cada vez más, por herramientas de inteligencia artificial. Esta no es una percepción subjetiva. Es la tendencia que reflejan los datos más recientes del mercado laboral español.
Según el Informe del Mercado de Trabajo de los Jóvenes del SEPE, en 2024 se firmaron más de seis millones de contratos con menores de 30 años en España, lo que supuso el 39,46% del total de la contratación anual. Las cifras globales parecen razonables. Sin embargo, el mismo informe advierte que España sigue siendo el país con la tasa de paro juvenil más alta de la Unión Europea, con una diferencia de hasta veinte puntos respecto a países como Alemania o los Países Bajos. El problema no es solo cuántos contratos se firman, sino en qué sectores, con qué condiciones y a qué perfiles.
La IA no destruye empleo, pero sí lo bloquea
La distinción es importante: la inteligencia artificial no está provocando despidos masivos, pero sí está actuando como un filtro que impide la entrada de perfiles jóvenes a las empresas. Así lo confirma el estudio *AI at Work: The Role of AI in the Global Workforce*, elaborado por IDC por encargo de Deel: <cite index="18-6">el 62% de las empresas en España ha reducido o detenido la contratación de profesionales junior, lo que sitúa al país entre los más afectados a nivel mundial, junto con Canadá, Argentina y Colombia.</cite> El dato es contundente. Y su impacto es estructural, no coyuntural.
El mecanismo es sencillo de entender. <cite index="12-9">La IA no sustituye al trabajador experto, pero sí elimina la necesidad de contar con equipos auxiliares de gran tamaño, lo que dificulta el relevo generacional en la empresa española.</cite> Las tareas de soporte, introducción de datos, redacción de borradores, análisis básico de información o atención al cliente de primer nivel —funciones que históricamente servían de trampolín para los recién llegados— están siendo automatizadas. <cite index="17-1,17-2">Estos trabajos servían como puerta de entrada y como espacio de aprendizaje práctico, y las nuevas herramientas cierran esa puerta clave a los primeros empleos.</cite>
La paradoja es llamativa: <cite index="13-10">los nativos digitales se perfilan como la generación más vulnerable ante los cambios tecnológicos en el ámbito laboral.</cite> Quienes han crecido con un smartphone en la mano y cursado carreras digitales son, precisamente, los más expuestos a una tecnología que automatiza las funciones de nivel inicial que ellos deberían ocupar.
Los sectores que se cierran para los recién graduados
El impacto no se distribuye de manera uniforme. <cite index="11-4">A nivel global, los sectores más afectados por la caída en la contratación de personal de nivel inicial son los medios de comunicación (72%), el comercio minorista (69%), la sanidad (64%), los servicios profesionales (62%) y la logística (58%).</cite> En el ámbito de la consultoría, el efecto es especialmente visible: <cite index="16-1">las principales firmas conocidas como las Big Four —Deloitte, PwC, EY y KPMG— aplicaron en 2025 una reducción de entre el 10% y el 20% en la contratación de profesionales menores de 30 años, lo que supone entre 700 y más de 1.400 empleos menos en España.</cite>
En el terreno del desarrollo de software, los datos son igual de reveladores. <cite index="13-11">El empleo de los desarrolladores jóvenes entre 22 y 25 años ha caído alrededor de un 20% desde 2022, mientras que se mantiene en constante crecimiento en edades más avanzadas.</cite> Las empresas, tras un periodo de inversión masiva en tecnología sin ver el retorno esperado, han virado hacia equipos más compactos y senior. <cite index="17-27,17-28">Aunque no ha habido despidos masivos en España, sí se observa una reconfiguración del talento buscado: más experiencia, más capacidad estratégica y menos tareas operativas, ya que la irrupción de la IA ha acelerado la automatización de funciones repetitivas.</cite>
Este cambio tiene una consecuencia de fondo para el sistema laboral. <cite index="11-2">El 74% de los directivos reconoce que ahora es más difícil formar a los futuros líderes debido a la reducción de las oportunidades de acceso al mercado laboral, mientras que el 72% advierte una disminución en las oportunidades de aprendizaje en el propio puesto de trabajo.</cite> Si no hay puestos junior donde aprender, ¿de dónde saldrán los senior del futuro?
Qué pueden hacer los jóvenes ahora mismo
El panorama es preocupante, pero no hay una sola salida. La clave, según apuntan desde el sector, está en no competir contra la IA, sino en complementarla. <cite index="26-4,26-5">El upskilling digital será el denominador común de todas las profesiones: no se trata solo de saber usar herramientas, sino de entender cómo la IA y la automatización influyen en los procesos.</cite>
<cite index="26-10">En España, el SEPE y Fundae advierten que más de la mitad de los trabajadores necesitará actualizar sus competencias digitales para mantener su empleabilidad, e impulsan programas de recualificación digital para colectivos en riesgo de automatización y formación continua en competencias digitales para profesionales en activo.</cite> La Escuela de Organización Industrial (EOI), por su parte, ofrece formación gratuita para jóvenes en empleabilidad digital, desde programación con Python hasta IA generativa aplicada.
Los perfiles que más demanda tienen en este nuevo escenario no son los que saben ejecutar tareas rutinarias, sino los que saben supervisar, auditar y orientar sistemas de IA: ingenieros de prompts, analistas de datos, especialistas en ética de IA o arquitectos de soluciones. <cite index="26-14">Según el Informe de Prospección Formativa 2025 del SEPE, las microcredenciales digitales y los cursos cortos especializados serán el formato dominante para la formación profesional continua.</cite> Plataformas como Coursera o edX ya ofrecen itinerarios certificados de entre tres y seis meses en estas áreas.
El mensaje de fondo es incómodo pero necesario de escuchar: el modelo clásico de incorporación al mercado laboral —empezar desde abajo, aprender haciendo y crecer— está bajo una presión sin precedentes. <cite index="17-16,17-17">El mercado exige ahora experiencia desde el inicio pero no ofrece las posiciones donde esta pueda construirse, y el modelo clásico de desarrollo profesional se ve comprometido.</cite> Adaptar la formación, buscar nichos donde la IA aún no ha llegado y desarrollar habilidades difícilmente automatizables —pensamiento crítico, gestión de equipos, creatividad aplicada— son, hoy por hoy, las mejores apuestas para una generación que llega al mercado en el peor momento posible para ser junior.