La temporada de resultados del primer trimestre de 2026 llega con viento de cola para las empresas españolas. Mientras buena parte de Europa afronta el ciclo con incertidumbre, el consenso de analistas prevé que los beneficios del Ibex 35 crezcan cerca de un 10% en el conjunto del año, con la banca y las utilities como grandes motores. Siete compañías concentran especialmente las expectativas positivas: Repsol, Técnicas Reunidas, Santander, Naturgy, Indra, Endesa y Acerinox. Eso sí, los expertos advierten de que buenos resultados no garantizan buenas reacciones en bolsa, especialmente en un entorno de alta volatilidad.
Repsol presentará sus cuentas el 30 de abril con estimaciones que apuntan a un beneficio de unos 924 millones de euros, lo que supondría un incremento superior al 150% respecto al mismo periodo del año anterior. La subida del crudo es el principal catalizador, aunque parte de ese efecto ya podría estar recogido en el precio de la acción tras el adelanto de sus cifras operativas. Lo que sí genera expectación es si la compañía aprovechará la presentación para revisar al alza sus previsiones para el ejercicio o reservará ese movimiento para más adelante. Además, los inversores estarán atentos al avance de proyectos como Pikka, en Alaska, y a cualquier novedad relacionada con Venezuela o con la situación en el estrecho de Ormuz, que afecta directamente a los precios del petróleo.
Técnicas Reunidas, empresa de ingeniería con las petroleras entre su principal cartera de clientes, también se beneficia del ciclo del crudo. Las estimaciones del consenso apuntan a un crecimiento del beneficio cercano al 52%, hasta los 41,5 millones de euros. Además del entorno energético favorable, la compañía lleva varios trimestres mejorando márgenes y aumentando el peso de contratos ligados a la transición energética. Barclays fija su precio objetivo en 49 euros, un 36% por encima del precio de cierre del viernes, mientras que JB Capital lo sitúa en 45 euros.
Banca: cifras sólidas, pero el mercado es exigente
El sector bancario llegará a la temporada de resultados con fundamentos sólidos: volúmenes en crecimiento, provisiones bajo control y gastos que avanzan por debajo de los ingresos. Sin embargo, el ejemplo de Bankinter —que cayó en bolsa pese a publicar un beneficio trimestral récord— recuerda que la solidez contable no siempre tiene recompensa inmediata en los mercados.
Santander publicará sus cuentas el 29 de abril y se perfila como uno de los valores con mayor visibilidad positiva. El mercado espera un beneficio cercano a los 4.929 millones de euros, con la plusvalía derivada de la desinversión en Polonia como elemento diferencial. El banco presidido por Ana Botín confirmó en su junta de accionistas de marzo que el arranque del año estaba siendo fuerte. A su favor juega también su diversificación geográfica, con crecimiento de volúmenes en México y mejora de márgenes prevista en Brasil. Santander es el valor bancario más recomendado del mercado español según el consenso, con un 76% de consejos de compra y un potencial de revalorización próximo al 20%.
Naturgy dará a conocer sus resultados también el 29 de abril. El contexto de precios energéticos elevados, sobre todo en el gas, podría llevar sus cifras por encima de los objetivos anuales fijados por la compañía, aunque los analistas creen que es pronto para que revise sus guías al alza. El foco estará en los mensajes del equipo directivo sobre cómo están evolucionando sus distintos negocios y qué impacto real está teniendo el entorno energético global.
Defensa, acero e hidroeléctrica, sectores con catalizadores propios
Indra es uno de los valores con más aristas esta temporada. La compañía atraviesa un buen momento operativo, impulsada por el aumento histórico del gasto en defensa en Europa, pero el ruido político por los cambios en su cúpula directiva —con la salida de Ángel Escribano y la llegada de Ángel Simón— ha pesado sobre su cotización. A eso se suma la decisión de China de imponer restricciones a la exportación de productos de doble uso a varias empresas europeas del sector, lo que generó caídas el pasado viernes. Pese a todo, los analistas destacan el crecimiento de su cartera de pedidos pendientes de ejecutar como un factor que aporta visibilidad a sus ingresos futuros. Sus resultados se conocerán el 30 de abril.
Acerinox presentará cuentas el 8 de mayo. Se espera un trimestre de transición, con un beneficio bruto de explotación de unos 110 millones de euros, superior a los 102 millones del mismo periodo de 2025, y un beneficio neto que podría triplicar el del arranque del año pasado. El mercado vigilará el impacto del encarecimiento del níquel y la entrada en vigor en julio de las nuevas medidas de salvaguarda europeas frente a las importaciones asiáticas, que podrían proteger los márgenes del sector. El mecanismo de ajuste en frontera por carbono, conocido como CBAM, también jugará un papel relevante en la estrategia de la compañía.
Endesa cerrará el bloque de resultados el 6 de mayo. La eléctrica es la más expuesta al mercado español y podría beneficiarse de unas lluvias abundantes que mejoran los retornos de la generación hidráulica, además de una mayor producción eólica. En lo que va de año acumula una revalorización del 25,5% y cotiza en zona de máximos históricos. El consenso prevé un crecimiento del beneficio del 7,4%, hasta los 2.360 millones de euros. Los analistas de Bestinver Securities la señalan como la eléctrica con mayor capacidad de sorpresa positiva, aunque advierten de que el mercado moverá más cuando las compañías se decidan a revisar sus previsiones anuales.
Más adelante, en junio, será el turno de Inditex, que presentará los resultados de su primer trimestre fiscal el día 3. Las estimaciones apuntan a un crecimiento del beneficio de casi el 10%, y los analistas confían en su capacidad para resistir mejor que el sector si el consumo da señales de debilitamiento. En el lado opuesto de las expectativas, compañías como Ebro Foods o Vidrala afrontan la temporada con previsiones más flojas, condicionadas por la presión en márgenes, el impacto de los aranceles en Estados Unidos y la debilidad de la demanda en Europa occidental.