El crecimiento del empleo en España entre 2019 y 2025 está fuertemente influenciado por el sector público, que ha generado 558.199 nuevas afiliaciones a la Seguridad Social, lo que representa el 23,7% de los 2,35 millones de nuevos cotizantes en el periodo. Este dato refleja la relevancia del empleo público como motor de la economía nacional.
Según el estudio elaborado por Fedea y el profesor Miguel Ángel García Díaz, las Administraciones Públicas han concentrado gran parte del aumento de la plantilla laboral en estos años, con un crecimiento del 21,9% en sus afiliaciones, casi el doble del incremento del total de nuevos trabajadores que fue del 12,2%. Este avance duplica también el registrado por el sector privado que aumentó sus puestos solo un 10,8%.
A finales de 2025, el sector público contaba con 3.103.477 empleados, lo que supone el 14,3% del total de cotizantes (21.635.194) en España. Es significativo que las comunidades autónomas hayan sido las principales responsables de esta expansión laboral pública, concentrando el 69,7% de la contratación en el sector. Esto refleja una descentralización en la creación de empleo público.
En contraste, el sector privado ha sumado 1,8 millones de empleos en seis años, representando el 76,3% del aumento total, pero con un crecimiento porcentual menor al del sector público. Las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta de Población Activa corroboran esta dinámica, con un incremento aproximado de 2,9 millones de ocupados entre el segundo trimestre de 2018 y el primer trimestre de 2026.
Del total de nuevos trabajadores durante ese período, alrededor de 544.700 corresponden al sector público, incluyendo Administración Central, comunidades autónomas, ayuntamientos y empresas públicas. Este porcentaje se sitúa en un 18,5% del total de nueva ocupación, reafirmando la importancia del sector público en el mercado laboral.
El empleo público alcanzó una cifra récord de 3.662.500 trabajadores en el primer trimestre de 2026. Además, en ese mismo trimestre el sector público aumentó su plantilla en 21.100 empleados, mientras que el sector privado registró una caída de más de 190.000 empleos, situándose en uno de los peores trimestres para la creación de empleo en los últimos diez años, con la excepción del año 2020 marcado por la pandemia.
Esta tendencia pone en relieve el rol estabilizador del sector público en períodos de incertidumbre económica y contracción en el sector privado. La capacidad del sector público para sostener e incluso incrementar el empleo contribuye a sostener el consumo interno y la actividad económica general.
Es clave tener en cuenta que la fuerte concentración de la creación de empleo público en las comunidades autónomas implica una distribución desigual de los puestos de trabajo a nivel regional, lo que puede tener consecuencias en las desigualdades territoriales. Como detalla el análisis de Fedea, las comunidades autónomas acumulan el 68% del empleo público generado desde mediados de 2018.
Estos datos son un reflejo claro de las políticas vigentes y las prioridades presupuestarias en materia de empleo público durante el periodo de mandato de Pedro Sánchez. La apuesta por reforzar el empleo en la administración pública no solo ha sido una estrategia de creación de trabajo sino también un mecanismo para preservar servicios esenciales en momentos complicados para la economía.
Para profundizar en las cifras oficiales y su evolución, puede consultarse el informe de Fedea sobre la evolución de las afiliaciones a la Seguridad Social y los datos actualizados del INE y del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que ofrecen un seguimiento detallado del mercado laboral español.
En resumen, el sector público ha desempeñado un papel fundamental en la creación de empleo en España durante la última etapa, apuntalando el mercado laboral y compensando, en parte, la volatilidad del sector privado.