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Porsche vende su participación en Bugatti Rimac

El fabricante alemán se deshace de sus acciones en el joint venture para centrarse en su negocio principal ante la caída de beneficios

Por Carlos García·viernes, 24 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura·4 vistas
Ilustración: Porsche vende su participación en Bugatti Rimac · El Diario Joven

Porsche ha decidido desprenderse de sus participaciones en Bugatti Rimac y en Rimac Group, poniendo fin a una alianza que arrancó en 2021 con grandes ambiciones en el segmento de los superdeportivos eléctricos. El comprador es un consorcio liderado por HOF Capital, una firma de inversión estadounidense conocida por sus apuestas en empresas de alto crecimiento como Klarna. Los detalles económicos de la operación no han sido revelados por las partes implicadas.

La venta incluye el 45% que Porsche mantenía en Bugatti Rimac —el joint venture creado junto al grupo croata Rimac— y el 20,6% que poseía directamente en Rimac Group. Con este movimiento, HOF Capital se convierte en el segundo mayor accionista del grupo fundado por Mate Rimac, solo por detrás del propio empresario bosnio.

El paso responde a la nueva estrategia del CEO de Porsche, Michael Leiters, quien asumió el cargo en enero de 2025 con el mandato de devolver a la marca su rentabilidad. La hoja de ruta pasa por moderar las inversiones en vehículos puramente eléctricos y reforzar la apuesta por los modelos de gasolina e híbridos, que siguen siendo el corazón del negocio. "La venta de nuestra participación se enmarca en un intento de que Porsche se enfoque en su negocio principal", declaró Leiters al anunciar la operación.

El contexto financiero de Porsche no deja mucho margen para la dispersión estratégica. El fabricante con sede en Stuttgart vio caer su beneficio operativo un 93% el año pasado, arrastrado por los aranceles estadounidenses a las importaciones europeas y por el deterioro del valor de su división de vehículos eléctricos, lo que generó un agujero contable de 3.900 millones de euros. Una caída de esa magnitud obliga a replantear prioridades y a liquidar posiciones que, aunque estratégicamente interesantes en otro momento, hoy consumen capital sin generar retornos claros.

El origen del joint venture y qué deja atrás Porsche

Bugatti Rimac nació en 2021 cuando Volkswagen, matriz de Porsche, transfirió la mayoría del capital de Bugatti a Rimac, reteniendo una participación minoritaria a través de Porsche. La operación tenía sentido en el contexto de aquel momento: la electrificación del lujo parecía imparable, Rimac era el referente técnico en baterías y motores eléctricos de alto rendimiento para marcas como BMW e Hyundai, y Bugatti necesitaba una hoja de ruta tecnológica para sobrevivir en un mercado en transformación.

El fruto más visible de esa alianza llegó en 2024 con el Bugatti Tourbillon, el primer superdeportivo híbrido de la marca francesa, con un precio de salida de 3,8 millones de euros. Un producto de nicho extremo que demuestra la capacidad técnica del grupo, pero que difícilmente puede sostener por sí solo la viabilidad financiera de toda una estructura corporativa.

Con la salida de Porsche, Volkswagen también rompe definitivamente sus vínculos con Bugatti, una marca que adquirió en 1998 y que ha sido durante décadas un símbolo del lujo europeo más extremo. La transición a manos privadas, con HOF Capital como principal inversor institucional, abre una nueva etapa para el grupo croata-francés.

La presión sobre la industria europea del automóvil

La decisión de Porsche no es un caso aislado. Los fabricantes europeos atraviesan uno de los periodos más complicados de las últimas décadas, atrapados entre la competencia de los fabricantes chinos, que ofrecen eléctricos competitivos a precios más bajos, y los aranceles impuestos por Estados Unidos, que encarecen sus exportaciones hacia el mercado americano. Para marcas de lujo fabricadas en Europa como Porsche, el impacto arancelario es especialmente doloroso.

El propio Grupo Volkswagen está inmerso en una reestructuración de gran calado que contempla el recorte de decenas de miles de empleos y el cierre o reducción de capacidad en varias plantas alemanas. Además, el grupo estudia abrir el capital de otras divisiones como su negocio de taxis autónomos o PowerCo, su unidad de producción de celdas de batería, para atraer inversores externos y aligerar su balance.

Mate Rimac, por su parte, celebró el acuerdo como una oportunidad para acelerar. "Ahora contamos con una estructura que nos permite ejecutar nuestra visión a largo plazo con mayor rapidez", afirmó el empresario, que ha construido un grupo tecnológico con proyección global desde Zagreb. Con HOF Capital como nuevo socio institucional —un fondo con experiencia en escalar empresas tecnológicas y de consumo—, Rimac Group podría ganar agilidad financiera y de gestión para afrontar la próxima fase de su crecimiento sin las limitaciones que a veces impone la presencia de un gran fabricante automovilístico en el accionariado.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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