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Tesla sube en bolsa tras mejorar ingresos y beneficios

La compañía gana un 17% más en el primer trimestre pese a no cumplir las expectativas de los analistas

Por Carlos García·miércoles, 22 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura·8 vistas
Ilustración: Tesla sube en bolsa tras mejorar ingresos y beneficios · El Diario Joven

Tesla cerró el primer trimestre del año con unos ingresos de 22.390 millones de dólares (aproximadamente 19.127 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 16% respecto al mismo periodo del año anterior. El beneficio neto alcanzó los 477 millones de dólares, frente a los 409 millones registrados doce meses antes, lo que equivale a una mejora del 17%. La reacción en Wall Street fue positiva: las acciones del fabricante de vehículos eléctricos subieron cerca de un 4% en el mercado de operaciones tras el cierre de sesión regular.

A pesar del avance, los datos se quedaron ligeramente por debajo de lo que esperaban los analistas. Según cifras recopiladas por LSEG, el consenso del mercado apuntaba a unos ingresos de 22.600 millones de dólares. No obstante, el incremento del 6,3% en las entregas de vehículos respecto al año anterior fue suficiente para satisfacer a los inversores, que venían de un periodo especialmente complicado en el que la controvertida actividad política de Elon Musk había presionado la demanda. Con todo, se trata del segundo peor resultado trimestral de Tesla en los últimos cinco años.

Los números por segmento

El desglose por áreas de negocio revela un comportamiento desigual. El segmento de vehículos, el más importante para la compañía, generó 16.234 millones de dólares, un 16% más que en el primer trimestre de 2024. Los servicios y otros negocios aportaron 3.745 millones, con un crecimiento notable del 42%. Sin embargo, la división de generación y almacenamiento de energía, que incluye las baterías de gran escala para redes eléctricas y particulares, registró una caída del 12% hasta los 2.408 millones de dólares, una bajada que contrasta con el papel estratégico que esta unidad ha ido ganando dentro del grupo.

Tesla está actualmente valorada en 1,4 billones de dólares en bolsa, lo que la convierte en la décima empresa más grande del mundo por capitalización bursátil, por delante de Walmart y por detrás de Meta. A pesar de los resultados mixtos, la compañía mantiene el estatus de gigante tecnológico-industrial en los mercados financieros.

La apuesta por la conducción autónoma

Más allá de los datos contables, lo que mueve hoy en día la cotización de Tesla no son tanto los coches que vende como las expectativas en torno a la conducción autónoma y la robótica. Los inversores buscan señales concretas de que la tecnología de autopilot avanzado —conocida como Full Self-Driving— está pasando del papel a la realidad comercial. En ese sentido, la compañía anunció el fin de semana que comenzaba a desplegar sus robotaxis en Dallas y Houston, la mayor expansión de este servicio desde su lanzamiento en Austin el año pasado.

Musk ha prometido en reiteradas ocasiones que Tesla extenderá sus servicios de robotaxi a unas siete áreas metropolitanas durante el primer semestre del año, aunque la empresa acumula un historial de plazos incumplidos en este terreno. El consejero delegado también afirmó a principios de año que la producción del Cybercab —un vehículo diseñado específicamente para el transporte autónomo, sin volante ni pedales— comenzaría en abril. Por el momento, el proyecto no cuenta con fecha de inicio oficial confirmada.

En Europa, el regulador neerlandés de vehículos RDW ha notificado a la Comisión Europea su intención de solicitar la aprobación del sistema de conducción totalmente autónoma de Tesla para toda la Unión Europea. Se trata de un paso relevante para la expansión del software de conducción autónoma en el continente, aunque el proceso regulatorio puede prolongarse durante meses.

Presión competitiva y nuevos modelos

El negocio de automóviles de Tesla sigue bajo presión. Los competidores, especialmente los fabricantes chinos, lanzan constantemente nuevos modelos a precios más bajos, y la eliminación de los incentivos fiscales para vehículos eléctricos en Estados Unidos ha añadido otra capa de dificultad. En respuesta, Tesla trabaja en un SUV eléctrico más compacto y asequible, con planes de iniciar su producción en China y expandirla posteriormente a Estados Unidos y Europa, aunque el proyecto se encuentra todavía en una fase temprana de desarrollo.

La unidad de almacenamiento de energía, por su parte, sigue siendo un activo estratégico a largo plazo. La creciente demanda de baterías de gran escala para apoyar la integración de energías renovables en las redes eléctricas convierte este segmento en un pilar de la diversificación de la compañía, a pesar del retroceso registrado este trimestre. Con los resultados en la mano y los robotaxis avanzando sobre el asfalto de Texas, Tesla intenta demostrar que su historia va mucho más allá de fabricar coches.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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