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Pamela Anderson lanza su primera colección de muebles

La actriz canadiense firma 40 piezas de exterior con Olive Ateliers inspiradas en la granja de su abuela

Por Carlos García·sábado, 25 de abril de 2026·4 min lectura·1 vistas
Ilustración: Pamela Anderson lanza su primera colección de muebles · El Diario Joven

Pamela Anderson acaba de dar el salto al diseño de interiores —o más bien, de exteriores— con una colección de mobiliario que dice mucho sobre quién es hoy y muy poco sobre quien fue en los noventa. The Sentimentalist, su primera línea de muebles, nace de la colaboración con Olive Ateliers, una marca de Los Ángeles especializada en mobiliario de exterior con carácter. Cuarenta piezas en ratán y mimbre natural, tapizados en rayas azules y blancas, maderas rústicas y una filosofía de diseño que apuesta por los objetos que envejecen bien.

La colección incluye sofás, tumbonas, sillas de lectura, mesas de café trenzadas, sillas de comedor, cestas y hasta una cama para perros. No hay nada llamativo en el sentido habitual del término: nada de estampados agresivos, nada de materiales sintéticos, nada pensado para durar una temporada. La propuesta estética es exactamente la contraria: piezas que con el uso y el tiempo se vuelven más propias, más reconocibles, más parte de la vida de quien las habita.

Una colección con memoria

El origen de The Sentimentalist no está en ninguna tendencia de mercado ni en un briefing de diseño. Está en un recuerdo muy concreto: la tumbona de la granja de la abuela de Anderson, a orillas del Mar de Salish, en la Columbia Británica canadiense. Una pieza desgastada por años de sol, sal y uso que se había convertido, con el tiempo, en parte del paisaje familiar. Esa imagen lo explica todo.

Anderson lo cuenta con sus propias palabras: creció junto al mar, en una pequeña cabaña de madera teñida de plata por la intemperie, y desde entonces la han atraído los objetos que envejecen con gracia. Muebles que acompañan al amanecer, piezas que se vuelven más bellas cuanto más se usan, objetos que terminan formando parte de los rituales diarios. Cuando descubrió Olive Ateliers, dice, algo encajó de inmediato: reconoció en la marca esa misma reverencia por la imperfección y por las cosas con historia.

Kendall Knox, cofundadora de la firma, describe la colaboración en términos muy similares. Habla de nostalgia compartida, de rituales que dan forma a los días —el jazz, el tiempo en el jardín, la atención a los objetos con historia— y de una sensibilidad que no necesita artificios. The Sentimentalist es, en ese sentido, una colección coherente con lo que ambas quieren decir.

El giro de Anderson: de Malibú a Ladysmith

Que sea Pamela Anderson quien firme esto tiene más lógica de la que parece. Desde 2023, la actriz no lleva maquillaje en ningún acto público: ni en alfombras rojas, ni en premios, ni en el Met Gala de 2025, donde apareció con la cara lavada, un micro-bob con flequillo y un vestido retro de cuello alto. Es una declaración de intenciones que lleva años construyéndose.

Su vida real transcurre lejos de Hollywood. Su base es Ladysmith, la pequeña localidad de la Isla de Vancouver donde nació hace 58 años. Allí tiene una granja con huerto, animales y una cocina donde prepara mermeladas y encurtidos. En 2024 publicó un libro de cocina vegana y lleva años vinculada a proyectos de cosmética natural. La colección de muebles es, en ese contexto, otro paso coherente en una trayectoria vital que se aleja deliberadamente del personaje que la hizo famosa.

El reconocimiento actoral llega tarde, pero llega

Este debut en el diseño llega, además, en un momento singular de su carrera como actriz. En 2025 recibió su primera nominación al Globo de Oro por The Last Showgirl, la película de Gia Coppola en la que interpreta a una corista de Las Vegas que se enfrenta al final de su época dorada. La paradoja es evidente: la mujer que durante décadas fue reducida a su imagen consigue su primer reconocimiento actoral serio interpretando a alguien que lidia con volverse invisible.

The Sentimentalist no es una línea de lujo inalcanzable ni un proyecto de celebrity sin más recorrido que el anuncio de lanzamiento. Es una colección con un argumento claro, construido sobre una estética coherente y una historia personal que la sostiene. Si funciona o no en el mercado del mobiliario de exterior es otra pregunta, pero la propuesta tiene al menos la solidez de quien sabe exactamente por qué está haciendo lo que hace.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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