La aseguradora Mapfre acaba de presentar un nuevo producto de ahorro para la jubilación con una propuesta poco habitual en el mercado actual: garantizar tanto el capital invertido como una rentabilidad fija del 12% al final del periodo, lo que equivale a una TAE del 2,29% anual. El plan se llama Puente Garantizado VIII y tiene un horizonte temporal de cinco años, pensado para quienes priorizan la seguridad frente a la volatilidad de los mercados.
El lanzamiento llega en un momento en que muchos ahorradores españoles siguen con desconfianza los vaivenes bursátiles y buscan alternativas que les ofrezcan certeza sobre su dinero. En ese contexto, un producto que garantiza el capital y una rentabilidad predeterminada resulta atractivo, especialmente para el tramo de población que se acerca a la jubilación y no puede permitirse asumir pérdidas significativas en su ahorro acumulado.
Cómo funciona el Puente Garantizado VIII
El funcionamiento del plan es sencillo: el partícipe mantiene su inversión durante al menos cinco años y, al vencimiento, recupera el capital aportado más un 12% de rentabilidad total, sin importar lo que hayan hecho los mercados en ese periodo. No hay sorpresas ni fluctuaciones que vigilar mes a mes. Es, en esencia, una apuesta por la tranquilidad financiera a cambio de renunciar a posibles mayores ganancias que podrían obtenerse con productos de renta variable.
El perfil objetivo del producto es claro: personas que buscan estabilidad y previsibilidad en su ahorro para la jubilación y que prefieren no asumir riesgos de mercado. No es el producto más rentable del mercado en términos absolutos, pero sí ofrece algo que pocos pueden garantizar con certeza: saber de antemano cuánto dinero tendrán al final del plazo.
La campaña de traspaso: un 3% de bonificación
Junto con el lanzamiento del nuevo plan, Mapfre ha reabierto su campaña de traspaso de planes de pensiones. Los clientes que decidan mover su plan desde cualquier otra entidad a Mapfre recibirán una bonificación del 3% sobre el importe trasladado, aplicable a los primeros 150.000 euros. Para cantidades superiores a esa cifra, la bonificación baja al 1% sobre el excedente.
Esta bonificación no se abona en efectivo directamente, sino que se invierte automáticamente en un fondo de inversión multiactivo gestionado por la propia aseguradora: el Fondmapfre Elección Moderada, un fondo de renta variable mixta internacional. Según los datos facilitados por la compañía, este fondo ha generado una rentabilidad media anual de aproximadamente el 3,40% TAE durante los últimos cinco años, aunque, al tratarse de un fondo de inversión sin garantía de capital, su comportamiento futuro depende de las condiciones del mercado.
El titular del fondo de inversión donde se deposita la bonificación será el mismo que el del plan de pensiones, y el cliente tendrá la opción de realizar aportaciones adicionales a ese fondo si lo desea, lo que le permite combinar la seguridad del plan garantizado con una exposición más dinámica a través del vehículo de inversión.
El contexto: los planes de pensiones en España
Los planes de pensiones individuales en España llevan años en el punto de mira después de que los sucesivos cambios fiscales redujeran el límite de desgravación en el IRPF. Hasta 2020, los partícipes podían deducirse hasta 8.000 euros anuales en aportaciones; hoy ese límite se sitúa en 1.500 euros para planes individuales, lo que ha frenado el interés de muchos ahorradores por estos productos. Según los datos de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, el patrimonio gestionado en planes de pensiones individuales ha experimentado cierto estancamiento en los últimos ejercicios como consecuencia de esa reducción fiscal.
En ese escenario más complicado para captar nuevos partícipes, las gestoras y aseguradoras han intensificado las campañas de traspaso, intentando atraer clientes que ya tienen dinero en planes de otras entidades. La bonificación del 3% de Mapfre es competitiva dentro del sector, aunque los expertos recomiendan siempre evaluar el coste total del producto, las comisiones de gestión y el rendimiento esperado antes de tomar la decisión de traspasar.
Cabe recordar que los traspasos entre planes de pensiones no tienen coste fiscal: el dinero se mueve sin tributar, y el partícipe no genera ningún hecho imponible en el IRPF hasta que decide rescatar el plan. Eso hace que comparar y cambiar de producto sea relativamente sencillo desde el punto de vista tributario.
Con este lanzamiento, Mapfre refuerza su posición en el segmento de ahorro para la jubilación y apuesta por la certeza como argumento comercial en un entorno de incertidumbre económica. Para los ahorradores más conservadores, el Puente Garantizado VIII puede ser una opción a considerar, siempre que se tenga claro que el dinero quedará inmovilizado durante cinco años y que la rentabilidad, aunque garantizada, es moderada en comparación con lo que podrían ofrecer otros activos en escenarios favorables.