Abanca ha fijado un ambicioso objetivo para su gestora de fondos, Abanca Gestión de Activos, que consiste en incrementar su volumen de negocio entre 1.500 y 2.000 millones de euros anuales hasta 2028. De esta forma, pretende superar el umbral de los 10.000 millones de euros gestionados, llegando a una horquilla entre 11.500 y 13.000 millones al final del periodo, según el plan estratégico 2026-2028 presentado por el banco gallego.
Este impulso responde al fuerte crecimiento registrado en los últimos años. En apenas cuatro ejercicios, la gestora ha más que duplicado su patrimonio, pasando de gestionar alrededor de 3.100 millones en 2022 a los casi 6.938 millones a cierre de abril de 2026, cifras certificadas por Inverco, la asociación que agrupa las principales gestoras españolas.
El proceso de expansión se aceleró especialmente tras la integración de la gestora de Bankoa en 2022, momento en que Abanca decidió unificar sus estructuras y reforzar la actividad fuera de balance. Esta reorganización no solo incluyó la fusión de equipos y procesos, sino también la renovación del catálogo de productos con el objetivo de responder a una demanda cada vez más diversificada y sofisticada.
En este contexto, la entidad gallega ha apostado por lanzar nuevos servicios, como la gestión discrecional de carteras, que ha logrado sumar más de 3.000 millones en patrimonio. Esta modalidad se ha convertido en una de las vías más dinámicas para captar clientes minoristas interesados en delegar profesionalmente sus inversiones, dada la creciente complejidad de los mercados financieros.
Además, Abanca ha reforzado su oferta en planes de pensiones, acumulando un patrimonio superior a los 2.000 millones entre planes individuales y de empleo. Este segmento es clave para captar ahorro a largo plazo y responder a las necesidades de jubilación de su base de clientes.
Actualmente, la mayoría del patrimonio gestionado se concentra en fondos conservadores y de renta fija, alineados con un perfil de riesgo moderado que se adapta a las preferencias de muchos pequeños inversores en España. No obstante, la gestora ya trabaja en el desarrollo de productos de renta variable con un modelo propio de inversión basado en un análisis fundamental riguroso de empresas y un control exhaustivo del riesgo. El objetivo es ofrecer rentabilidades que superen los principales índices internacionales.
De cara al futuro, Abanca Gestión de Activos busca atraer más clientes institucionales, un segmento que puede aportar estabilidad y volumen a sus activos bajo gestión. Para ello, valora iniciar operaciones en Luxemburgo, uno de los centros financieros más importantes de Europa y una plataforma clave para la distribución de fondos a nivel internacional. Esta estrategia permitiría a la entidad acceder a nuevos mercados y aumentar su presencia fuera de España.
Paralelamente, la entidad no descarta continuar su expansión mediante adquisiciones dentro del sector de gestión de activos. Está atenta a oportunidades que puedan surgir para crecer de forma inorgánica, reforzando su posición competitiva en un mercado cada vez más concentrado y profesionalizado.
A pesar de la volatilidad y la incertidumbre derivadas de acontecimientos geopolíticos recientes, incluida la escalada de tensiones en Oriente Medio a comienzos de 2026, Abanca ha conseguido mantener la confianza de sus inversores. A cierre de abril, la gestora ha registrado un crecimiento del patrimonio cercano al 4%, impulsado tanto por la revalorización de las carteras como por suscripciones netas de aproximadamente 250 millones de euros.
Estos resultados contrastan con la recogida neta negativa que experimentaron muchas gestoras españolas en el mes de marzo tras una racha larga de crecimiento, evidenciando la robustez y el atractivo de la oferta de Abanca Gestión de Activos incluso en momentos de mercado difíciles.
El sector de fondos de inversión en España está dominado por las grandes entidades bancarias, y el crecimiento de Abanca representa un movimiento significativo para posicionar a la gestora gallega entre ellas. Según datos de Inverco, el patrimonio total gestionado en fondos de inversión en España supera los 300.000 millones de euros, con un perfil cada vez más diversificado y un interés creciente en productos innovadores y sostenibles.
La apuesta de Abanca responde a este contexto, con un enfoque en la expansión, innovación y diversificación para captar nuevos clientes y adaptarse a las tendencias globales y locales del mercado financiero. La gestión activa, el desarrollo de carteras personalizadas y la internacionalización de la oferta serán claves para alcanzar las metas de crecimiento propuestas.
En resumen, Abanca Gestión de Activos se marca una hoja de ruta clara: seguir ganando peso en el mercado español de fondos, ampliar su presencia institucional y explorar nuevos mercados internacionales para consolidar un modelo de gestión sólido y competitivo de cara a 2028.