Pascual ha decidido acelerar su expansión en el negocio del café con la compra de cinco pequeñas empresas en menos de un año, elevando su apuesta y su cuota en este mercado tan fragmentado. La firma, que ha destinado 10 millones de euros a estas adquisiciones, ya había invertido anteriormente cerca de 40 millones en otros activos importantes como Café Saula y Café Jurado.
Esta ofensiva forma parte del proceso de transformación de Pascual, que ha estructurado su negocio en cinco áreas distintas: café, hidratación, internacional, lácteos y Qualianza, su distribuidora para hostelería. El café destaca como uno de los pilares esenciales para la empresa, donde aspira a ganar tamaño y protagonismo en un sector caracterizado por su gran atomización y diversidad.
El consejero delegado, César Vargas, ha señalado que este segmento europeo cuenta con más de 500 marcas y cerca de 400 tostaderos en España, lo que refleja el dinamismo y la dispersión del mercado. Las recientes incorporaciones a su cartera incluyen firmas ubicadas en Girona, Granada, Murcia y Alicante, con facturaciones que oscilan entre medio millón y seis millones de euros. Algunas de estas marcas se integran en su portafolio, mientras que otras son sustituidas por productos ya existentes dentro de Pascual.
El interés se centra en adquirir equipos comerciales sólidos y clientes fidelizados para fortalecer la posición competitiva. Estas compras, cerradas entre julio de 2025 y marzo de 2026, buscan entrelazar crecimiento orgánico con movimientos estratégicos que permitan consolidar la industria y aumentar la escala.
En 2025, Pascual registró una facturación de 929 millones de euros, lo que representa un incremento del 3,2 % respecto al año anterior y un aumento del 30 % si se compara con datos prepandemia. Aunque los volúmenes de ventas se mantienen similares a los de 2019, el alza de ingresos está influenciada principalmente por la inflación. La empresa prevé que la rentabilidad alcance niveles previos a la crisis sanitaria durante 2026.
El CEO destaca que mientras el sector lácteo enfrenta retos por la caída de la natalidad, el negocio del café y el internacional tienen perspectivas positivas de crecimiento, con la meta de superar los 1.000 millones de euros en facturación para 2027.
La estrategia de Pascual también contempla fortalecer la presencia en hostelería y ampliar alianzas estratégicas que faciliten colaboraciones con terceros para crecer en un entorno competitivo y con márgenes ajustados. César Vargas señala que estas uniones, que podrían incluir joint ventures o nuevas rondas de inversión, son una vía para aumentar la competitividad y generar valor para todos sus grupos de interés.
Aunque la entrada de capital externo no es una prioridad inmediata, la compañía no descarta explorar futuros socios comerciales, financieros o tecnológicos, especialmente al operar con cinco unidades de negocio independientes que permiten diversificar y adaptar alianzas específicas para cada área.
Finalmente, Pascual apuesta por diversificar tanto en productos como en canales y mercados para reducir la dependencia del retail, donde la marca blanca domina cerca del 70 % del mercado. Reconocen que la innovación requiere marcas propias diferenciadas, pero admiten que la colaboración con el mercado de marca de distribuidor es imprescindible para mantener la eficiencia y competitividad en el sector.
Este movimiento de Pascual contribuye a la consolidación gradual del sector cafetero en España, un mercado tradicionalmente atomizado y fragmentado, y abre la opción a que esta rama de la empresa pueda competir mejor en un mercado nacional e internacional cada vez más exigente.
Para más detalles se puede consultar la entrevista a César Vargas en Expansión y datos oficiales del mercado del café en España en el Ministerio de Agricultura.