Indra ha cerrado la venta de su participación mayoritaria en The Overview Effect, la consultora española especializada en sostenibilidad e impacto social en la que entró como inversor principal a finales de 2021. Los compradores son los propios fundadores de la empresa: Nacho Rivera, hijo de Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de Hijos de Rivera, el grupo fabricante de Estrella Galicia, e Ignacio Cabrera, que recuperan así el control total del proyecto que pusieron en marcha hace cuatro años.
Hasta el cierre de la operación, el reparto accionarial era claro: Indra controlaba el 75% de la consultora, mientras que Wantok Company, el vehículo inversor de Nacho Rivera, poseía un 18,75% y Elevenstones, la sociedad de Ignacio Cabrera, tenía el 6,25% restante. Tras la compra, Rivera pasa a ostentar una participación mayoritaria de la compañía, según ha confirmado el propio directivo. La operación supone, en la práctica, una desinversión ordenada por parte de la tecnológica española, que había acompañado al proyecto desde su nacimiento.
El propio Nacho Rivera, CEO de la consultora, ha explicado públicamente las razones del cambio. En sus palabras, el mundo se está fragmentando en bloques y el equipo fundador tiene claro en cuál quiere posicionarse: el de las empresas que entienden el impacto positivo como palanca de creación de valor. Con esa premisa, Rivera y Cabrera han decidido que el camino a partir de ahora se recorre sin un socio corporativo de referencia como Indra, apostando por la independencia como ventaja competitiva en un mercado donde la credibilidad de los asesores de sostenibilidad está cada vez más bajo escrutinio.
Una consultora pequeña pero con clientes de peso
The Overview Effect es una empresa modesta en tamaño, con 21 empleados a cierre de 2024, pero con una cartera de clientes que refleja su capacidad para operar en las ligas mayores del tejido empresarial español. Entre las compañías con las que ha trabajado figuran Estrella Galicia, ING, Repsol, Ikea o BBVA, nombres que le dan una visibilidad significativa dentro del segmento de consultoría ESG, siglas en inglés de medioambiente, social y gobernanza.
Desde el punto de vista financiero, la empresa todavía no ha alcanzado el equilibrio. Las últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil, correspondientes al ejercicio 2024, muestran unas pérdidas cercanas a los 100.000 euros. Sin embargo, la tendencia es positiva: en 2023 los números rojos superaron los 231.000 euros, lo que implica una reducción de más del 50% en solo un año. Los ingresos, por su parte, crecieron hasta los 1,82 millones de euros, un incremento del 13,93% respecto al año anterior. Son cifras modestas en términos absolutos, pero la dirección es la correcta para una firma que lleva apenas cuatro años operando.
El contexto: sostenibilidad bajo presión
La operación llega en un momento de cierta turbulencia para el sector de la consultoría de sostenibilidad. En los últimos años, la presión regulatoria europea, con normativas como la directiva CSRD sobre reporting de sostenibilidad, ha generado una demanda creciente de servicios de asesoramiento ESG. Pero al mismo tiempo, el debate sobre el llamado greenwashing y la credibilidad de las consultoras especializadas ha intensificado el escrutinio sobre este tipo de firmas.
En ese contexto, la apuesta de Rivera por la independencia tiene una lógica estratégica: separarse de un accionista corporativo como Indra puede reforzar la percepción de neutralidad y autonomía de la consultora ante sus clientes. Para Indra, por su parte, la desinversión encaja con una etapa de foco en su negocio principal, centrado en tecnología para defensa, transporte y administración pública, donde la compañía ha concentrado sus esfuerzos inversores en los últimos tiempos.
The Overview Effect nació con la misión de ayudar a empresas a integrar la sostenibilidad en el núcleo de su modelo de negocio, no como un añadido de imagen, sino como una variable estratégica real. Con el regreso al control fundacional, la consultora arranca una nueva etapa que, según Rivera, llega en el momento más oportuno para encontrar clientes que compartan esa misma convicción. Si los números acompañan, la firma podría cerrar 2025 en positivo por primera vez desde su fundación.