Los mercados financieros muestran un claro rebote tras el pesimismo que marcó la sesión anterior provocado por la escalada del conflicto en Oriente Próximo. La expectativa de un alto el fuego entre Israel y Líbano está siendo clave para devolver la calma, ya que facilitaría la reanudación de las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán.
El anuncio iraní de suspender las conversaciones con EEUU y el bloqueo del Estrecho de Ormuz dispararon ayer la aversión al riesgo, pero la posible moderación israelí en su ofensiva ha abierto esperanzas para un acuerdo. Incluso figuras como Donald Trump consideran probable un pacto la próxima semana, lo que apacigua a inversores y mercados.
Simultáneamente, el petróleo, que el día anterior experimentó incrementos, ha frenado su escalada. El barril de Brent corrige alrededor del 1% y se sitúa próximo a los 94 dólares. Esta moderación resulta fundamental para evaluar las presiones inflacionistas, que siguen siendo motivo de atención, especialmente en la eurozona.
En ese sentido, los datos de inflación referidos a mayo han confirmado subidas, con el IPC escalando al 3,2% y el índice subyacente alcanzando el 2,5%, ligeramente por encima de lo previsto. Estos resultados influirán en la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) que se aproxima y mantienen en alerta a los inversores.
Con este panorama, la Bolsa española, representada fundamentalmente por el Ibex 35, recupera terreno y supera los 18.300 puntos en máximos intradía. Entre las cotizadas más relevantes, Inditex destaca con una subida que ronda los 53 euros justo antes de publicar sus resultados financieros. El freno en el precio del petróleo favorece también el avance de compañías con alta exposición al consumo, como Merlin Properties, IAG y BBVA.
No todas las empresas suben: Repsol ha detenido su rendimiento alcista, tras ganar un 2,6% el día anterior, siguiendo la tendencia del petróleo. A nivel europeo, los principales índices también reflejan un cambio de tendencia. El Dax alemán y el Mib italiano mantienen niveles sólidos, y el índice paneuropeo Stoxx 600 se aproxima a los 625 puntos.
En tecnología y valores vinculados a la inteligencia artificial, la sesión es especialmente dinámica. La firma STMicroelectronics resalta por anticipar mejores perspectivas gracias a la mayor demanda en centros de datos, con una subida del 10% en sus acciones. Otras compañías del sector, como Infineon, Siltronic y ASML, también reflejan presiones alcistas. Prosus destaca igualmente con un avance alentador.
Sin embargo, no todas las noticias son positivas: la biotecnológica francesa Abivax sufre un desplome de hasta el 30% debido a la decepción con sus ensayos clínicos. En el terreno de renta fija, la baja en las rentabilidades de la deuda impulsa los mercados de renta variable. El bono alemán a diez años cae por debajo del 3%, y la deuda pública española y estadounidense moderan sus rendimientos, lo que reduce los costes de financiación.
Esta mejora de las condiciones ha debilitado la demanda del dólar estadounidense, beneficiando al euro, que se mantiene por encima de 1,16 dólares, y a la libra, que se acerca al nivel de 1,35 dólares. El oro, uno de los valores refugio tradicionales, se recupera con fuerza, superando los 4.500 dólares la onza, mientras que el bitcoin no consigue mantener la tendencia alcista y ha bajado hasta cerca de 70.000 dólares, reflejando la primera venta significativa de bitcoins por parte del fondo Strategy desde 2022.
En resumen, el rebote del Ibex y los avances en los mercados europeos se interpretan como un alivio tras la tensión geopolítica en Oriente Próximo y el enfriamiento del mercado petrolero. No obstante, los datos inflacionistas sugieren que el BCE aún tendrá que actuar para contener posibles efectos sobre la economía, manteniendo a los inversores muy atentos a los próximos movimientos.