España fortalece su posición como destino de inversiones industriales chinas con la apuesta de SAIC Motor para instalar en Galicia su primera fábrica europea.
La compañía china, dueña de marcas como MG, Maxus y Roewe, ha confirmado la ubicación de su planta en Ferrolterra, A Coruña, tras varias rondas de análisis y visitas. Esta factoría, que iniciará su actividad en 2028 y empezará a construirse en 2027, integrará inicialmente el ensamblaje de vehículos a partir de módulos importados de China.
Sin embargo, SAIC persigue un desarrollo más ambicioso: fabricar íntegramente vehículos y componentes en España a medio y largo plazo, además de involucrar a proveedores locales para cumplir con el creciente marco regulatorio europeo que exige un alto porcentaje de contenido regional para evitar aranceles.
La Xunta de Galicia ya ha declarado este proyecto como "estratégico", lo que agiliza trámites y supone un respaldo institucional clave para acelerar su puesta en marcha. La planta tendrá acceso directo al mar, facilitando la logística, y contará con una inversión inicial prevista en unos 200 millones de euros.
Los responsables regionales destacan el impacto socioeconómico del proyecto. Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, estima que la fábrica y sus actividades relacionadas generarán más de 2.300 empleos, distribuidos entre 1.000 trabajos directos en la planta, otros 1.000 indirectos y 300 adicionales en un centro logístico industrial cercano en As Pontes de García Rodríguez.
La producción anual estimada rondará los 120.000 vehículos, principalmente eléctricos y híbridos enchufables, aunque sin descartar modelos híbridos convencionales o térmicos. En esta línea, MG mantiene una sólida presencia en España, siendo la marca china más vendida con cerca del 4% de cuota de mercado.
El proyecto no es solo una planta de ensamblaje o fabricación, incluye también la creación de un centro de I+D y el desarrollo de procesos avanzados de producción y logística, subrayando el compromiso de SAIC con la producción local y la transición hacia vehículos más sostenibles en Europa.
La elección de Galicia sobre otras candidatas como Aragón, Cantabria, Cataluña, así como frente a competidores internacionales como Hungría, República Checa y Marruecos, se aceleró tras la visita institucional entre el presidente de la Xunta y el equipo de SAIC en China en abril pasado.
Además de evitar los altos aranceles, que actualmente alcanzan el 45% para importaciones chinas, SAIC busca consolidar su posición en el mercado europeo mediante producción local y cumplir con la futura regulación europea que establecerá un mínimo del 70% de contenido local para los coches eléctricos.
España suma así una nueva planta automovilística, que se convertirá en su decimocuarta fábrica, marcando un avance significativo en la electrificación y fabricación industrial con capital asiático en territorio nacional.
La apuesta de SAIC en Galicia se inscribe en un contexto global donde la industria automotriz china impulsa su presencia en Europa mediante fábricas propias y cadenas de suministro locales, cumpliendo con los criterios de la Comisión Europea para promover el "made in Europe" y fortalecer la autonomía estratégica.
El reto para SAIC será consolidar esta ambiciosa propuesta en un entorno competitivo y regulatorio exigente, mientras España refuerza su atractivo para la inversión extranjera directa en sectores tecnológicos y de movilidad sostenible.
Con este proyecto, la comarca gallega de Ferrolterra aspira a convertirse en un polo industrial y logístico clave del sector automovilístico, replicando modelos como el de Stellantis en Vigo y dinamizando la economía local durante la próxima década.
La nueva fábrica de SAIC Motor en España no solo representará un hito industrial, sino también un paso estratégico para la reducción de emisiones y la transición hacia la movilidad eléctrica en el continente europeo, alineándose con las políticas medioambientales y de innovación impulsadas desde Bruselas.