El paro registrado en las oficinas del SEPE bajó en mayo en 36.323 personas, lo que supone un descenso del 1,5% respecto a abril, hasta situarse en 2.320.721 desempleados. Esta cifra es la más baja para un mes de mayo desde 2007, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
La afluencia de nuevos contratos y la incorporación estacional del sector servicios han sido claves para este resultado. Más del 80% del descenso se concentra en esta área, que incluye turismo, hostelería y comercio, sectores típicos impulsores del empleo en esta época del año.
A pesar de la mejora, la caída del paro es inferior a la registrada en años anteriores para el mes de mayo, cuando la temporada estival siempre suele contribuir a reducir el desempleo. Por ejemplo, el año pasado la reducción en mayo fue de 57.835 personas. Desde que se tiene registro histórico, el paro suele disminuir en este mes salvo durante las excepciones de 2020 y 2012.
La bajada del paro fue generalizada en todos los sectores económicos. Tras Servicios (-29.829 desempleados), destacaron las bajadas en Industria (-2.665), Construcción (-2.304) y Agricultura (-1.628).
Por comunidades autónomas, el paro disminuyó en las 17 regiones. En números absolutos, Andalucía tuvo la mayor caída (-9.125), seguida por Cataluña (-6.900) y Madrid (-3.834).
En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social aumentó en 232.000 personas durante mayo, alcanzando un total de 22.337.806 cotizantes. Este incremento es el segundo mejor mayo de la serie histórica. Respecto al año pasado, la afiliación crece un 2,54%, con más de 553.000 cotizantes adicionales, de los cuales casi 290.000 son extranjeros, que ya representan más del 15% del total.
El empleo autónomo también experimenta crecimiento, sumando 45.850 trabajadores más que hace un año, con sectores como energía, telecomunicaciones, inmobiliario y producción audiovisual entre los que más aumentan.
El aumento de la afiliación es más notable en trabajadores mayores de 55 años, cuyo número ha crecido un 52,8%, alcanzando casi 5 millones. También hay un crecimiento importante entre los menores de 30 años, con un 33,2% más desde 2018.
Sin embargo, analistas como Juan Carlos Higueras, vicedecano de EAE Business School, advierten que la mejora actual tiene matices preocupantes. Aunque el paro baja y la afiliación sube, la reducción es la más baja de los últimos 14 años para mayo y el dato desestacionalizado muestra una ligera subida de desempleo.
Esta aparente paradoja refleja que la creación de empleo depende en gran medida de factores estacionales y del sector servicios, mientras que la industria, construcción y agricultura apenas muestran dinamismo en el mercado laboral. Higueras señala que sigue habiendo problemas estructurales, como bajos salarios, temporalidad elevada y falta de productividad, que limitan la solidez del mercado de trabajo y dificultan una transición hacia un modelo económico más diversificado.
En cuanto a la contratación, en mayo se registraron 1.323.719 contratos, un 43,22% de ellos indefinidos. La prestación media mensual por beneficiario fue de 1.168,30 euros, un 2% más que en el mismo mes del año anterior, pese a un gasto en prestaciones que ascendió a 2.040,9 millones de euros.
Esta coyuntura demuestra que aunque el mercado laboral español mantiene una dinámica positiva en términos generales, las bases sobre las que se sostiene permanecen condicionadas por la estacionalidad y la concentración en determinados sectores, especialmente los servicios.