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Indra fabricará vehículos anfibios con Iveco en España

La empresa tecnológica española se alía con Iveco Defence para producir 34 blindados anfibios por 374 millones de euros para la Armada.

Por Carlos García·viernes, 17 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Indra fabricará vehículos anfibios con Iveco en España · El Diario Joven

Indra ha cerrado un acuerdo con Iveco Defence Vehicles, filial de defensa del grupo italiano Leonardo, para fabricar en España los vehículos anfibios de combate que la Armada española recibirá antes de 2030. El contrato, valorado en 374 millones de euros, contempla la entrega de 34 unidades y se enmarca dentro del programa especial de modernización (PEM) conocido como Vacim, siglas de Vehículo Anfibio de Combate para la Infantería de Marina.

La producción correrá a cargo de la división de vehículos terrestres de Indra, conocida como Indra Land Vehicles (ILV), que integrará la plataforma tecnológica suministrada por Iveco —chasis, ruedas y sistema propulsor— en factorías ubicadas en territorio español. Una de ellas ya está confirmada: la planta que Indra tiene en Gijón. La segunda, cuya localización aún no se ha desvelado, está pendiente de anuncio oficial.

Un contrato, cuatro variantes

Del total de 34 vehículos, 28 unidades se destinarán al transporte de tropas, con capacidad para diez soldados y tres tripulantes. Las seis restantes se repartirán en tres variantes adicionales: dos puestos de mando, dos vehículos de recuperación y dos ambulancias blindadas. Indra asume el diseño completo de estas tres variantes específicas, que no tienen precedente en el catálogo actual de la compañía ni en el de su socio industrial.

El proyecto se ejecuta en unión temporal de empresas (UTE) junto a Escribano Mechanical & Engineering, firma española especializada en sistemas de armas que se encargará de integrar las torres de armamento en los vehículos de transporte de tropas. Esta alianza industrial refuerza el enfoque de fabricación nacional que el Ministerio de Defensa exige en los grandes contratos de modernización de las Fuerzas Armadas.

En cuanto a las prestaciones técnicas, los vehículos podrán circular a 100 kilómetros por hora en carretera y a 10 km/h en el mar, impulsados por dos hélices independientes. Serán transportables en los aviones militares Airbus A400M, contarán con blindaje interno reforzado y estarán integrados en la plataforma tecnológica propia de Indra denominada IndraMind.

El Vacim, dentro de una estrategia más amplia

Este acuerdo no es un caso aislado. Indra lidera actualmente 17 programas especiales de modernización en el ámbito de la defensa terrestre, una posición que la sitúa como uno de los actores industriales clave en la renovación del Ejército español. Para cada uno de estos programas, la compañía está definiendo sus socios estratégicos.

Antes del acuerdo con Iveco Defence, Indra ya había anunciado una alianza con la surcoreana Hanwha para el programa del obús autopropulsado de cadenas, un contrato que supera los 4.500 millones de euros. También ha firmado un acuerdo con el gigante alemán Rheinmetall para el programa de camiones militares, vinculado a más de 1.000 millones de euros. Además, Indra y EM&E se adjudicaron el año pasado el contrato del vehículo de artillería de ruedas por unos 2.700 millones, aunque el socio tecnológico para ese programa específico todavía no ha sido comunicado.

Frank Torres, responsable de Indra Land Vehicles, subrayó que la división no está en fase de diseño estratégico, sino ya en plena ejecución de los contratos. ILV cuenta actualmente con una plantilla de unas 200 personas y prevé cerrar el año con 350 empleados. En el caso concreto del programa Vacim, se estima la creación de 200 puestos de trabajo directos y otros 400 indirectos, en línea con los compromisos adquiridos con el Ministerio de Defensa.

Capacidad exportadora, con matices

Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo con Iveco Defence es la posibilidad de exportar la variante española del vehículo anfibio a terceros países. Sin embargo, esta opción no es libre: Indra necesitará la autorización tanto de Iveco Defence como del propio Ministerio de Defensa español para cualquier operación de venta exterior. Este condicionante limita el margen de maniobra comercial de la empresa, pero también alinea el desarrollo tecnológico con los intereses estratégicos del Estado.

En conjunto, los acuerdos que Indra está cerrando en los últimos meses dibujan una hoja de ruta industrial ambiciosa: consolidar una base productiva de defensa en España que combine tecnología nacional con plataformas de socios europeos y extranjeros. La capacidad de integración y diseño queda en manos españolas; la fabricación de componentes clave, distribuida entre aliados de confianza. Si los plazos se cumplen, la Armada dispondrá de sus primeros vehículos anfibios de nueva generación antes de que acabe la década.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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