La temporada de resultados empresariales del primer trimestre arranca con fuerza en los mercados europeos. Mientras los inversores siguen pendientes de la evolución del conflicto en Oriente Próximo y su impacto sobre el precio del petróleo, los analistas de Barclays han publicado un análisis sectorial que identifica qué partes de la bolsa europea están en mejor posición para sorprender al alza cuando lleguen las cifras reales. El trabajo pone el foco en el 'momentum' positivo de los beneficios por acción (BPA), un indicador que mide la velocidad y la tendencia de crecimiento de los resultados de una empresa. Cuando ese indicador es positivo, señala una aceleración en las ganancias que históricamente tiende a traducirse en subidas bursátiles.
El dato más llamativo del informe es que los analistas del banco británico constatan que las estimaciones de crecimiento del BPA para el primer trimestre de 2026 no solo no han empeorado por las tensiones geopolíticas recientes, sino que se sitúan ligeramente por encima de los niveles previos a la escalada bélica. Para Europa, el crecimiento estimado es del 3% interanual, mientras que para Estados Unidos la cifra asciende al 14%, aunque si se excluye el sector tecnológico ese porcentaje se reduce al 3%. El paralelismo entre ambas regiones ilustra hasta qué punto la tecnología —y en especial los semiconductores— está tirando de las expectativas globales de beneficios.
Los sectores con más valores en positivo
El análisis de Barclays construye un ranking de los sectores con mayor porcentaje de compañías que muestran ese impulso favorable en sus beneficios. Cinco sectores destacan sobre el resto: semiconductores, banca, defensa, minería y energía. Lo que tienen en común es la combinación de perspectivas de crecimiento elevadas con un alto porcentaje de sus integrantes moviéndose en la dirección correcta. No es un club de empresas con buenos resultados puntuales, sino de sectores donde la tendencia es generalizada.
Los semiconductores encabezan el ranking con un dato que no deja margen a la interpretación: el 100% de las empresas europeas del sector cubiertas por Barclays presentan un momentum positivo en su BPA. El auge de la inteligencia artificial, la electrificación de la economía y la creciente demanda de chips de alto rendimiento siguen siendo los motores estructurales que explican esta fortaleza. El sector ha sabido capear las turbulencias geopolíticas recientes sin que eso haya erosionado las expectativas de beneficios, algo que resulta significativo en un entorno de elevada incertidumbre.
El sector bancario europeo ocupa la segunda posición, con un 90% de sus compañías en momentum positivo. Los bancos llevan varios trimestres beneficiándose de un entorno de tipos de interés más altos que ha engordado sus márgenes de intermediación. Aunque la volatilidad bursátil de las últimas semanas ha afectado a las cotizaciones, las perspectivas de resultados se mantienen sólidas. La banca europea afronta esta temporada de publicación de cuentas con una base de partida más fuerte que en años anteriores, lo que reduce el riesgo de decepciones.
Defensa, minería y energía completan el grupo
El sector de defensa se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la renta variable europea en los últimos años, y las estimaciones de beneficios no hacen más que confirmar esa tendencia. Cerca del 90% de las empresas europeas de defensa cubiertas por Barclays mantienen un impulso acelerado en sus resultados. El incremento generalizado de los presupuestos militares en Europa, impulsado por el contexto de seguridad continental, está generando una demanda estructural que las compañías del sector están convirtiendo en contratos y, posteriormente, en beneficios.
La minería también roza ese umbral del 90% en momentum positivo. El resurgimiento de las materias primas como variable relevante para los mercados —más allá del petróleo— está impulsando las expectativas para un sector que lleva tiempo en segundo plano. Los metales industriales, la demanda vinculada a la transición energética y la geopolítica de los recursos naturales confluyen para sostener unas perspectivas favorables que los resultados deberán confirmar o desmentir en las próximas semanas.
Cierra el grupo el sector energético, donde cerca del 90% de las empresas europeas del ramo afrontan esta temporada con un impulso positivo en sus beneficios. La evolución del precio del barril de Brent ha sido determinante: la escalada de las últimas semanas se ha trasladado directamente a las expectativas de ingresos de las petroleras, que anticipan unos resultados más contundentes de lo inicialmente previsto. El riesgo, en este caso, es que cualquier desescalada geopolítica podría revertir parte de esa mejora en las estimaciones.
Más allá de los datos sectoriales, Barclays apunta en su informe a una consideración estratégica relevante para los inversores: un posicionamiento más sólido en cartera ofrece cierto margen de maniobra durante la temporada de resultados, y la resiliencia de los beneficios será clave para sostener la demanda de opciones de venta tras las recientes subidas. En otras palabras, los mercados llegan a esta cita con valoraciones exigentes y las empresas tendrán que justificarlas con cifras. Los cinco sectores identificados por el banco británico son, al menos sobre el papel, los mejor equipados para hacerlo.