Indra está a punto de cerrar un acuerdo con Iveco Defence Vehicles (IDV), filial del grupo italiano Leonardo, para participar en el programa de blindados anfibios de la Armada española. El contrato, adjudicado a una unión temporal de empresas (UTE) formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), asciende a 374 millones de euros y supone uno de los proyectos de modernización militar más relevantes de los últimos años para las fuerzas armadas españolas.
El proyecto contempla la fabricación de 34 vehículos blindados con capacidad anfibia, distribuidos según su función operativa: 28 unidades destinadas al transporte de tropas, dos configuradas para mando y control, dos de recuperación y otras dos habilitadas como ambulancias blindadas. La diversidad de los vehículos refleja la ambición del programa, diseñado para dotar al Cuerpo de Infantería de Marina de capacidades modernas y versátiles en escenarios complejos.
Un préstamo público para arrancar el programa
Para facilitar la puesta en marcha del contrato, el Gobierno español concedió en octubre del año pasado un préstamo sin intereses de 150 millones de euros a la UTE de Indra y EM&E. Esta financiación pública a coste cero tiene como objetivo prefinanciar el programa y permitir a las empresas adjudicatarias comenzar los trabajos sin asumir una carga financiera inicial excesiva, algo habitual en grandes contratos de defensa con ciclos de producción largos.
El consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, confirmó que la negociación con Iveco está en fase final durante su participación en el foro Wake Up Spain!, organizado por el diario El Español. Sus declaraciones apuntan a que el cierre del acuerdo es cuestión de tiempo, lo que abriría la puerta a una colaboración industrial entre dos empresas con capacidades complementarias en el sector de vehículos de combate.
Indra teje una red de alianzas estratégicas en defensa
El acuerdo con Iveco se enmarca en una estrategia más amplia de Indra, que en los últimos meses ha acelerado la firma de alianzas industriales para posicionarse como actor central en los programas de rearme y modernización del Ministerio de Defensa. La compañía española no actúa en solitario, sino que construye consorcios con socios tecnológicos de primer nivel para ganar contratos de gran envergadura.
En esa línea, Indra ha suscrito varios acuerdos con la alemana Rheinmetall. Ambas compañías colaboran para optar al contrato de camiones militares publicado por Defensa a comienzos de mayo, un programa licitado por 1.040 millones de euros dividido en dos lotes. El primero, dotado con 36,5 millones, cubre camiones de vadeo sin preparación para entornos con agua salada. El segundo, el de mayor peso económico con 1.004 millones, se centra en vehículos todoterreno de uso general. Indra concurrirá al primer lote en UTE con Rheinmetall y al segundo junto a Rheinmetall y MAN.
Otro acuerdo relevante es el que Indra firmó el mes pasado con la surcoreana Hanwha para el programa de artillería de cadenas, adjudicado también en UTE con EM&E y licitado por un importe de 4.554 millones de euros. La colaboración con Hanwha, uno de los grandes fabricantes de sistemas de artillería del mundo, refuerza la dimensión internacional de la estrategia de alianzas de Indra y evidencia el interés de empresas extranjeras por el mercado de defensa español, que ha ganado atractivo tras el compromiso del Gobierno con el aumento del gasto militar.
El contrato de camiones: más candidatos en liza
El megacontrato de camiones militares suma candidatos. El Ministerio de Defensa ha admitido finalmente las candidaturas de Daimler Truck —conocida por la marca Mercedes— y de EM&E para ambos lotes. En total, las empresas postuladas para los dos lotes incluyen a la turca BMC Otomotiv, Daimler Truck, EM&E e Iveco Defence Vehicles. Por su parte, Scania y Volvo solo aspiran al segundo lote, el de mayor cuantía.
La participación de Iveco en el contrato de camiones introduce un elemento de interés adicional: la empresa italiana es al mismo tiempo socio potencial de Indra en los blindados anfibios y competidora en el proceso de licitación de camiones, lo que ilustra la complejidad de las relaciones industriales en el sector de la defensa, donde las alianzas y la competencia coexisten con frecuencia en función del programa concreto.
El conjunto de estos movimientos dibuja un sector de defensa español en plena efervescencia, impulsado por el aumento sostenido del presupuesto militar y la presión de los compromisos con la OTAN para elevar el gasto al 2% del PIB. Indra, con su posición como principal empresa tecnológica de defensa del país, aspira a liderar buena parte de esa transformación apoyándose en alianzas que combinan capacidad industrial nacional con tecnología extranjera de vanguardia.