La Generación Z, compuesta por jóvenes de entre 17 y 30 años, está transformando el panorama gastronómico con hábitos que desafían estereotipos comunes. Contrario al mito de juventud precaria y conformista, este grupo mantiene un gasto habitual en restauración, destinando entre 8 y 19 euros por salida, y con un 42,5% que sale a comer fuera entre dos y tres veces por semana. Esta pauta confirma al sector hostelero como una prioridad financiera para ellos, según revela el informe *Así come la Gen Z* de Ansón+Bonet y Mazinn.
Los jóvenes utilizan TikTok como su principal herramienta para decidir dónde comer, superando a Google Maps, con un 56% que prefiere contenido generado por usuarios para evaluar restaurantes. Esto representa un cambio hacia la búsqueda de experiencias auténticas y visuales, desplazando la comunicación oficial por la opinión directa y creativa de la comunidad. El contenido en vídeo es ahora imprescindible para captar la atención de estos consumidores.
El informe destaca que esta generación incorpora el acto de comer fuera como parte esencial de su vida diaria, no solo en ocasiones especiales. Buscan un equilibrio que denominan "bienestar sin restricciones", priorizando alimentos saludables pero sin renunciar a platos que contengan grasas o calorías, siempre que los ingredientes sean naturales y trazables. Ejemplos como cadenas Honest Greens o Relleno muestran cómo la calidad del producto está en el centro de sus elecciones.
En paralelo, se observa una evolución en el consumo de alcohol. La Generación Z opta por beber menos y mejor, con un 26,3% que no toma alcohol en comidas sociales y alrededor de un 20% que prefiere solo una copa de calidad en ocasiones especiales. Este cambio impulsa una sofisticación en las bebidas, con coctelerías y locales premium que apuestan por un consumo lento y exclusivo, en la línea de la tendencia NoLo, que promueve bebidas de baja graduación o sin alcohol.
Un fenómeno clave es la influencia creciente del supermercado como opción de comida rápida. Los jóvenes recurren cada vez más a platos preparados del retail, que se posiciona como competidor directo de la restauración tradicional. Este contexto obliga al sector a revisar sus estrategias de calidad y precio para no perder clientes ante la comodidad y eficiencia logística del supermercado. El desafío es considerable porque el fast food pierde su histórica ventaja del precio.
En cuanto a la digitalización del servicio en restaurante, el estudio identifica que el 58% de la Generación Z prefiere el trato directo y servicio en mesa tradicional por encima de innovaciones tecnológicas. Sin embargo, esta preferencia no rechaza la tecnología per se, sino que valoran cuando esta facilita realmente la experiencia, mientras detectan y rechazan usos que solo buscan reducir costes de personal. Así, el factor humano se posiciona como un elemento diferencial frente a un mundo cada vez más automatizado.
Dos tendencias culturales marcan la actitud gastronómica de la Generación Z. Por un lado, el "Newstalgic", que combina la búsqueda de novedades y descubrimiento con la apreciación por lo auténtico y clásico desde un enfoque estético. Por otro, el "Back to Basics", donde prevalece el valor por la calidad intrínseca y la fidelidad a locales tradicionales con buen servicio humano, en lo que implica una preferencia por recomendaciones personales sobre comunicaciones digitales.
Este informe, que también recoge testimonios de expertos del sector como Oriol de Pablo (Vicio), Telmo Palgaday (UniverXO) y Nino Redruello (Familia La Ancha), subraya el impacto real de esta generación en la industria gastronómica. Entender sus preferencias y dinámicas es vital para quienes operan en el sector, desde cadenas hasta pequeños restaurantes y supermercados.
Para profundizar en las tendencias y datos del estudio, el informe completo está disponible a través de Mazinn y Ansón+Bonet, donde también se analizan casos de éxito y nuevas propuestas para capturar a este público joven con enorme potencial.
La Generación Z está redefiniendo cómo, dónde y por qué consumir gastronomía en España, marcando un camino que irradia innovación, salud y autenticidad a toda la industria.