El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, anunció este lunes que el Ejecutivo remitirá el jueves a la Comisión Europea el informe de progreso del plan fiscal estructural de medio plazo, el documento con el que España acredita ante Bruselas su cumplimiento de las reglas de reducción de deuda y déficit público. El avance se produjo en el marco del Invest in Spain Summit, la segunda cumbre organizada por el Gobierno para atraer inversión extranjera directa al país.
El documento que se enviará a las autoridades comunitarias incorpora una actualización del escenario económico que refleja la incertidumbre global generada por el conflicto en Oriente Próximo. Sin embargo, Cuerpo quiso rebajar las expectativas sobre la magnitud de los cambios: las cifras del jueves son, en sus propias palabras, el paso previo a una revisión más profunda que llegará a finales de junio, una vez que se despeje parte de la niebla sobre el impacto real de la guerra en Irán en la economía española.
La revisión macroeconómica, para finales de junio
El ministro fue claro al señalar que es demasiado pronto para cuantificar el efecto del conflicto bélico sobre el crecimiento del PIB o sobre la inflación. Apuntó que será a finales de junio cuando el Gobierno actualizará de forma definitiva el cuadro macroeconómico, la hoja de ruta numérica que sirve de base para elaborar los Presupuestos Generales del Estado. Ese plazo, con un verano por medio, hace prácticamente inviable tramitar unas cuentas públicas nuevas antes de que acabe el año, lo que alimenta los pronósticos de una nueva prórroga presupuestaria.
En sus últimas previsiones oficiales, el Gobierno estimaba un crecimiento del PIB del 2,2% para 2025, lo que permitiría a España encadenar cinco años consecutivos liderando el crecimiento económico en la Unión Europea. Para 2027, la estimación se situaba en el 2,1%. Esas cifras fueron elaboradas antes del estallido de la guerra en Irán y del posterior repunte del precio de la energía a nivel global.
Para mitigar ese impacto, el Ejecutivo activó un plan anticrisis con 80 medidas y una dotación de 5.000 millones de euros, centradas en rebajas fiscales y subvenciones a los combustibles. El objetivo declarado del plan es evitar que el encarecimiento de la energía acabe trasladándose a los precios de la cesta básica. Cuerpo citó en este punto un análisis de CaixaBank Research sobre el comportamiento de los precios de los alimentos tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, que mostró que el impacto en la cesta básica se prolongó entre seis y doce meses desde el inicio del conflicto.
El ministro también puso sobre la mesa la rapidez con la que están cambiando los escenarios de los organismos internacionales. Recordó que el Fondo Monetario Internacional planteó hace pocas semanas tres escenarios posibles y que, días después, ya se había desplazado del central hacia uno más adverso. En la misma línea, la Agencia Internacional de la Energía ha advertido de que la situación podría acercarse incluso al escenario más severo. Un contexto, en definitiva, que se actualiza semana a semana.
El Invest in Spain Summit, con 75 multinacionales
El anuncio de Cuerpo se produjo en paralelo al desarrollo del Invest in Spain Summit, donde el presidente Pedro Sánchez trató de convencer a los responsables de 75 multinacionales extranjeras de que España es el destino idóneo para sus inversiones en un entorno geopolítico marcado por la guerra comercial impulsada por la administración Trump y por la incertidumbre energética. El acto tuvo lugar en el Teatro Real de Madrid y fue clausurado por el rey Felipe VI.
Sánchez subrayó que España ha generado la mitad del empleo creado en toda la UE en los últimos años, que cuenta con suministro energético garantizado gracias a las renovables y que registra un nivel de deuda por debajo de la media mundial por primera vez en seis décadas. En la primera edición de la cumbre se obtuvieron compromisos de inversión por 4.400 millones de euros, y el Ejecutivo aspira a superar esa cifra en esta convocatoria.
La delegación más numerosa es la estadounidense, con 19 empresas, seguida por China con 8, Japón con 7 y Francia y Reino Unido con 5 y 4 respectivamente. Ese protagonismo de las compañías de Estados Unidos responde al salto que experimentó la inversión directa procedente de ese país en 2024, cuando alcanzó los 10.008 millones de euros, un tercio del total recibido por España, impulsado en gran parte por compromisos plurianuales de gigantes tecnológicos como Amazon y Microsoft. Cuerpo destacó que Estados Unidos es simultáneamente el principal origen de inversión extranjera en España y el principal destino de las inversiones españolas en el exterior, una relación de doble sentido que el Gobierno quiere consolidar pese a las tensiones arancelarias.