El negocio de banca de inversión en España comenzó 2026 con un impulso notable. Entre enero y marzo, las comisiones del sector alcanzaron los 350 millones de euros, lo que supone un incremento del 26% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos de la consultora Dealogic. El crecimiento se produjo a pesar de la guerra desencadenada en Irán por Estados Unidos e Israel, un conflicto que aún no ha descarrilado las grandes operaciones corporativas, aunque los mercados de crédito ya empiezan a acusar su impacto.
El podio del trimestre lo ocupan JP Morgan con 38,9 millones de euros en comisiones estimadas, prácticamente empatado con Santander (37,2 millones), mientras que Citi se sitúa en tercera posición con 27,7 millones. Estas cifras agregan ingresos en cuatro áreas clave: fusiones y adquisiciones, mercados de renta variable, bonos y créditos apalancados. Los tres bancos coincidieron en una de las operaciones estrella del trimestre: la venta de Urbaser por parte de la gestora Platinum al consorcio formado por Blackstone y EQT, una transacción que se cerró con importantes plusvalías tras años de intentos.
Precisamente las fusiones y adquisiciones fueron el motor del trimestre. Las comisiones en esta área se duplicaron hasta rozar los 170 millones de euros, impulsadas por operaciones de gran envergadura como la de Urbaser o la venta de Fidere (Blackstone a Brookfield). Según datos de TTR Data, aunque el número de transacciones cayó un 18% hasta unas 700, su valor se disparó un 64% superando los 36.000 millones de euros. Ignacio Domínguez-Adame, responsable de Santander CIB en Europa, señala que el volumen creció de forma significativa gracias a operaciones de mayor tamaño. Un ejemplo claro es la compra del estadounidense Webster por parte del propio Santander por más de 10.000 millones de euros.
El panorama, no obstante, no está exento de incertidumbre. La duración del conflicto en Irán será determinante para el ritmo de la actividad en los próximos meses. Domínguez-Adame apunta que la tensión geopolítica genera cautela sobre todo entre los fondos de private equity, que están girando hacia sectores más defensivos, mientras los inversores industriales mantienen sus planes activos. Entre las operaciones transformacionales en el horizonte figuran la de Puig con Estée Lauder y una posible integración en el negocio de refinado entre Moeve y Galp. Ignacio de la Colina, presidente de JP Morgan en España, se muestra optimista y señala una tendencia clara hacia la creación de compañías de mayor escala para ganar eficiencia y capacidad competitiva.
En renta variable, las comisiones subieron un 16% hasta superar los 23 millones de euros, gracias a operaciones como la venta del 11,4% de Naturgy por parte de BlackRock —que supuso su salida del accionariado de la energética— y la ampliación de capital acelerada de Merlin por unos 800 millones. Las potenciales salidas a Bolsa de Digi y TSK en las próximas semanas podrían dar un empujón adicional, aunque dependerán de la evolución del conflicto en Oriente Próximo. Jorge Ramos, responsable de banca de inversión de Citi en España y Portugal, advierte de que la clave será identificar las ventanas de ejecución adecuadas en un entorno muy cambiante.
El mercado de deuda resistió con un descenso contenido del 7% en ingresos, hasta los 127 millones de euros, gracias fundamentalmente a la actividad del Tesoro Público español, que compensó la práctica paralización de las emisiones corporativas desde el estallido de la guerra. El directivo de JP Morgan reconoce que el impacto del conflicto en los mercados de crédito aún no se ha manifestado con toda su magnitud y anticipa un escenario de mayor coste de financiación, presión inflacionaria y riesgo de recesión. El Santander lidera este apartado con amplia ventaja, en parte porque actúa como asesor en las colocaciones de su propia deuda.
Por último, la financiación apalancada mantuvo un nivel de actividad relevante, apoyada en flujos de capital significativos y unos diferenciales que se sitúan en mínimos históricos. Entre las operaciones más destacadas figuran las refinanciaciones de la Universidad Europea, coordinada por Santander, y las de Zegona para optimizar la financiación de Vodafone España y de Gestamp. Grifols también accedió a este mercado, demostrando que sigue abierto para determinados emisores pese al contexto de incertidumbre global.