Jeff Bezos, fundador y presidente ejecutivo de Amazon, ha manifestado su apoyo a eliminar el impuesto federal sobre la renta para la mitad de la población estadounidense con menores ingresos. En una entrevista con Andrew Ross Sorkin en CNBC, Bezos afirmó que este segmento aporta solo un 3% del total recaudado por este impuesto, una contribución que considera irrelevante para el gobierno.
Según Bezos, personas como una enfermera que gana 75.000 dólares al año no deberían destinar parte de sus ingresos al pago de impuestos federales. «No tiene sentido pedirle a una enfermera de Queens que le envíe dinero a Washington; más bien, deberían pedirle disculpas», señaló. Aunque no ofreció detalles sobre cómo implementar esta medida, aseguró que luchará para que se haga realidad.
Bezos se encuentra dentro del 1% de los contribuyentes con mayores rentas, que aportan cerca del 40% del impuesto federal sobre la renta. En contraste, la mitad inferior de los contribuyentes, con ingresos brutos ajustados que rondan los 54.000 dólares en 2023 según la Tax Foundation, paga apenas el 3%. Esta división refleja las grandes diferencias económicas que atraviesa Estados Unidos.
Dos economías paralelas en EE. UU.
Esta división se refleja en la llamada "economía en forma de K": un grupo que avanza con mercados y salarios al alza y otro que sufre por la inflación y los altos costes de vida. Aunque la carga fiscal sobre la mitad inferior es menor, muchos enfrentan dificultades para cubrir sus gastos básicos, una realidad que el propio Bezos reconoció en la entrevista.
La desigualdad persiste también en los impuestos pagados. El 1% más rico no solo gana una proporción mayor del ingreso bruto ajustado (casi el 21% en 2023), sino que paga una proporción desproporcionada de impuestos sobre la renta (cerca del 38%). Mientras tanto, la mitad con menores ingresos representa el 12% del total del ingreso, pero solo aporta el 3% del impuesto sobre la renta.
Varios estados con gobiernos demócratas están evaluando subir los impuestos a los más ricos. De igual forma, legisladores a nivel federal han propuesto reducir la carga fiscal para los más pobres, configurando un debate sobre la justicia impositiva y el papel que deben jugar los grandes contribuyentes.
Más allá de los impuestos sobre la renta
Es importante considerar que el impuesto sobre la renta no es la única carga fiscal. Las contribuciones a la Seguridad Social afectan principalmente a quienes ganan menos, ya que estas dejan de aplicarse a ingresos superiores a 184.500 dólares. Además, los hogares con bajos ingresos destinan una proporción mayor de sus recursos a impuestos sobre las ventas, lo que agrava su situación fiscal relativa.
En conjunto, teniendo en cuenta tributación federal, estatal y local, el 1% más rico aporta alrededor del 24% de los impuestos totales en Estados Unidos, ligeramente superior a su proporción de ingresos. Sin embargo, no se contemplan beneficios fiscales derivados de la «ganancia de capital no realizada», que suelen aprovecharse especialmente los más acaudalados.
Reacciones y contexto político
Las declaraciones de Bezos han recibido críticas en redes sociales y en medios estadounidenses. David Horsey, columnista del Seattle Times, se mostró sarcástico sobre sus comentarios, especialmente tras el traslado de Bezos a Miami, un estado sin impuestos sobre la renta estatal.
La relación de Bezos con el expresidente Donald Trump también ha sido foco de controversia, tras elogiar su segundo mandato. Además, Amazon enfrenta críticas por el bajo impuesto corporativo que paga (1,4% en lugar del 21% oficial), y por recibir subvenciones fiscales millonarias, lo que ha generado debate en torno a la responsabilidad fiscal del gigante tecnológico.
La situación fiscal de los estadounidenses sigue siendo un tema central en la agenda pública, con Bezos aportando una perspectiva polémica que reaviva el debate sobre cómo equilibrar carga tributaria y equidad social en un país marcado por grandes brechas económicas.