El pasado viernes, Manuel Ampudia Feliz, residente en Villaverde de la Marina, en Villaviciosa, vivió una situación crítica tras la picadura de una víbora venenosa que le llevó a ser ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Cabueñes, en Gijón. El hombre, conocido por su dedicación como criador de Pastores Ovejeros Australianos (Australian Shepherd), sufrió una parada cardiorrespiratoria a consecuencia del envenenamiento, una complicación grave que puso en riesgo su vida.
La rápida intervención médica fue clave para que Manuel superase la crisis. Según fuentes médicas, la rapidez en llevar al paciente al hospital y la posterior atención en la UCI evitaron un desenlace fatal. La víctima se encuentra ahora en fase de recuperación estable, aunque permanecerá bajo observación para controlar posibles secuelas.
Las víboras más comunes en Asturias son la víbora áspid y la víbora bermeja, cuyo veneno puede provocar desde inflamación y dolor local hasta reacciones sistémicas severas, incluyendo fallo respiratorio y circulatorio, como en el caso de Manuel. Aunque las picaduras de serpientes venenosas no son habituales en la región, estos incidentes ponen de manifiesto la importancia de la prevención y la atención inmediata.
Este episodio ha generado preocupación en la comarca de Villaviciosa, especialmente entre quienes realizan actividades al aire libre o trabajan con animales en el campo, donde la presencia de estos reptiles es más frecuente. Los expertos recomiendan extremar las precauciones, como usar ropa protectora y estar atentos al entorno, para evitar encuentros accidentales.
El Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA) recuerda que en caso de picadura es fundamental no realizar torniquetes ni intentar extraer el veneno mediante métodos caseros. La recomendación es acudir lo antes posible a un centro sanitario para recibir el tratamiento adecuado, que puede incluir la administración de antídotos específicos y cuidados intensivos.
Además de la atención médica inmediata, la prevención pasa también por el conocimiento y respeto de la fauna autóctona. La víbora tiene un rol en el ecosistema local, ayudando a controlar poblaciones de roedores, pero evitar el contacto es crucial para reducir riesgos. La documentación científica apunta a que la mayoría de las mordeduras ocurren cuando las serpientes son molestas o sorprendidas accidentalmente.
En el caso de Manuel Ampudia, su experiencia ha servido para concienciar sobre la peligrosidad de estas picaduras y la importancia de una respuesta rápida y profesional. Sus familiares y allegados agradecen el apoyo recibido y esperan que su recuperación continue sin contratiempos.
Este incidente también ha motivado a las autoridades sanitarias y ambientales a reforzar campañas de información dirigidas a la población rural y aficionados a la naturaleza en Asturias, recordando las medidas de autoprotección y la necesidad de actuar con precaución ante la presencia de animales venenosos.
Los centros de salud de la región están equipados para atender estas emergencias y cuentan con protocolos para gestionar casos de envenenamiento por picaduras de serpientes, tal como señalan los expertos en toxicología y medicina de urgencias.
Mientras tanto, la comunidad de Villaviciosa muestra solidaridad con Manuel, esperando que su caso abra camino a una mayor difusión de normas básicas para evitar incidentes similares en el futuro.
Para más información sobre cómo actuar ante estas situaciones, el Servicio de Salud del Principado dispone de recursos en su página oficial, donde se detallan los pasos a seguir y los síntomas que alertan de gravedad en una picadura venenosa.
Este caso recuerda la importancia de combinar respeto al entorno natural con la precaución sanitaria, para disfrutar del campo sin riesgos innecesarios.
Más datos sobre la incidencia de picaduras en España y protocolos de atención están disponibles en el Ministerio de Sanidad y en organismos especializados en salud pública y protección civil. Así mismo, expertos recomiendan siempre contar con un botiquín básico y conocimiento de primeros auxilios cuando se practican actividades al aire libre.
La historia de Manuel Ampudia es un llamado a la atención y la prevención, especialmente relevante para quienes conviven o transitan por áreas de alto riesgo en Asturias y otras zonas donde habitan estas especies venenosas.