Los accionistas del banco estadounidense Webster respaldaron este martes la propuesta de compra presentada por Santander, por un importe de 12.200 millones de dólares (unos 10.300 millones de euros). La votación se realizó mediante una junta extraordinaria virtual que sorprendió por su brevedad, ya que duró únicamente seis minutos.
La reunión comenzó a las 09:00 hora local (15:00 en España) y estuvo abierta al público, aunque no hubo discursos ni intervenciones por parte de los directivos o inversores, dada la naturaleza especial del encuentro. John Ciulla, presidente y CEO de Webster, expuso los tres puntos sometidos a votación: la operación de compra, las compensaciones para algunos ejecutivos vinculadas a la compra y posibles ajustes en los términos de la transacción.
El consejo de administración de Webster, que ya había mostrado su apoyo a la operación, reiteró su recomendación favorable para la aprobación de estos puntos. Para validar la adquisición, era necesario contar con el voto positivo de la mayoría del capital social, un requisito que se cumplió rápidamente.
Entre los principales accionistas de Webster destacan fondos institucionales como Vanguard, con un 10,55%, BlackRock, con un 8,4%, y Fidelity, con un 5,8%, que jugaron un papel decisivo en respaldar la oferta.
Este visto bueno llega tras la aprobación previa por parte de los accionistas de Santander en su junta ordinaria en marzo, un paso imprescindible para que la compra pudiera avanzar. Durante las semanas anteriores, algunos accionistas de Webster se mostraron en contra y acudieron a tribunales solicitando medidas cautelares para retrasar la votación, pero finalmente no lograron impedir la aprobación.
Con las dos partes ya alineadas, Santander espera ahora recibir los permisos regulatorios necesarios para cerrar la adquisición a lo largo de la segunda mitad del año. Fuentes del banco español destacaron que esta compra supone un avance significativo para su expansión en Estados Unidos, donde Santander ha operado por más de dos décadas.
Además, confiaron en que el nuevo banco minorista y comercial resultante permitirá alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible próxima al 18 % para 2028, lo que refleja el potencial de la operación para fortalecer la presencia del grupo en el mercado estadounidense.
Esta transacción forma parte de la estrategia de Santander para consolidarse como uno de los principales actores bancarios en Estados Unidos, un mercado clave por su tamaño y dinamismo. La confirmación por parte de los accionistas de Webster despeja así una de las mayores incertidumbres en torno a la compra y marca un hito esencial para la continuidad del proceso.
Se espera que en los próximos días se conozcan los porcentajes definitivos de aceptación, aunque la ventana para emitir votos podría extenderse hasta tres jornadas tras la junta. Santander mantiene el objetivo de finalizar la integración durante el segundo semestre de este año, subrayando la relevancia de la operación para sus planes globales.
Para más detalles y actualizaciones sobre esta operación se pueden consultar las fuentes oficiales de ambos bancos y análisis en medios especializados como Expansión o la Comisión Nacional del Mercado de Valores.