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Deloitte crea la figura del CTO para acelerar la IA

La firma reorganiza su Comité Ejecutivo antes de que Ana Torrens asuma la presidencia en junio de 2026.

Por Carlos García·viernes, 24 de abril de 2026Actualizado hace 2 h·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Deloitte crea la figura del CTO para acelerar la IA · El Diario Joven

Deloitte España ha comunicado a sus socios una reorganización en profundidad de su Comité Ejecutivo que entrará en vigor el próximo 1 de junio de 2026, cuando Ana Torrens asuma la presidencia de la firma. Los cambios afectan a tres de sus cuatro líneas de negocio y tienen como hilo conductor un objetivo claro: acelerar la adopción de la inteligencia artificial y preparar la estructura interna para competir en un entorno de consultoría cada vez más tecnológico.

El cambio más llamativo es la creación de un puesto hasta ahora inexistente en la organización: el de Chief Transformation Officer (CTO). Este rol recaerá en Carmen Sánchez-Tenorio, que hasta ahora lideraba el área de tecnología y transformación (T&T). Su nueva misión será impulsar la transformación del negocio desde una perspectiva transversal, con la inteligencia artificial como palanca central. La decisión refleja una tendencia cada vez más extendida entre las grandes firmas de servicios profesionales, que están elevando la transformación digital al mismo nivel estratégico que las divisiones de negocio tradicionales.

Con Sánchez-Tenorio ascendiendo a ese nuevo rol, alguien tiene que ocupar su sitio al frente de T&T. Ese relevo lo asumirá Xavier Gracia, que toma así el control de una de las áreas con mayor proyección de crecimiento dentro de la firma. La tecnología y la transformación llevan años siendo el motor de ingresos en las grandes consultoras, y el nombramiento de Gracia apunta a que Deloitte quiere mantener esa inercia con un perfil de gestión consolidado.

Relevos en auditoría y en la división de estrategia

El cambio de presidencia también genera un efecto dominó en otras áreas. Ana Torrens, que hasta ahora lideraba audit & assurance —auditoría y aseguramiento—, tendrá que dejar ese puesto al asumir la presidencia. La sustitución recae en Francesc Ganyet, que tomará las riendas de la división de auditoría en un momento en que el sector está bajo escrutinio regulatorio creciente, tanto a nivel nacional como europeo.

En el área de estrategia, riesgos y transacciones (SRT), el testigo pasa de Senén Touza a Gerard Sanz. Touza no abandona la firma, sino que asumirá funciones de coordinación del negocio a escala europea dentro de esa misma área, lo que supone un movimiento lateral con proyección internacional. Este tipo de reubicaciones en estructuras globales es habitual en las Big Four cuando un directivo de primer nivel libera su posición en el mercado local.

Las otras dos divisiones mantienen su liderazgo sin cambios. Enrique Gutiérrez seguirá al frente de fiscal y legal, y Juan Pérez de Ayala continuará como responsable de growth. La estabilidad en estas dos áreas sugiere que la reorganización responde principalmente a la transición de presidencia y a la apuesta estratégica por la transformación digital, no a una revisión estructural de todo el modelo de negocio.

El contexto: una firma en máximos históricos

La reorganización llega en un momento especialmente favorable para Deloitte España. La firma cerró su último ejercicio fiscal —finalizado en mayo de 2025— con una facturación de 1.288 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 9,5% respecto al año anterior. Con esas cifras, se consolida como la consultora que más factura en España, por delante del resto de firmas del sector.

Ese crecimiento no es ajeno al contexto. Las empresas españolas llevan varios ejercicios invirtiendo de forma sostenida en transformación digital, cumplimiento normativo y gestión de riesgos, tres áreas en las que Deloitte tiene posiciones fuertes. La apuesta por crear una figura específica de CTO puede leerse también como una señal hacia el mercado: la firma no solo asesora a sus clientes en procesos de transformación, sino que está dispuesta a aplicar esa lógica a su propia organización.

La llegada de Ana Torrens a la presidencia marca el inicio de un nuevo ciclo para la organización. Su trayectoria en auditoría le da una base sólida en rigor técnico, pero la estructura que hereda estará claramente orientada hacia la tecnología y la IA. La creación del CTO como figura independiente y la renovación de varios liderazgos clave indican que su mandato arranca con una hoja de ruta ya trazada: crecer, transformarse y hacerlo más deprisa que la competencia.

En un mercado donde las Big Four —Deloitte, PwC, KPMG y EY— compiten palmo a palmo por talento, clientes y posicionamiento en IA, los movimientos internos de este tipo tienen un peso estratégico que va más allá de los organigramas. La pregunta ahora es si esta nueva arquitectura directiva será suficiente para mantener el liderazgo en facturación y, sobre todo, para capitalizar la ola de inversión en inteligencia artificial que está reconfigurando el sector de la consultoría a nivel global.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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