La Federación Internacional del Automóvil ha dado luz verde a Honda para que pueda aplicar modificaciones en su unidad de potencia de cara al Gran Premio de Miami, previsto del 1 al 3 de mayo. Se trata de cambios orientados a resolver los graves problemas de vibraciones que han lastrado al equipo Aston Martin y a Fernando Alonso desde el arranque de la temporada 2026, según ha avanzado The Race.
El reglamento técnico de la FIA distingue entre mejoras de rendimiento puro —reguladas por el programa ADUO del nuevo marco normativo— y actualizaciones de fiabilidad. Estas últimas pueden introducirse fuera del calendario habitual siempre que se demuestre que las modificaciones atienden a cuestiones de seguridad o prevención de roturas. Es precisamente ese resquicio el que permite a Honda actuar antes de lo esperado, sin tener que esperar al paquete completo de evolución.
Un motor limitado por precaución
El problema de fondo es conocido: las vibraciones masivas del propulsor japonés obligan al equipo a rodar en un modo conservador, unas 1.000 revoluciones por minuto por debajo de lo que alcanzan sus rivales. Mientras el resto de la parrilla exprime sus motores hasta las 12.500 rpm, Aston Martin se ve forzada a quedarse en torno a las 11.500 rpm. Esa diferencia se traduce en un déficit estimado de entre 40 y 50 CV, una cifra brutal que explica buena parte de los 3,5 segundos de desventaja respecto a los coches de cabeza en tiempos medios de vuelta.
Si las modificaciones logran controlar las vibraciones, el beneficio sería doble: por un lado, se evitarían las roturas que también afectan a componentes como las baterías del sistema híbrido; por otro, se podría subir el régimen de giro y, con ello, recuperar una parte significativa de la potencia perdida.
Un parche necesario, no un milagro
Conviene moderar las expectativas. Lo que llegará a Miami es una primera intervención de urgencia, no un rediseño integral del motor. Según la información publicada, Honda todavía necesitará meses para producir una unidad de potencia genuinamente nueva. La especificación realmente renovada estaría prevista para el Gran Premio de Silverstone en julio, momento en el que ya se aplicarían las mejoras contempladas dentro del programa ADUO y que podrían acercar al equipo al ritmo de sus competidores directos.
Pedro de la Rosa, que colabora con Aston Martin, ya había señalado esta vía durante los test de Bahréin: la normativa de la FIA permite cambiar componentes por motivos de fiabilidad independientemente del impacto que tengan en el rendimiento del coche. Es decir, si la solución a un problema de seguridad conlleva ir más rápido, eso es perfectamente legal.
Alonso y Aston Martin, a la espera de resultados
Para Fernando Alonso y para el equipo que dirige Adrian Newey, cualquier avance es bienvenido tras un inicio de temporada marcado por los abandonos y la falta de competitividad. El Gran Premio de Miami, que será la primera cita del campeonato tras el parón provocado por la crisis en el Golfo Pérsico, se presenta como el primer examen real de si Honda puede empezar a revertir la situación. No se espera un salto milagroso, pero sí los primeros indicios de que la dirección es la correcta.