La firma de capital riesgo española MCH ha emergido como uno de los cuatro finalistas en la puja por el negocio español de Curia, una empresa biofarmacéutica estadounidense especializada en fabricación por contrato para terceros (CDMO). MCH participa en esta operación en colaboración con Gerardo Gutiérrez, fundador del negocio, lo que refuerza su posición ante la competencia formada por Apheon, Keensight y ProA Capital.
Curia España es una filial de Curia, propiedad de los fondos estadounidenses Carlyle y GTCR. La empresa enfocada en CDMO cuenta con una fuerte presencia en España y es reconocida entre los diez principales fabricantes biofarmacéuticos del mundo en este segmento. Su sede central en Boecillo (Valladolid) desarrolla principios activos esteroideos, una especialidad exclusiva en nuestro país, y complementa su actividad con centros en León y Zamora dedicados a I+D en biotecnología y fermentación.
El proceso de venta, impulsado desde comienzos de 2024, está gestionado por Rothschild y es conocido internamente como Proyecto Compass. Tras estudiar el negocio con detalle, los finalistas deben entregar sus ofertas vinculantes durante esta semana, aunque el calendario podría extenderse ligeramente. Según fuentes del mercado, las propuestas económicas estarían en torno a los 350 millones de euros, cifra algo inferior a los 400 millones de dólares inicialmente estimados.
El valor del grupo español se analiza en función de su EBITDA, que los vendedores sitúan en 50 millones de dólares, aunque algunas valoraciones señalan que podría ser más realista una cifra cercana a 35 millones. En el sector CDMO, es común que las valoraciones se multipliquen en índices de doble dígito sobre el EBITDA, ajustando las expectativas a la naturaleza y posicionamiento estratégico de la compañía.
MCH no solo aporta el respaldo financiero sino también la experiencia de Gerardo Gutiérrez, inversor habitual en esta firma de capital riesgo y fundador original de la compañía cuando aún formaba parte de Grupo Gadea, antes de su venta a AMRI y la posterior compra mayoritaria por parte de Carlyle y GTCR. Esta alianza ha sido un factor relevante para entender la estrategia de compra y la confianza inversora en la operación.
La empresa Curia España emplea a aproximadamente 400 personas, manteniendo su actividad clave en producción y desarrollo farmacéutico. Su importancia en el tejido industrial farmacéutico español radica en su liderazgo en API esteroideos y su capacidad para generar innovación biotecnológica, puntos que también condicionan el interés de los compradores.
El desenlace del proceso será determinante para el futuro de Curia España en un mercado que demanda cada vez más servicios especializados en CDMO. Tras descartar Advent, los fondos restantes enfrentan una negociación que podría reconfigurar el panorama de la industria farmacéutica local.
Este caso refleja la relevancia creciente de la inversión en biotecnología y fabricación por contrato, sectores donde España busca posicionarse como un polo competitivo a nivel global. La definición del nuevo propietario marcará un hito en la consolidación del mercado biofarmacéutico nacional.
Para más información sobre esta operación, puede consultarse la cobertura en Expansión y detalles sobre el sector CDMO en fuentes especializadas como Pharma Manufacturing.