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Alcaraz pasa a octavos del Godó con susto en la muñeca

El número dos del mundo supera a Virtanen (6-4 y 6-2) y espera a Machac el jueves para seguir su camino al liderato mundial.

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Alcaraz pasa a octavos del Godó con susto en la muñeca · El Diario Joven

Carlos Alcaraz arrancó su participación en el Open Banc Sabadell – Trofeo Conde de Godó con una victoria trabajada ante el finlandés Otto Virtanen por 6-4 y 6-2 en la pista Rafa Nadal del Real Club de Tenis Barcelona. El partido, disputado el martes, tuvo más tensión de la esperada para el número dos del mundo, sobre todo por un momento de inquietud físico que encendió las alarmas en las gradas.

El encuentro tuvo dos mitades radicalmente distintas. En la primera parte, Virtanen —procedente de la fase clasificatoria— salió a romper el partido desde el primer punto. Sus saques superaban los 232 kilómetros por hora, lo que hizo prácticamente imposible que Alcaraz encontrara opciones de rotura. El murciano acusó la falta de rodaje en tierra batida: había llegado a Barcelona sin haber entrenado en la superficie durante la semana previa, y se notó. El finlandés imponía su juego de potencia y no daba margen de reacción.

El momento más tenso llegó cuando Alcaraz solicitó la presencia del fisioterapeuta para que le vendara la muñeca derecha. La imagen del campeón con la mano inmovilizada generó inquietud inmediata en el público, que siguió el partido con una implicación total. El propio jugador intentó rebajar la preocupación tras el partido: "Siempre salen pequeñas molestias, voy a verlo con mi equipo y espero que no sea nada", declaró. Una señal de cautela, pero también de pragmatismo: Alcaraz sabe que el calendario aprieta y no puede permitirse perder tiempo.

Paradójicamente, ese instante actuó como punto de inflexión. Virtanen había apostado por un tenis de todo o nada, de máxima intensidad desde el primer momento, y ese desgaste pasó factura. Cuando el ritmo del partido bajó tras la interrupción médica, el finlandés ya no tenía combustible para mantener su nivel. Alcaraz consiguió la rotura que necesitaba, se llevó el primer set y aceleró en el segundo sin dar opción a la réplica.

El sol y el calor de la tarde barcelonesa también jugaron a favor del tenista de El Palmar. Las condiciones climatológicas potenciaron el efecto de sus golpes en la tierra batida, un factor que suele beneficiar a los jugadores más físicos y con mayor pegada. En ese contexto, Alcaraz resolvió el segundo set con autoridad y cerró el partido con relativa comodidad.

El balance histórico de Alcaraz en el torneo barcelonés es llamativo: de sus 17 partidos disputados en el Godó, ha ganado 15. Solo dos derrotas en un escenario donde se ha convertido en uno de los favoritos absolutos cada vez que aparece en el cuadro. El vínculo sentimental con esta cita en tierra batida es evidente, y el apoyo del público del RCT Barcelona lo convierte en uno de sus torneos de referencia en la temporada de arcilla.

Este miércoles, Alcaraz dispone de jornada de descanso para recuperarse y trabajar con su equipo médico la molestia en la muñeca. El jueves, su próximo rival en octavos de final será el checo Tomas Machac, que eliminó al argentino Sebastián Báez con un resultado de 2-6, 6-4 y 6-1. Machac es un jugador joven, con potencia de fondo y capacidad para hacer daño en superficies rápidas, aunque en tierra batida aún no ha consolidado resultados de primer nivel frente a los grandes favoritos.

A cuatro victorias del número uno

Más allá del partido en sí, el Godó tiene para Alcaraz una dimensión extradeportiva que condiciona toda su semana en Barcelona. El domingo, Jannik Sinner conquistó el título en Montecarlo y con esa victoria le arrebató al murciano el número uno del ranking mundial ATP. El italiano vuelve a liderar la clasificación, y Alcaraz necesita cuatro victorias consecutivas en Barcelona para recuperar el liderato.

Eso significa que el objetivo no es solo avanzar ronda a ronda, sino llegar a la final y ganarla. Un escenario ambicioso, pero no ajeno a sus posibilidades en un torneo donde su historial es tan positivo. El equipo de Samuel López, su entrenador, trabajará estos días para mantener a Alcaraz en las mejores condiciones físicas posibles, con la mirada puesta en los próximos compromisos de la gira de tierra batida, que incluye Madrid y Roland Garros.

La temporada de arcilla es el momento del año en el que la rivalidad entre Alcaraz y Sinner suele alcanzar su punto más alto. Ambos compiten por el número uno y por los grandes títulos, y cada punto cuenta. Barcelona, con todo lo que implica, es solo el primer paso de un tramo de calendario decisivo para el tenista español.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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