Ferrari ha vuelto a mostrar el interior del Luce, su primer coche eléctrico de producción, y el mensaje es difícil de ignorar. En un sector donde la gran pantalla táctil central se ha convertido casi en un requisito de modernidad, la marca italiana ha optado por una dirección completamente distinta. El responsable de esa decisión estética es Jony Ive, exdirector de diseño de Apple y cofundador del estudio creativo LoveFrom, al que Ferrari encargó dar forma al habitáculo de este esperado modelo.
El Luce no es un coche cualquiera para la marca de Maranello. Es su primera incursión en la producción eléctrica en serie, lo que le otorga una carga simbólica enorme. Por eso, lo que Ferrari decida hacer con él no solo habla del coche en sí, sino también de cómo la empresa entiende su propia evolución tecnológica y de diseño en los próximos años.
El interior que va a contracorriente
El segundo vídeo publicado por Ferrari sobre el interior del Luce permite ir bastante más allá de la primera impresión que dejaron los adelantos de febrero. El habitáculo está construido alrededor de una idea central: devolver protagonismo a la interacción física con el vehículo. La pantalla central existe, pero no monopoliza el salpicadero ni se impone como el único punto de control. Aparece integrada junto a mandos físicos para diversas funciones, lo que supone una ruptura clara con la tendencia dominante de los últimos años.
A eso se añade un cuadro de instrumentos digital situado tras el volante, organizado en tres esferas configurables por el conductor, y una secuencia de encendido que se activa al introducir una llave específica en la consola central. Son detalles que, en conjunto, apuntan a una experiencia de conducción más táctil y analógica de lo que el mercado eléctrico ha ofrecido hasta ahora.
Ive no ha dejado lugar a dudas sobre su postura. En una entrevista reciente concedida a Top Gear, el diseñador afirmó que una gran pantalla táctil no funciona dentro de un coche y que considerarla una solución válida es, en sus propias palabras, una respuesta fácil y perezosa. Esa declaración, leída junto al vídeo del Luce, convierte lo que se ve en pantalla en algo más que una elección estética: es una declaración de principios.
Tesla y el giro que copió todo el sector
Para entender el alcance de lo que Ferrari propone, conviene recordar cómo llegó la industria hasta aquí. Durante años, el estándar de modernidad en los coches eléctricos ha pasado por reducir al mínimo los botones físicos y concentrar el mayor número de funciones posible en una gran pantalla central. Tesla tuvo un papel determinante en ese cambio: no solo popularizó el coche eléctrico como producto deseable, sino que exportó una forma muy concreta de entender el interior del vehículo que el resto del sector terminó adoptando en mayor o menor medida.
Esa fórmula ha funcionado en términos comerciales, pero también ha generado críticas desde el punto de vista de la usabilidad. Varias autoridades de tráfico europeas han señalado los riesgos de apartar la vista de la carretera para interactuar con pantallas táctiles durante la conducción. La Dirección General de Tráfico en España, por ejemplo, incluye el uso de pantallas táctiles entre las distracciones al volante que pueden derivar en sanción. Ferrari, con el Luce, parece haber tomado nota de ese debate.
Cifras del Luce: potencia, autonomía y fechas
Más allá del diseño interior, Ferrari ha confirmado algunas especificaciones técnicas relevantes del Luce. El coche contará con una batería de 122 kWh y un sistema de carga de 880 voltios, lo que lo sitúa entre los vehículos eléctricos con la arquitectura de alta tensión más avanzada del mercado. La autonomía estimada según el ciclo de homologación europeo ronda los 530 kilómetros, y el vídeo publicado por la marca apunta a una aceleración de cero a cien kilómetros por hora en 2,5 segundos.
Lo que todavía no se ha visto es el exterior definitivo del coche. La presentación oficial está prevista para el 25 de mayo en Maranello, la localidad italiana donde se ubica la sede histórica de la marca. Tras esa puesta de largo, la producción arrancaría a finales de 2026 y las primeras entregas a clientes llegarían a inicios de 2027.
El Luce llega, por tanto, en un momento en el que el sector empieza a cuestionar en voz alta si el camino de la pantalla total era realmente el correcto. Ferrari no es la única marca que ha mostrado dudas al respecto, pero sí una de las pocas que, con tanto peso simbólico detrás, ha decidido apostar abiertamente por una dirección diferente. Si esa apuesta convence también en la práctica es algo que solo se sabrá cuando el coche esté en manos de sus primeros compradores.