La próxima visita del Papa León XIV a España, programada del 6 al 12 de junio, está provocando un notable incremento en las reservas de alojamiento, sobre todo en las ciudades y regiones que visitará: Madrid, Barcelona, Tenerife y Gran Canaria. Según datos recientes, las búsquedas en plataformas como Booking han crecido hasta un 52%, reflejando la llegada masiva de turistas con motivo de esta gira pastoral.
Madrid, primer destino del pontífice del 6 al 9 de junio, registra un aumento del 46% en la búsqueda de alojamientos respecto al mismo periodo del año pasado. Barcelona, que acogerá al Papa entre el 9 y el 11 de junio, experimenta un crecimiento del 28% en las reservas. La isla de Gran Canaria, donde se espera su visita el 11 y 12 de junio, protagoniza el mayor salto con un 52% más de búsquedas. En Tenerife, aunque Booking no muestra un alza, SiteMinder reporta un incremento en reservas del 34,2%, lo que confirma un impacto positivo en todos los destinos.
El perfil mayoritario de quienes visitan tras la agenda papal son familias, que prefieren alojarse en pisos turísticos, el alojamiento favorito para este segmento durante el evento, según Marian Muro, directora general de Apartur, la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona. Esta tendencia contribuye a llenar los apartamentos turísticos durante esos días, reforzando la ocupación y el consumo local.
Por su parte, la presencia internacional es clave para el impacto económico y de visibilidad. José María Mañaricúa, presidente de la patronal turística de Las Palmas FEHT, apunta que la visita será un “hito importantísimo” para la isla, con cientos de periodistas internacionales acreditados que divulgarán el evento y los atractivos del destino, llegando a mercados remotos en Asia y América, poco conocidos hasta ahora.
Desde una perspectiva económica, un estudio de ObservaTUR estima que la visita podría generar entre 90 y 125 millones de euros para la economía española. No obstante, estas cifras son inferiores a las logradas durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de 2011 con Benedicto XVI, que inyectó alrededor de 354 millones según PwC, debido a que aquel evento congregó a un público juvenil global mucho más amplio.
El impacto económico no solo proviene del turismo directo sino también del aumento del consumo en comercios y servicios locales. En Barcelona, por ejemplo, el comercio de souvenirs, especialmente los relacionados con la emblemática Sagrada Familia, está experimentando un aumento de la oferta para satisfacer la demanda. Las ciudades anfitrionas se preparan con medidas especiales para facilitar la movilidad y la experiencia de los visitantes.
El Gobierno ha organizado un dispositivo de transporte especial para estos días. Renfe añade más de 1,1 millones de plazas en cercanías y servicios regionales en Madrid, mientras las aerolíneas Iberia Express y Vueling aumentan sus vuelos y plazas hacia Canarias y entre Madrid y Barcelona. En términos de conectividad, Telefónica se encarga de garantizar las comunicaciones del Papa y su comitiva con una optimización excepcional de la red durante toda la gira.
La presencia del Papa en España, sumando más de 2.500 kilómetros recorridos entre Madrid, Barcelona y las islas, incluye 12 discursos, cinco homilías y saludos en distintos actos, lo que amplifica la atención mediática y el flujo turístico asociado. Esta visita no solo impulsa la actividad económica de forma temporal, sino que también puede reforzar la proyección internacional de los destinos involucrados, especialmente los insulares.
En definitiva, la gira del Papa León XIV se perfila como un factor clave para dinamizar sectores turísticos y comerciales en España, con un impacto esperado que ronda los 125 millones de euros, consolidando la relevancia social y económica de sus eventos en un contexto global.