Sabadell ha confirmado la adhesión de 400 empleados a su programa de prejubilaciones, que va dirigido a trabajadores de 58 años o más. Este plan, presentado el pasado febrero, busca reducir plantilla tras quedar paralizado con la opa de BBVA. La mayoría de las salidas ya se han producido, primordialmente desde la red comercial del banco.
El programa ofrece condiciones económicas que en algunos casos alcanzan el 75% del sueldo anual asignado, con un límite máximo de indemnización de 300.000 euros, según fuentes conocedoras. La iniciativa supone un coste estimado de 55 millones de euros, contabilizados en el primer trimestre del año. Estas prejubilaciones cubren ahora a un centenar más de empleados respecto a las previsiones iniciales, aunque Sabadell nunca dio un dato concreto.
El banco español cuenta con una plantilla total de algo más de 13.000 empleados, con una edad media cercana a los 45 años. Las primeras bajas comenzaron en marzo y serán progresivas hasta finales de junio, enfocándose en ejecutivos de rango medio de los servicios centrales que tienen alta antigüedad y salarios con bonificaciones relevantes.
En el contexto de la reestructuración, Sabadell planea cerrar 82 sucursales en 2024, frente a las 1.162 que hoy conforman su red comercial. Esta reducción se alinea con la tendencia de digitalización del sector y el esfuerzo por optimizar costes operativos. Muchas de las prejubilaciones provienen de la red comercial, donde el banco ya ha recortado un 25% de sus oficinas en los últimos años.
Contexto de las prejubilaciones y ajustes en Sabadell
El plan actual no es el primero en la era reciente del banco. En 2020, durante la pandemia, la entidad articuló un programa que afectó a 1.800 prejubilaciones y bajas incentivadas, pactado con los sindicatos y enfocado a adaptarse al impacto económico de la crisis sanitaria. Fue un ajuste significativo en personal que permitió reforzar la sostenibilidad financiera del grupo.
Posteriormente, en 2021, Sabadell acordó un expediente de regulación de empleo (ERE) que implicó la salida de 1.605 empleados, cerca del 10% de la plantilla total, una cifra que generó un exceso de demanda con más de 2.100 solicitudes. Esta medida coincidió con el intento fallido de BBVA de adquirir Sabadell y supuso un recorte importante dentro de una estrategia para mejorar la rentabilidad.
Estas acciones fueron lideradas tras la llegada de César González Bueno como presidente ejecutivo, quien implementó un ambicioso plan para reducir la estructura y fortalecer la posición financiera del banco. Entre las medidas estuvo el cierre controlado de sucursales—un 25% en año y medio—y una reducción de plantilla del 22%, con mínimos conflictos sindicales.
Perspectivas financieras y próximos retos
La venta reciente de Sabadell de su banco en Reino Unido a Santander ha permitido centrarse exclusivamente en el mercado español, donde tiene sus principales centros corporativos en San Cugat (Barcelona), Alicante y Madrid. Alicante es una plaza estratégica para Sabadell, heredada tras la compra de CAM.
Según las previsiones de analistas sectoriales, el banco podría cerrar 2024 con un beneficio cercano a los 1.744 millones de euros, cifra que incluye unas plusvalías de 300 millones por la venta del negocio en Reino Unido. Este resultado marca una mejora sustancial con la que Sabadell espera afrontar los desafíos futuros del sector.
La entidad deja abierta la posibilidad de realizar otro plan de prejubilaciones en 2027, en caso de que no se consuman los 55 millones destinados a esta ronda de salidas. De este modo, Sabadell mantiene la flexibilidad para continuar adaptando su plantilla y estructura a las condiciones de mercado y regulaciones financieras.
El programa actual de prejubilaciones es una muestra del continuo proceso de transformación que vive el sector financiero, impulsado por cambios tecnológicos, reducción de costes y consolidación. Sabadell, como otros bancos, encara una competencia creciente, la digitalización de servicios y un entorno de tipos de interés que condicionan la rentabilidad.
La reducción de plantilla y oficinas, además, responde a las nuevas preferencias de los clientes que optan por canales digitales, un fenómeno que ha acelerado la pandemia y sigue marcando el rumbo en la banca tradicional. En este escenario de cambio, la gestión de los recursos humanos y la adecuación del tamaño de la estructura se vuelven decisivas para garantizar la viabilidad y crecimiento futuro del banco.
Para más detalles sobre la reestructuración de Sabadell y sus planes de futuro, se puede consultar la información oficial en Banc Sabadell, así como los análisis de mercado publicados por El Economista y fuentes regulatorias como CNMV.